Acuerdos electorales

La licitación del transporte quebró el frente Unidad Ciudadana de Varela

La UTA presionó al Ejecutivo para que se elimine una cláusula antimonopólica, rechazada en el Concejo Deliberante por Nuevo Encuentro. El acuerdo electoral no disipó las diferencias entre las filas K.

El amplio respaldo electoral alcanzado por el oficialismo de Florencia Varela no alcanzó para que la tropa permanezca ordenada detrás del frente de Unidad Ciudadana. Las modificaciones a una ordenanza, que habilitan la monopolización del transporte público de pasajeros en el distrito, revitalizaron las diferencias políticas entre el oficialismo y Nuevo Encuentro, pese a que el 22 de octubre jugaron juntos.  

 

El fallo de la Junta Electoral de priorizar la voluntad popular sobre la alternancia de sexos en la conformación final de las listas determinó que la nómina de Unidad Ciudadana de Florencio Varela no sólo estuviera integrada por los elegidos por el intendente en uso de licencia Julio Pereyra, ahora senador electo por la Tercera, sino por sus adversarios internos dentro del kirchnerismo, los representantes de Nuevo Encuentro (NE), como Héctor Salatino. Sin embargo, la jugada electoral no barrió las diferencias políticas, visibilizadas, sobre todo, en el recinto del deliberativo.

 

En las últimas semanas los cruces volvieron a la agenda cuando choferes nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) irrumpieron en el recinto del Concejo Deliberante exigiendo que se modificase la ordenanza 9040/17, que había puesto un freno al monopolio del transporte público de pasajeros en la ciudad.

 

“En abril se aprobó por mayoría, con el voto del bloque del FpV, NE y Cambiemos, una ordenanza que generaba las bases y condiciones para servicio de transporte y establecía, entre otras cosas, con una clausula antimonopolio, que las empresas no podían tener más de cuatro ramales”, detalló a Letra P el concejal de Nuevo Encuentro Mariano Camilletti.

 

 

Hace tres semanas, el retraso en el llamado a licitación devolvió el tema a la agenda en forma de Pedido de Informes. La situación devino en la presencia de choferes de la línea San Juan Bautista al recinto del Concejo Deliberante exigiendo la eliminación de la cláusula antimonopolio, que impedía que una sola empresa sea adjudicataria de las actuales nueve líneas que explota la mencionada empresa, argumentando que de lo contrario muchos trabajadores quedarían sin trabajo.

 

En la actualidad, esta firma, como El Nuevo Halcón y Micro Omnibus Quilmes (MOQSA) pertenecen a un mismo grupo empresario, que tiene bajo su control casi la totalidad de los servicios de colectivos en Florencio Varela. Por eso, cuando se pusieron en juego las nueve líneas mencionadas, estalló un conflicto de intereses.

 

“Irrumpieron en el recinto y, con la amenaza de que paralizarían el servicio y con el bloqueo de los ingresos al Concejo, hicieron que se presentara el secretario de fiscalización y que se comprometa en avanzar con modificaciones”, agregó el concejal sabbattellista, en referencia a un acta firmada en el momento donde se anticipó que se rubricarían, previa autorización del Concejo, las modificaciones.

 

MODIFICACIONES. La presión surtió efecto. El Poder Ejecutivo, encabezado por el intendente interino Andrés Waltson, incorporó varios cambios a la ordenanza inicial. Además de suprimirse la cláusula inicial, se eliminó la obligatoriedad de tener las oficinas administrativas y los talleres de la empresa en el distrito de Florencio Varela.

 

En el recinto, pese a que todo el arco político coincide en el mal servicio de las nuevas líneas licitadas, las modificaciones avanzaron con el respaldo de los ediles oficialistas, el Frente Renovador y el representante de Cumplir, dejando abierta la posibilidad de que la cuestionada empresa pueda continuar explotando los recorridos.

 

 

 

Laura Ravagni, presidenta del Concejo Deliberante de Florencio Varela, si bien reconoció que el servicio “es pésimo”, enfatizó que en el distrito “no hay monopolios”.

 

“Actualmente, la empresa San Juan Bautista brinda un servicio muy malo. Los colectivos son ‘cascajos’ y no se cumple con la frecuencia. Sin embargo, a partir de esta ordenanza, la empresa que se haga cargo, va a ser controlada por una comisión que integrarán un miembro de cada bloque del Concejo, más dos funcionarios del Ejecutivo Municipal, con el objetivo de hacer cumplir el pliego de bases y condiciones. Ahora vamos a tener las herramientas para sancionar o quitar la concesión a la empresa en caso de incumplimiento”, señaló al Diario Popular la titular del cuerpo.

 

Camilletti, representante de Nuevo Encuentro que no acompañó las modificaciones, explicó que el rechazo “fue por un lado por la manera en la que se trabajó en los cambios, porque fueron por aprietes, y por otro lado, porque las argumentaciones que da el oficialismo para avalarlas hablan de la defensa de los puestos de trabajo, y el pliego de bases y condiciones que se aprobó inicialmente claramente se expresaba que la empresa que ganara la licitación se tenía que hacer cargo del personal”.

 

 

 

En el mismo sentido se expresaron desde Cambiemos, ausentes al momento de la votación. “Este bloque de concejales no aceptó legislar producto de presiones ni imposiciones; por eso no firmamos el Acta Acuerdo suscripta por el Ejecutivo, la UTA y otros bloques; y por eso no aceptamos legitimar con nuestra presencia el tratamiento de una derogación impuesta y forzada”, argumentaron desde el macrismo con un comunicado.

 

SIN UNIDAD. La posición adoptada por Nuevo Encuentro dejó en claro que el acercamiento con el oficialismo fue meramente electoral, reclamado por CFK en el estadio de Arsenal, días antes del cierre de listas. 

 

“Nuestro acuerdo, como en muchos otros distritos, fue para posibilitar que Cristina Fernández de Kirchner alcanzara mayor cantidad de votos y lo logramos”, explicó Camilletti a este portal y agregó: “Pero en las cuestiones relacionadas con la gestión local siempre hemos sido críticos y lo seguiremos siendo en respuesta al respaldo de lo más 40 mil votos de varelenses que, siendo kirchneristas, tienen serias disidencias con el oficialismo y los expresaron acompañándonos”.

 

“Lo que pasó es un escándalo, porque la UTA se llevó puesto al Concejo Deliberante y al Departamento Ejecutivo, generando un precedente institucional muy difícil de corregir. No vamos a convalidar nunca estas cuestiones. Un tema que fue discutido entre seis y nueve meses, se modificó bajó presión sobre tablas”, remarcó el concejal.

 

Las diferencias no son nuevas. El año pasado el sabbatellismo acompañó a la oposición cuando el oficialismo perdió, por algunos meses, la conducción del Concejo Deliberante.  

 

En aquel momento, la pérdida del control del deliberativo por el acompañamiento de los dos concejales de NE valió la intervención de CFK durante un encuentro con intendentes. Si bien le pidió a Martín Sabbatella que corrigiera el desaire, también le pasó factura a Pereyra delante de toda la tropa: “Ustedes no pueden andar diciendo por detrás 'yo a CFK no la banco', porque después los muchachos se enojan...", le dijo, reconociendo las importantes diferencias que existen entre las filas kirchneristas de Florencio Varela. 

 

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