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El achique de Vidal: más política que ahorro

El ajuste anunciado recortará gastos por el 0,1% del Presupuesto. El jefe de Gabinete, Federico Salvai, pulirá la nueva ley de ministerios este fin de semana. Los cambios.

El gobierno bonaerense, que comanda María Eugenia Vidal, terminará de redondear el proyecto de ley de ministerios este fin de semana. El encargado de coordinarlo es el jefe de Gabinete, Federico Salvai, quien atomiza el poder y tiene la lapicera para manejar la reforma. Si bien anticipan que habrá una reestructuración muy importante -se fusionan áreas y subsecretarías en casi todas las carteras-, en concreto lo que materializará la mandataria es un reacomodamiento puertas adentro para reconfigurar roles políticos, volviendo para atrás en cambios que ella misma había implementado al comienzo de su gestión. La iniciativa va a ser presentada la semana que viene.

Hace exactamente un año, Vidal reformaba por tercera vez la estructura del gabinete. En esa ocasión decidió eliminar el Ministerio de Coordinación y Modernización y dividir el de Gobierno de la Jefatura de Gabinete. Fueron cambios de corte político, más ligados a la batalla electoral de este año: liberó a Salvai del día a día con los intendentes y lo ubicó en su rol de mano derecha, con el cargo de ministro coordinador -que en la gestión de Daniel Scioli comandó Alberto Pérez-, y reubicó a Joaquín De la Torre en una tarea más territorial, en Gobierno.

Ahora vuelve a cambiar. Pero, aunque fuentes de Gobernación anticipan que se trata de un nuevo cambio fuerte, en definitiva las fusiones de áreas tienen un fin que está más destinado a reacomodar internamente los roles políticos de algunos de sus funcionarios. El "achique" del que habla Cambiemos en el Ejecutivo supone un ahorro de 600 millones de pesos, sobre los más de 600 mil millones que contempla el Presupuesto 2018. O sea: recortará gastos por el 0,1% del total previsto para el próximo ejercicio. De todos modos, Vidal se jactó: "Vamos a ahorrar en cada mango que nos toque administrar".

 

Federico Salvai, el encargado de la reforma de la ley de ministerios.

 

LOS RETOQUES. En el Ministerio de Gobierno, la cartera que conduce Joaquín De la Torre, por citar un caso, habrá una reducción de aproximadamente el 50% en su estructura: se quitan tres subsecretarías y alrededor de treinta direcciones provinciales. En este sentido, las alternativas que se manejan son que las subsecretarías sean absorbidas por otras y que las direcciones provinciales pasen a ser direcciones de línea. O que directamente se supriman y se fusionen con otras. Un ejemplo: Asuntos Metropolitanos e Interjurisdiccionales, que tiene al frente a Juan José Gómez Centurión, se mezcla con la Subsecretaría de Asuntos Parlamentarios y Metropolitanos, a cargo de Patricio Hernández.

En el Ministerio de Infraestructura, que tiene al mando a Roberto Gigante, también habrá cambios. En Gobernación lo definen como un ministerio muy grande, que creció aún más cuando Gigante dejó el de Coordinación y reemplazó a Edgardo Cenzón. En esa ocasión, se llevó competencias de su cartera. Ahora, la reforma fusiona con la Subsecretaría de Servicios Públicos (Pablo Gaytán) y con Vialidad (Pablo Fappiano) y manda a la Subsecretaría de Tierras, Urbanismo y Vivienda (Evert Van Tooren) a Desarrollo Social.

Este último caso provocó la reacción de los trabajadores de esa dependencia, que en los últimos dos días salieron a la calle en La Plata a protestar.

También se está estudiando la situación de la subsecretaría de Hidráulica, que dirige Rodrigo Silvosa, en el marco de un marcado retraso en las obras de distintos puntos de la provincia, y se esperan cambios internos en los ministerios que comandan Marcelo Villegas (Trabajo) y Santiago López Medrano (Desarrollo Social) y en la Secretaría General (Fabián Perechodnik). En todos estas carteras se habla de que los recortes son casi la mitad en cada área. Distintos son los casos de los ministerios que prestan servicios como Salud, Seguridad y Educación. Por estas horas se analizan con particular atención. Otro de los rincones donde se fusionan dos áreas es en la Asesoría General de Gobierno (Marcelo López Mesa), que se funde con la Secretaría Legal y Técnica (María Fernanda Inza).

 

 

 

ROLES. "El reajuste es mucho más fuerte de lo que se pensaba; es real y se está sintiendo", aseguró una fuente del palacio de la calle 6 platense a este portal. No obstante este mensaje que quiere bajar Vidal -en linea con el camino de achique que trazó primero la Legislatura-, lo concreto es que no se suprimen ni desaparecen áreas, sino que se fusionan con otras o cambian de rango. En definitiva, la gobernadora busca mostrar que reduce una estructura paradójicamente creada por ella misma en sus primeros dos años de gestión.

La presentación del proyecto será la semana que viene y, por eso, se va a tratar con la conformación de la nueva Legislatura -los nuevos legisladores asumen el martes 5 a las 15:30.

 

 

En cuanto a lo estrictamente político, con la victoria electoral consumada y pensando en 2018, en el gobierno provincial apuntan a De la Torre como el enviado a los municipios para entablar una relación directa con los intendentes, fundamentalmente para seguir el día a día de la situación económica en cada distrito. El ministro de Gobierno dispondrá de un tablero para controlar ese aspecto. Por otra parte, el subsecretario de Asuntos Municipales, Alex Campbell, tendrá un rol más político.

Teniendo en cuenta que en el gabinete de Vidal predominan funcionarios de perfil más técnico que político, en el retiro que harán dentro de dos fines de semana en Chapadmalal se definirán con más precisión quiénes protagonizarán más tareas políticas que técnicas.

Y, en cuanto a los cambios de nombres en las cabezas de los ministerios, Vidal no tiene pensado hacer un movimiento de piezas de este tipo. Excepto alguna catástrofe, en los dos años que quedan de gobierno de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, la mandataria apuesta a continuar exactamente con los ministros que cumplen funciones actualmente.