Elecciones 2017

Mar del Plata: Baragiola se pegó sola al triunfo y disparó malestar en Cambiemos

La cabeza de la lista ganadora empapeló la ciudad con afiches junto a Macri y Vidal. En la interna y sectores de la Gobernación, lo tomaron como una desubicada atribución con miras a 2019.

Días después de las elecciones en las que se impuso con claridad Cambiemos en Mar del Plata, el malestar en el frente de Gobierno volvió a dispararse cuando la ciudad amaneció empapelada con afiches en los que se agradecía al electorado con las imágenes del presidente Mauricio Macri, la gobernadora María Eugenia Vidal y sólo una figura local: Vilma Baragiola, quien fue la primera candidata a concejal. Instantáneamente, ese movimiento fue tomado –tanto dentro del armado local como en algunos pasillos de la Gobernación- como una desubicada atribución del triunfo por parte de la dirigente radical, con aspiraciones a 2019.

 

Vale recordar que Baragiola arrancó el año electoral arrastrando una seguidilla de reveces que erosionaron su figura: del escándalo que la involucró por presunto pedido de coimas, a dos derrotas al hilo: en 2015, cayó en las PASO a manos del actual intendente Carlos Arroyo, y en 2016 perdió la interna por la conducción del radicalismo local ante el concejal Mario Rodríguez. Sin embargo, la orden del armado bonaerense de unificar en una sola lista las pretensiones que se encaminaban a una disputa en agosto, hizo que en la confección de la nómina local, realizada a última hora –y no sin la ira del jefe comunal-, Baragiola quede a la cabeza.

 

Pero la estrategia era clara: provincializar la campaña municipal, centralizarla en la figura taquillera de María Eugenia Vidal, y postergar para después de las legislativas la discusión sobre las figuras con aspiraciones a disputar el sillón de la Intendencia en 2019. El planteo fue correr de escena la polémica imagen de Arroyo y evitar protagonismos locales para no generar asperezas que mermen esfuerzos de cara al objetivo a corto plazo: mantener el piso de 47% logrado en 2015 para traccionar hacia la dura contienda entre Bullrich y CFK.
 

 


"No se discute gestión local, sino acompañar el cambio o volver al pasado; no pasa por las personalidades”, había subrayado una voz del oficialismo sobre los lineamientos de la campaña marplatense. Pero Baragiola arrancó 2019 de inmediato con la fuerte pegatina de afiches que la ponen como la imagen de Cambiemos en la ciudad balnearia.

 

“No entiende el proceso, la rescataron después de perder con Arroyo y en la interna radical y ahora se atribuye el triunfo como si fuera de ella sola”, disparó con marcado fastidio una fuente del frente de Gobierno que marcó que esa pegatina fue una decisión “inconsulta”.

 

Según se pudo saber, la discordia fue unánime entre los distintos sectores que conforman el amplio abanico del oficialismo marplatense por lo evidente de la maniobra: “Ni siquiera se agregó a otro cabeza de lista ganador, Franco Bagnato”, deslizaron al aludir al marplatense –dirigente de Vidal- que fue el primer candidato a senador bonaerense por la Quinta sección electoral.

 

Así dadas las cosas, Baragiola encendió antes de lo esperado la mecha de la discordia en un espacio que ya viene arrastrando varias tensiones sin evaporar.

 

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