SEGURIDAD

Con anuncios, timbreos y “gestos” Larreta busca superar la crisis Potocar

El jefe de Gobierno apuesta a mostrar “gestión” para defender la nueva Policía y cohesionar a la tropa ante una denuncia por corrupción que “mancha” a la flamante fuerza de seguridad porteña.

A poco más de diez días de la renuncia de José Pedro Potocar, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta lanzó una catarata de anuncios de Seguridad, gestos y hasta un timbreo para despejar la crisis por la presunta vinculación del ex jefe de la Policía de la Ciudad con una red de comisarios que pedía coimas y encubría a trapitos en los alrededores de la Comisaría N°35, según la investigación que lleva adelante el fiscal José María Campagnoli.

 

El alcalde apuesta a revertir el escándalo exhibiendo gestión, un clásico del libreto PRO ante las crisis políticas. Potocar fue detenido el 25 de abril cuando fue a declarar por la causa en la que fue involucrado por un uniformado de esa dependencia policial. El tema es investigado por el fiscal y el juez Ricardo Farías desde hace más de un año, situación que llevó a la oposición al macrismo a interrogar al gobierno acerca de si se conocía que el jefe policial estaba relacionado con el tema cuando fue designado, en diciembre de 2016.

 

 

En esa jornada del miércoles 26 de abril Larreta marcó el camino y bajó línea discursiva en torno al conflicto: el PRO plantea la inocencia de Potocar hasta que se compruebe lo contrario. Esa comprobación llegó el viernes 12 de mayo cuando el juez de la causa decidió procesar a Potocar bajo la carátula “jefe de asociación ilícita”. Hasta ese momento, el PRO se ajustó al principio de inocencia y, en caso de que su implicancia en la causa se agrave, los pasos a seguir son la confirmación que se trata de una “manzana podrida” y que no será obstáculo para el plan de renovación de las fuerzas policiales que se planteó la Ciudad desde que el jefe de Gobierno y Mauricio Macri firmaron el convenio del traspaso de la Federal, en enero de 2016.

 

En esa reunión, Larreta explicó el Plan Integral de Seguridad que una semana antes les había comunicado únicamente a sus ministros. El encuentro de gabinete ampliado estaba pactado desde hace tres semanas, pero la determinación de Campagnoli aceleró los movimientos del Gobierno, como también de la Legislatura porteña, que constituyó la Comisión de Seguimiento del traspaso de la Federal tras meses de negociación y reclamo opositor.

 

El 27 de abril Larreta hizo un gesto para con su ministro de Justicia y Seguridad, Martín Ocampo, y se mostraron juntos en un predio de Villa Soldati donde se compactan autos. A menos de 24 horas, el alcalde transmitió en vivo por Facebook junto al secretario de Seguridad, Marcelo D’Alessandro, que el viernes cinco de mayo puso la cara por el gobierno ante el asedio de la oposición, que llenó de consultas al funcionario.

 

En esa transmisión por la red social el tema obvio fue la seguridad en la Ciudad, que encabeza el ránking de las “preocupaciones” de los porteños, según los focus group y el manojo de encuestas que consumen en la sede de la Jefatura de Gobierno, ubicada en Uspallata 3160.

 

El 4 de mayo el alcalde se volvió a mostrar con Ocampo, que el día anterior había sido denunciado por enriquecimiento ilícito por el diputado Gustavo Vera. Presentaron la nueva sala del servicio de emergencias 911, ubicado en la calle General Hornos del barrio de Constitución. “Una mejor respuesta policial”, fue la promesa de ese anuncio, que siguió la línea de lo dicho por Larreta en la reunión de gabinete ampliado cuando hizo hincapié en “aumentar” la presencia policial en las calles.

 

El martes nueve de mayo el encargado de continuar con la agenda de seguridad fue el vicejefe de Gobierno, Diego César Santilli. “El Colo” presentó el Centro de control Inteligente de Autopistas Urbanas, que está ligado al Anillo Digital de Seguridad, que controlará “cada uno” de los autos que ingresen a la Capital Federal.

 

Sin duda el hecho más significativo se dio esa misma tarde: Larreta mandó a funcionarios, dirigentes y legisladores a timbrear por las calles y casas porteñas para explicar el Plan Integral de Seguridad y el programa “comisarías cercanas”.

 

El plan de generar vínculos entre los policías y los vecinos de los barrios se puso en práctica tras el debut de la Policía de la Ciudad, pero está contemplado dentro de la Ley N°5688, la normativa que regula la Seguridad Pública. En ese expediente se establece la creación de foros de participación ciudadana. “No está mal el programa, pero no es lo que votamos”, cuestionó el diputado porteño Gabriel Fuks.

 

El objetivo del programa es “conectar” a los porteños con los responsables de las comisarías de sus barrios, con la intermediación de los funcionarios del gobierno de Larreta. Cada ministro, secretario, subsecretario y legislador porteño que representa al PRO tiene asignada una comisaría a la que asiste el primer jueves de cada mes para ese intercambio con los residentes de la zona.

 

Tras el encuentro posterior a la detención de Potocar, los miembros del gabinete de Rodríguez Larreta intercambiaron mensajes y opiniones sobre la jornada. El diálogo se produjo en el chat de Telegram que integran ministros, secretarios y dos legisladores del oficialismo. Por esa vía suelen confirmar eventos de gestión y enviar palabras de aliento, pero en este caso sirvió como vidriera para “contar lo que piensa la gente”.

 

Después de ese jueves, el gabinete de Rodríguez Larreta concluyó que es una cuestión “del microclima”. “No es tema para la gente. No está en la agenda del vecino”, evalúan en Uspallata 3160.

 

Por último, este miércoles 24 de mayo Rodríguez Larreta inauguró un Centro de Monitoreo en las cercanías del Puente La Noria, el segundo del Anillo Digital en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, que forma parte del Sistema Integral de Seguridad Pública (SSISP). Es el último acto de gestión que encabezó referente a la temática Seguridad y como parte de la estrategia del Gobierno PRO para pasar el mal momento de una nueva crisis con un jefe policial, como Macri tuvo con Jorge “el Fino” Palacios y la Policía Metropolitana.

 

Tras el procesamiento, Potocar decidió renunciar desde la cárcel. Lo hizo semanas después de que el ministro Ocampo y Larreta lo suspendieran preventivamente para que no obstaculizar le investigación del fiscal Campagnoli. Este medio publicó a principios de mayo que el alcalde no nombraría nuevo jefe policial hasta tanto no exista una resolución judicial. El ex director General de Comisarías fue procesado el 10 de mayo y 48 horas después decidió renunciar.

 

A cargo del control político de la fuerza quedó D’Alessandro, que desde 2015 cumple esa tarea y estuvo al frente de la fusión entre la Metropolitana y la Federal que dio nacimiento a la Policía de la Ciudad. Todo indica que esa decisión de Rodríguez Larreta se mantenga en el tiempo y el ex diputado nacional quede como mandamás de la fuerza policial. Sería la entronización de un jefe civil,  tal cual habilita la nueva ley de Seguridad Pública y reclamó la oposición y los organismos de derechos humanos. De mantenerse esta tendencia, la subjefatura seguirá en manos Carlos Kerkovian.

 

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Javier Milei. 

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