21|9|2021

Facundo Moyano: “La reunificación de la CGT puede frenar el avance sobre los trabajadores”

22 de agosto de 2016

22 de agosto de 2016

En diálogo con Letra P, el diputado analizó la relación de la central obrera con el Gobierno y dijo que hoy “hay madurez en los líderes sindicales” para evitar un proceso de flexibilización laboral.  

Con el telón de fondo de la histórica reunificación de a CGT, que dio lugar este lunes a la consagración de un triunvirato de conducción, el diputado del Frente Renovador y secretario general del Sindicato de Trabajadores de Peaje y Afines (Sutpa), Facundo Moyano, aseguró en diálogo con Letra P que la unidad de la central sindical “puede ser un pilar que establezca un freno al avance sobre los trabajadores” y evite el proceso de flexibilización laboral al que cree que el Gobierno apunta.

 

-¿Cómo evalúa el nivel de diálogo que hay entre el Gobierno y la CGT?

 

- El diálogo es un medio, no es un fin en sí mismo. Si cada semana el Gobierno se junta con los líderes sindicales para hablar del impuesto a las Ganancias pero el impuesto no se modifica o se dice que se tiene pensado modificar para 2017 y a fin de año va a haber 2.300.000 trabajadores tributando este impuesto injusto, que es más que en cualquier período del kirchnerismo, el diálogo no sirve para nada. El diálogo tiene que servir para llegar a una solución de los problemas.

 

-La CGT, en este caso, tomaría una medida activa de protesta.

 

-Esto lo tienen que definir los dirigentes. Está claro que hoy los trabajadores están en un contexto de pérdida del poder adquisitivo, porque hay inflación proyectada de un 45 por ciento, en los meses que pasaron la inflación se comió la paritaria y, seguramente, con esta inflación proyectada, los trabajadores van a perder este año entre 10 y 15 por ciento. A esto hay que sumarle el impuesto a las Ganancias. Entonces, en este contexto de pérdida de capacidad de compra, los sindicalistas tendrían que estar a la altura de las circunstancias. Con esto no me refiero solamente a un paro.

 

-Sin embargo, la CGT tomó medidas de fuerza contra el gobierno anterior justamente porque los salarios habían perdido esa carrera.

 

-Al otro gobierno se le hizo paro por Ganancias, despidos, inflación, pérdida del poder adquisitivo y todo lo demás, pero al Gobierno le servía decir que era por Ganancias porque dibujaba un discurso como que el paro era por los trabajadores que más cobraban o de la aristocracia obrera. Y no. Ahora bien, hay una diferencia de contexto político, económico y social. En este gobierno hay diálogo y hay falta de respuestas. En el otro directamente no había diálogo y tampoco había respuesta. Por otra parte, el otro gobierno estuvo 12 años y éste lleva siete meses. Hay una diferencia y un cierto margen, no que los dirigentes sindicales le dan al Gobierno sino que le da la misma sociedad.

 

-Entonces la CGT debe interpretar eso.

 

-La CGT tiene que hacer una interpretación política y social. La CGT toma medidas pero además los sindicatos en particular han tomados medidas. Camioneros ha realizado paros, nosotros mismos, el sindicato de Peajes, también. Lo que no se hizo fue un paro general pero se verá. Ahora, en todo caso, iremos a las empresas de cada actividad para reabrir las paritarias que hayan quedado muy retrasadas con respecto a la inflación.

 

-¿Cree que va a haber aumento de la conflictividad sindical?

 

-No tenemos expectativas de mejoras y ya se ha registrado un aumento de la conflictividad. Esto habla de que, más allá de las decisiones de las centrales obreras, los sindicatos han estado a la altura de las circunstancias. Se buscó acompañar al Gobierno en esta gestión, que ya se sabía iba a ser complicada por los problemas que dejó el gobierno anterior, pero hoy la responsabilidad es de este gobierno, que tiene que dejar de echarle la culpa al anterior.

 

-¿Cree que el Gobierno quiere avanzar hacia un proceso de flexibilización laboral?

 

-Eso es lo que se está viendo. Los informes de la UCA muestran una realidad que ha empeorado, hay más trabajo precario. Eso es flexibilización laboral que se produce de hecho, sin leyes. Imagino que el Gobierno no puede intentar el envío de esas leyes con una oposición en mayoría porque no pasarían. Pero la flexibilización laboral se está dando en los hechos porque hay cada vez más trabajo precario, cada vez menos trabajo, los salarios se deprimen.

 

-¿Pero cree que se apunta a ese proceso?

 

-Vemos con preocupación el tema del traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad y las expresiones del propio Presidente, que dijo que la Justicia fallaba siempre a favor de los trabajadores, porque naturalmente es el sector más desprotegido. Y ahora vemos que hay una matriz ideológica en el Gobierno que plantea favorecer al sector empresario. Nadie está en contra de favorecer al sector empresario si es para inversiones, generación de empleo, pero en desmedro de los trabajadores es otra cosa. Y eso es lo que se está viendo con la gestión de Mauricio Macri.

 

-¿Cree que hay margen en el ámbito social, político y sindical para iniciar un proceso de flexibilización como hubo en la década del ´90?

 

-Creo que, a diferencia de los ´90, hay una capacidad histórica del movimiento obrero y madurez de los dirigentes sindicales para ir en contra de ese proceso. En los '90 se dividía la CGT, surgían el MTA y la CTA. Hoy se unifica. Y eso es una señal muy importante para los trabajadores.