04|7|2022

Territorio y caja: el poder de los senadores del PJ que arriman al socialismo

11 de enero de 2018

11 de enero de 2018

Son 11 legisladores que, en unidad, controlan la Cámara alta provincial con mayoría propia. Se mueven con más holgura que los propios intendentes y administran millonarios subsidios.

Los senadores peronistas de Santa Fe son quienes impulsan un acercamiento con el socialismo para construir un frente que derrote al potente Cambiemos en las elecciones del 2019. Son once y eso les alcanza para sostener la mayoría dentro de la Cámara Alta. Todos los gobernadores del Frente Progresista debieron negociar con ellos para conseguir leyes en la Legislatura.

 

Pero dos cosas cambiaron sustancialmente en los últimos años, como para comprender el por qué de esta intentona aliancista. Primero, la llegada de Antonio Bonfatti a la gobernación. El ahora presidente nacional del socialismo trató más que bien a los senadores, en términos de fondos y obra pública en sus pagos. Ese fue el puntapié para profundizar el vínculo. De la gestión se pasó a lo electoral.

 

Por otro lado, y no es un hecho menor, los senadores peronistas armaron hace casi tres años un bloque homogéneo por primera vez. Los once juegan juntos y son un factor de poder real y organizado dentro de un PJ desmembrado. El sanlorencino Armando Traferri oficia de jefe del grupo, aunque no le guste que así lo llamen.

 

Ante la diáspora partidaria, a fines de 2016 los senadores se acercaron a los intendentes y presidentes comunales del PJ. Vendieron que era la primera vez en la historia reciente que el armado nacía de abajo hacia arriba, desde el territorio a las primeras líneas. Luego se sumó buena parte del sindicalismo y se bendijo a la ahora diputada nacional Alejandra Rodenas como su candidata en la interna contra el kirchnerismo que encarna en la provincia Agustín Rossi. Llamaron a ese armado Nuevo Espacio Santafesino (NES).

 

CAJA PROPIA. El Senado recibió en el Presupuesto 2017, en concepto de “ayuda social”, 149 millones de pesos, casi 8 millones por cada referente departamental para repartir en carácter de “subsidios”, como revelaba el diario La Capital.

 

 

Este año será mucho más gordo el paquete que se repartirán los legisladores. De los 2.133 millones de pesos que Miguel Lifschitz destinó a la Legislatura –838 millones fueron al Senado- en 2017 se trepará a poco más de 3.200 millones este año. El incremento será exorbitante, de casi el 50 por ciento. De 2016 a 2017 se había aumentado un 35 por ciento.

 

 

 

LOS CAUDILLOS. Traferri cumple su tercer mandato y desde hace once años ininterrumpidos representa al departamento cabecera del poderosísimo cordón industrial provincial. En 1991 se convirtió en intendente de San Lorenzo y comandó la ciudad durante doce años. En 2003 pegó el salto y llegó por primera vez a la Legislatura. Pero dejó la ciudad en manos conocidas y de su confianza. Puntualmente, en su esposa, Mónica de la Quintana.

 

Traferri es un actor clave de la política santafesina, tanto Bonfatti como el actual Lifschitz procuraron llevarse más que bien con él. El “Pipi”, tal su apodo, les devuelve los gestos pidiendo públicamente el abrazo entre el PS y el PJ.

 

 

Armando Traferri, presidente del bloque de senadores peronistas.

 

Solo uno de los once debuta en este mandato: Guillermo Cornaglia. Rubén Pirola y Cristina Berra van por el tercero; Eduardo Rosconi, Ricardo Kaufmann, José Baucero, Danilo Capitani y Hugo Pucheta cumplirán, en 2019, 16 años en sus bancas; Alcides Calvo, 20 años en la misma silla, producto de cinco mandatos. Pero el record lo tiene Raúl Gramajo, del departamento 9 de Julio, que trepará a los 24 años de senador cuando finalice el mandato.

 

¿Qué les valoran entonces los socialistas? “Tienen mucho camino del territorio”, se sinceró uno de los dos senadores del PS, el ex ministro Miguel Cappiello. Es que tras tantos años de poder, se convirtieron en referentes políticos, está claro, pero también sociales, económicos y empresariales.

 

En varios de los casos, tienen más poder en las localidades que los propios intendentes y nada de peso se hace sin su conocimiento y, claro, autorización.

 

Cinco de ellos eran investigados a mediados del año pasado por el Ministerio Público de la Acusación. Pesaban sobre sus espaldas denuncias de delitos económicos. La fiscalía posó la mirada en la entrega de aportes no declarados, entre otras cosas.