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El Frente para la Victoria (FpV), que sobrevivió en la provincia con ese formato, duplicó a la fuerza del Gobernador. La pelea por el segundo lugar con Cambiemos.
Por 14/08/2017 0:36

Los temporales de nieve, en la región andina, y de viento que superaba los 100 kilómetros, en el Alto Valle, anticiparon una jornada complicada para el gobernador de Río Negro. En el debut del partido que fundó, Juntos Somos Río Negro, recibió un duro golpe del peronismo en la contienda electoral rumbo a octubre. Con casi el 90 por ciento de las mesas escrutadas, peleaba el segundo lugar con el frente Cambiemos. Pese a que varios de los referentes provinciales reconocieron que su gestión se plebiscitaba, Alberto Weretilneck trató de despegarse y apuntó al electorado por “comprar el discurso” nacional.

Luego de asumir la conducción provincial tras la muerte de Carlos Soria, y revalidar su cargo con un notable porcentaje, en 2015, frente al senador Miguel Ángel Pichetto, Weretilneck sufrió en carne propia la derrota. Aunque intentó bajarle el tono, se sabe que esta elección representaba mucho por poner a rodar su partido, la versión rionegrina del Movimiento Popular Neuquino (MPN), y porque se puso la campaña al hombro para instalar a su candidato, Fabián Gatti.

San Carlos de Bariloche, Viedma, Cipolletti y General Roca, el distrito emblema del PJ, fueron determinantes en el respaldo al FpV, que sobrevive con ese formato, y en el rechazo a la gestión de Weretilneck. La región atlántica, zona en la que se instalará una central nuclear, también le dio la espalda.

FESTEJOS. Desde el cierre de los comicios, Roca fue el blanco de las miradas. Con mesura, el intendente de la ciudad, hermano de la candidata María Emilia Soria, y presidente del Partido Justicialista (PJ), Martín Soria, empezó a informar algunos datos extraoficiales. “Es una paliza”, le decía a Letra P ni bien escuchaba los resultados de su ciudad o Bariloche, el distrito más importante que aportó números fundamentales. Cipolletti, comandada por el intendente Aníbal Tortoriello (PRO), también fue una fuente de respaldo para el justicialismo.

Viedma, la capital, integró la lista negra del Gobernador. En medio de un reclamo masivo contra la planta atómica, hubo apoyo consistente al justicialismo. Allí, el FpV doblegó a JSRN que terminó cuarto. Emilia Soria, que llegó a la unidad básica de la ciudad, enumeró los problemas que tiene Río Negro con los trabajadores estatales, docentes, la falta de pago de obras sociales, y cómo los proyectos energéticos (atómicos) son perjudiciales. “Es el triunfo de todos aquellos que no vamos a dejar de trabajar por el bienestar”, advirtió Soria. “Deje de tocar la plata de Desarrollo Social para comprar los votos”, disparó.

“Río Negro vuelve a estar en acción, viejo. No vamos a bajar los brazos”. Así cerró la joven Soria, con el recuerdo de su padre.

TERCERO. Cambiemos podría dejar en tercer lugar al partido de Weretilneck. Aunque todavía queda un 10 por ciento por escrutar, la alianza nacional que candidateó a Lorena Matzen y Sergio Capozzi, puede llegar con una luz de esperanza a octubre. Por ahora, la senadora Magdalena Odarda se posiciona en el cuarto lugar muy por encima del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) e Izquierda al Frente para la el Socialismo.

“Debemos seguir gobernando”, fue el cierre de Weretilneck este domingo, desde Cipolletti, junto a Gatti y buena parte de su estructura que no pudo esquivar el cachetazo del peronismo.

Río Negro: el peronismo le dio un cachetazo a Weretilneck

El Frente para la Victoria (FpV), que sobrevivió en la provincia con ese formato, duplicó a la fuerza del Gobernador. La pelea por el segundo lugar con Cambiemos.

Los temporales de nieve, en la región andina, y de viento que superaba los 100 kilómetros, en el Alto Valle, anticiparon una jornada complicada para el gobernador de Río Negro. En el debut del partido que fundó, Juntos Somos Río Negro, recibió un duro golpe del peronismo en la contienda electoral rumbo a octubre. Con casi el 90 por ciento de las mesas escrutadas, peleaba el segundo lugar con el frente Cambiemos. Pese a que varios de los referentes provinciales reconocieron que su gestión se plebiscitaba, Alberto Weretilneck trató de despegarse y apuntó al electorado por “comprar el discurso” nacional.

Luego de asumir la conducción provincial tras la muerte de Carlos Soria, y revalidar su cargo con un notable porcentaje, en 2015, frente al senador Miguel Ángel Pichetto, Weretilneck sufrió en carne propia la derrota. Aunque intentó bajarle el tono, se sabe que esta elección representaba mucho por poner a rodar su partido, la versión rionegrina del Movimiento Popular Neuquino (MPN), y porque se puso la campaña al hombro para instalar a su candidato, Fabián Gatti.

San Carlos de Bariloche, Viedma, Cipolletti y General Roca, el distrito emblema del PJ, fueron determinantes en el respaldo al FpV, que sobrevive con ese formato, y en el rechazo a la gestión de Weretilneck. La región atlántica, zona en la que se instalará una central nuclear, también le dio la espalda.

FESTEJOS. Desde el cierre de los comicios, Roca fue el blanco de las miradas. Con mesura, el intendente de la ciudad, hermano de la candidata María Emilia Soria, y presidente del Partido Justicialista (PJ), Martín Soria, empezó a informar algunos datos extraoficiales. “Es una paliza”, le decía a Letra P ni bien escuchaba los resultados de su ciudad o Bariloche, el distrito más importante que aportó números fundamentales. Cipolletti, comandada por el intendente Aníbal Tortoriello (PRO), también fue una fuente de respaldo para el justicialismo.

Viedma, la capital, integró la lista negra del Gobernador. En medio de un reclamo masivo contra la planta atómica, hubo apoyo consistente al justicialismo. Allí, el FpV doblegó a JSRN que terminó cuarto. Emilia Soria, que llegó a la unidad básica de la ciudad, enumeró los problemas que tiene Río Negro con los trabajadores estatales, docentes, la falta de pago de obras sociales, y cómo los proyectos energéticos (atómicos) son perjudiciales. “Es el triunfo de todos aquellos que no vamos a dejar de trabajar por el bienestar”, advirtió Soria. “Deje de tocar la plata de Desarrollo Social para comprar los votos”, disparó.

“Río Negro vuelve a estar en acción, viejo. No vamos a bajar los brazos”. Así cerró la joven Soria, con el recuerdo de su padre.

TERCERO. Cambiemos podría dejar en tercer lugar al partido de Weretilneck. Aunque todavía queda un 10 por ciento por escrutar, la alianza nacional que candidateó a Lorena Matzen y Sergio Capozzi, puede llegar con una luz de esperanza a octubre. Por ahora, la senadora Magdalena Odarda se posiciona en el cuarto lugar muy por encima del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) e Izquierda al Frente para la el Socialismo.

“Debemos seguir gobernando”, fue el cierre de Weretilneck este domingo, desde Cipolletti, junto a Gatti y buena parte de su estructura que no pudo esquivar el cachetazo del peronismo.