El Gobierno enfrenta otra movilización masiva con fuerte tono opositor
La conmemoración popular del golpe cívico militar será la sexta vez en lo que va de marzo que gana la calle una multitud hostil a la Casa Rosada. Y falta la del paro de las dos CTA, el próximo jueves.
Este mes de marzo es un interminable dolor de cabeza para el Gobierno. Este viernes, deberá soportar la sexta movilización multitudinaria que confrontará, más allá de la particularidad de la convocatoria, con las políticas que aplica la administración que encabeza Mauricio Macri. En este caso, los organismos de derechos humanos, acompañados por agrupaciones políticas y sociales y decenas de miles de personas sin identificación orgánica, encabezarán la conmemoración del 41 aniversario del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976 y volverán ratificarán la consigna de Memoria, Verdad y Justicia para que no se detenga el proceso de juzgamiento de los responsables del terrorismo de Estado. En respuesta al Presidente y a otros referentes del Gobierno, que negaron o relativizaron el número de desaparecidos que dejó el régimen genocida, expresarán la consigna “Son 30.000”.
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Los problemas para el Gobierno no terminarán con esta manifestación en este marzo caliente: para el próximo jueves está previsto el paro nacional de las dos vertientes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), que incluirá manifestaciones callejeras.
La ocupación de la calle por parte de sectores opositores al Gobierno con fuerte capacidad de movilización –que exhibió al oficialismo paralizado frente a los reclamos de sus bases más radicalizadas, que le exigen mayor convicción en el control del espacio público, lo que pone a la Casa Rosada entre la espada por izquierda y la pared por derecha- empezó este mes con la marcha docente del 6 de marzo, en el inicio de las medidas de fuerza que no permitieron aún, 18 días después, el normal inicio del segundo ciclo lectivo de la era Cambiemos.
Al día siguiente, otra rotunda manifestación de descontento con el Gobierno fue protagonizada por varios cientos de miles de trabajadores que marcharon al Ministerio de Producción “en defensa de la producción y el trabajo” y ejercieron tal presión en favor de la definición de la fecha del paro general que dejó a la conducción de la CGT sin margen para seguir dilatando esa decisión. Dos semanas después, llegaría el anuncio: huelga general el próximo 6 de abril.
Apenas 24 horas después, medio millón de personas protagonizaron otra impresionante movilización popular en el marco del Día Internacional de la Mujer bajo las consignas #NiUnaMenos, #NosotrasParamos y #VivasNosQueremos. La movilización, que tuvo un fuerte tono antimacrista, sirvió para darle más amplificación al reclamo por la definición de la fecha del paro nacional.
Una semana más –el 15 de este mes-, organizaciones sociales que reclaman asistencia del Estado para los sectores más vulnerables produjeron más de medio centenar de cortes en el centro y en los accesos a la Capital Federal. Fue ese día cuando el Gobierno comenzó a hablar de intentos de desestabilización. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió que distintos sectores pretenden “poner en jaque permanente” al Gobierno y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, hizo foco en la ex presidenta Cristina Kirchner, a quien acusó de encabezar una campaña que tiene como objetivo forzar “el fracaso del cambio”.
Esta semana serán dos las veces que el Gobierno verá la calle inundada. La concentración de este viernes por el 24M está precedida por la impresionante Marcha Federal Educativa del martes pasado, que reunió a unas 400 mil personas –la inmensa mayoría, docentes, pero con adhesión de ciudadanos “sueltos” que apoyan la protesta de los maestros- que reclamaron la convocatoria a paritarias nacionales del sector y reaccionaron contra las expresiones del presidente Macri acerca de las desventajas que sufren los argentinos que deben “caer” en la escuela pública.
Para la conmemoración del golpe del 76 hay dos convocatorias, como ha venido ocurriendo en los últimos años: una, a las 14 en Plaza de Mayo (Madres, Abuelas, Familiares de Detenidos Desaparecidos e HIJOS) y la otra, a las 15 en el Congreso (agrupaciones de izquierda y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia).
Estará presente el reclamo por la liberación de la dirigente social jujeña Milagro Sala y la consigna central de la primera de esas convocatorias ligará al gobierno del presidente Macri directamente con la dictadura: “El mismo plan económico, la misma lucha. Paremos la miseria planificada”.
En el campo específico de la conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, será omnipresente la advertencia sobre un retroceso en el proceso de juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura cívico militar. Un riesgo que, como se informa por separado, expresó en estos términos Luz Palmás Zaldua, coordinadora del equipo de Memoria Verdad y Justicia del CELS: "El Poder Ejecutivo tiene un discurso que debilita conceptos que estaban muy arraigados judicialmente, como la existencia de un plan sistemático de exterminio o el de terrorismo de Estado. El presidente Macri habla de guerra sucia y algunos funcionarios reflotan la teoría de los dos demonios. Eso tiene un mensaje hacia el Poder Judicial".