X

Galli le cargó la seguridad a Ritondo y culpó a los productores del show del Indio

El intendente de Olavarría fue interpelado por los concejales. Dijo que la seguridad antes, durante y después del show fue responsabilidad del ministro Ritondo. Cinco horas y media de respuestas.
Por 27/03/2017 12:45

OLAVARRÍA (Enviado) El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, se sometió a la interpelación pedida por el Concejo Deliberante luego del trágico recital que Carlos "El Indio" Solari, brindó en esta localidad el pasado 11 de marzo. Un show en el que hubo dos muertos y que evidenció falencias de logística y organización. Fueron falencias de las que propio intendente no se hizo cargo en su totalidad, optando -en cambio- por responsabilizar principalmente a los productores del evento, los hermanos  Matías y Marcos Peuscovich, dueños de la productora En Vivo S.A., y desligándose casi por completo de los operativos de seguridad. En este punto optó por trasladarle todas las preguntas al Ministerio de Seguridad, a cargo de Cristian Ritondo, con quien -sostuvo- trabajó "en coordinación". Además dijo que el predio La Colmena entraban 155.520 personas y que la habilitación "se extendió por igual número de personas". 

Durante la interpelación, Galli intentó a lo largo de casi seis horas sacarle un poco el cuerpo al escándalo por el desborde del recital del Indio, al negar haber actuado como "gestionador" del espectáculo y limitar su rol al de un "impulsor" del show que congregó a alrededor de 300 mil personas, dejó un saldo trágico de dos muertos y puso al joven dirigente de la alianza Cambiemos en el centro de una controversia nacional por la ausencia notable del Estado municipal antes, durante y después del concierto.

Galli respondió casi todas las 324 preguntas que los concejales le hicieron llegar con anterioridad a la interpelación en sí. De antemano, el intendente supo qué le iban a preguntar. Por eso en la noche de este lunes se limitó, primero, a leer las respuestas que preparó. Y luego respondió algunas repreguntas de los ediles, que en algunos casos chocaban con las dudas originales que ya había respondido el joven intendente PRO, que llegó al municipio en las últimas elecciones tras ganarle al peronismo. 

El jefe comunal se desligó desde un principio de la seguridad del show. Aclaró que no actúo "como gestionador" sino "como impulsor de traer un espectáculo cultural de esta magnitud", y buscó compartir la carga con el gobierno de la provincia de Buenos Aires -específicamente, con el Ministerio de Seguridad-. "En todo momento -indicó- trabajamos en coordinación y colaboración" con la cartera que conduce Ritondo, el funcionario de la gobernadora María Eugenia Vidal que había señalado, en una conferencia de prensa que brindó en esta ciudad a pocas horas del show, las competencias municipales en la autorización del festival y la habilitación del predio donde se realizó.

Una de las preguntas -la 219- apuntó directa y explícitamente a  Vidal. "¿Cuál fue la asistencia que se le solicitó a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y bajo qué instrumentos se efectivizó dicho pedido?", era la duda. A lo que el jefe comunal remarcó que "se trabajó en todo momento con todas las áreas de la provincia que tenían injerencia, antes y después del espectáculo". Una y varias veces responsabilizó al gobierno provincial, sobre todo por la seguridad de los alrededores. 

Cuando le preguntaron por la seguridad en los ingresos y egresos a la ciudad, volvió a mirar al gobierno provincial. "Los controles viales estuvieron todos a cargo de la Policía de la Provincia", fundamentó.

Ritondo había estado dos días antes en Olavarría para ponerse al tanto de las condiciones del predio La Colmena, donde se realizó el show del ex líder de Los Redonditos de Ricota, y para coordinar e despliegue de efectivos de la Policía bonaerense. Fue, también -como reveló Letra P- el primer funcionario provincial con el que habló Galli en la madrugada aciaga del domingo 12 de marzo, cuando se conocieron las primeras informaciones que convirtieron la fiesta en tragedia. Galli volvió a explicar que se fue del recital antes de que finalizara para poner en funciones el comité de crisis. 

Pero Ritondo fue, en la tarde de ese domingo, el segundo colaborador que envió Vidal a esta ciudad. El ministro evitó mostrarse con el alcalde y brindó una conferencia de prensa en la que pareció soltarle la mano del intendente. No sería la única vez: el 22 de marzo , en diálogo con este portal, volvería a hablar -en este caso, en forma implícita- de las competencias municipales. “El Frente Renovador, que tiene varios intendentes, sabe muy bien qué cosas podemos contestar nosotros y qué cosas no”, señaló. Antes al show había viajado a Olavarría a entregar patrulleros que, según explicó Galli en la interpelación, no pudo usar el día del evento "porque no estaban homologados por el Ministerio". 

Desde aspectos jurídicos referidos al contrato, pasando por cuestiones sanitarias, de logística y seguridad, hasta la manera en que se desarrolló el posterior traslado de los varados, Galli enfrentó un frondoso interrogatorio por parte de los concejales en el marco de la interpelación.

Le preguntaron por los incidentes en la terminal y los alrededores. Respondió que no le constaba "que haya habido represión ni la utilización de balas de goma". Lo consultaron por el número de seguidores que fueron hasta La Colmena y aclaró que no le era posible saber "la cantidad de personas que concurrieron al espectáculo", y que eso lo determinará la Justicia. 

Dentro de las 324 preguntas que el jefe comunal PRO respondió acerca de los aspectos organizativos hubo interrogantes sobre la base legal bajo la cual Galli asumió “la responsabilidad de ser fiador de las obligaciones de la productora ante la cedente, eximiéndose además de fijar monto máximo de la garantía asumida”.

También se le requirió información sobre los funcionarios municipales que estuvieron a cargo de la seguridad antes, durante y después del recital y acerca del motivo por el cual se solicitó a la provincia de Buenos Aires el plan en la materia y la cantidad de agentes afectados al evento. Dijo que en lo relativo a la Policía provincial esa pregunta "corresponde hacérsela al Ministerio", que fue el que "prestó los servicios previos a la realización del evento, que con posterioridad aumentó". 

“Según un informe del comisario inspector Mario Busto, fueron afectados 159 efectivos, ¿usted cree que era suficiente ese número para la cantidad de gente que concurrió a la ciudad?”, se indagaba. El jefe comunal dijo que la distrital de Olavarría tenía ese tipo de precisiones. 

Asimismo, en un pasaje del interrogatorio se hacía foco en el traslado en la caja de camiones municipales a personas “obviando todas normas de seguridad vial”: “¿Usted dio la orden? ¿Qué otros agentes condujeron los camiones? ¿Los mismos presentaban carnet habilitante? ¿Por qué no realizaron previsiones con anterioridad al evento para el traslado de personas?”, consultaron los ediles. Una pregunta que se repitió en la instancia de repreguntas. Galli dijo que a las personas se las dejó en una estación de servicio de Azul por orden del Ministerio de Seguridad. Y aclaró que los conductores -todos empleados municipales, según sus propias palabras- tenían carnet. 

Fueron cinco horas y media de interpelación con algunos cuartos intermedios. Galli se levantaba de su silla en el Salón Rivadavia cuando el presidente del concejo. Eduardo Rodríguez, llamaba a un breve receso. El joven PRO iba al patio, lo coucheban y seguía. Ahora se deberá conformar una comisión especial. "Es más tranquila que una comisión investigadora", aclaró a Letra P un concejal oficialista, con la madrugada del martes cubriendo una vacía y desierta Olavarría,en una postal extremadamente opuesta a lo que pasó entre el 9 y 13 de marzo en esta ciudad del interior bonaerense.