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Cambiemos buscará firmar este martes el dictamen de comisión y tratarlo al día siguiente en el recinto, pero perdería la votación por el rechazo del FpV y bloques menores que harán la diferencia.
Redacción 24/07/2017 12:37

A dos días del veredicto final, hay una realidad que Cambiemos terminó por admitir: no están los votos para expulsar a Julio De Vido de la Cámara de Diputados. El oficialismo convocó a la Comisión de Asuntos Constitucionales para firmar este martes el dictamen por la remoción del ex ministro de Planificación, con la intención de tratarlo en el recinto al día siguiente. Pero un grupo  de bloques minoritarios ayudarían al Frente para la Victoria-PJ a bloquear la maniobra, en una definición donde cada voto vale oro y las ausencias son tan importantes como las presencias.

El oficialismo llegó a un acuerdo con el Frente Renovador de Sergio Massa la semana pasada, al que luego se sumó el bloque Justicialista, de Diego Bossio y Oscar Romero. Con esos apoyos y el del GEN, el socialismo, Libres del Sur y dos cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti, Cambiemos alcanzaría -en caso de asistencia perfecta- una base de 150 votos a favor de la expulsión de De Vido por “indignidad moral”, una figura que no existe como tal en la Constitución Nacional ni en la Ley de Fueros. Fue la salida que encontró la alianza gobernante frente a la imposibilidad de ir por la vía del desafuero.

Sin embargo, el Frente para la Victoria-PJ conseguiría rechazar el dictamen en el recinto gracias al apoyo de ex diputados propios, de bloques provinciales y hasta de la izquierda, que con el correr de los días fueron confirmando sus posturas. El Movimiento Evita, el Frente Cívico por Santiago, el Partido Obrero y el PTS, además de aliados como Carlos HellerOmar Plaini, votarán en contra de la expulsión. Eso le da al kirchnerismo un piso de 93 votos, superando la barrera de un tercio, cuando se necesitan dos para aprobar la exclusión.

Cambiemos supo desde el primer día que reunir el número mágico sería una misión casi imposible, pero fracasar en la votación no lo alejaría de su verdadero objetivo: exponer públicamente a los diputados que voten a favor de “salvar” a De Vido. “En principio hay que esperar hasta mañana que dictaminemos en Asuntos Constitucionales, y ahí decidiremos si pedimos la sesión especial. En principio la idea es hacer la sesión independientemente de los números”, confió a Letra P un diputado de Cambiemos que integra la comisión.

De todos modos, el oficialismo ya prepara una maniobra reglamentaria para impedir que en el recinto haya abstenciones, que en la práctica favorecen al kirchnerismo porque operan como contrapeso en una votación donde se requieren dos tercios de los presentes. “No es ponerle un crucifijo a nadie, sino que cada uno manifieste qué grado de responsabilidad política tiene el diputado y cómo se analiza esa conducta”, dijo este lunes a radio Continental el jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri, quien arribará a Buenos Aires el martes a primera hora.

Hay otros legisladores que todavía no oficializaron su postura. Es el caso de Compromiso Federal, el bloque de tres miembros que responde a los hermanos Rodríguez Saá, ahora aliados a Cristina. “Esperaremos a ver lo que pase en la comisión. No trabajamos sobre supuestos”, comentó uno de sus integrantes ante la consulta de este medio. También hay una incógnita en torno al triunviro de la CGT, Héctor Daer, y otros monobloques como Alcira Argumedo, de Proyecto Sur, quien iría por el rechazo.

Negri negó este lunes que el proceso de expulsión de De Vido tenga que ver con la campaña electoral, ya que “hay pedidos presentados desde hace más de un año” y explicó que tampoco tiene que ver con la situación judicial del ex funcionario, investigado en más de un centenar de causas y procesado en cinco de ellas.

“Hablan del principio de inocencia y esto no es un juicio penal. Una cosa es el pedido de desafuero y otra es el artículo 66 (de la Constitución Nacional), que prevé sanciones disciplinarias para los miembros del Cuerpo. Tiene que ver con una valoración política de la conducta y el perfil ético del miembro del cuerpo que está sentado en la banca”, aseveró el radical.

En el propio oficialismo la discusión abrió una fisura: Carla Carrizo, quien ocupa el segundo lugar de la lista de precandidatos liderada por Martín Lousteau en la Ciudad, prefería ir por la vía de la suspensión en lugar de la expulsión -artículo 70 de la Carta Magna-. Lo mismo manifestaba otro radical, Ricardo Alfonsín. Ambos terminaron confirmando durante la reunión de comisión que firmarán el dictamen en disidencia parcial, pero que acompañarán a Cambiemos en el recinto.