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Quién es el fiscal que está en la mira de Elisa Carrió y Patricia Bullrich

Se trata de Mariano Sibuet. Era secretario de Control Judicial de Falbo. Su polémico desembarco en Brandsen. Un cuestionado accionar en varias causas.

La polémica signó desde el comienzo el transitar al frente de la Fiscalía de Brandsen de Mariano Sibuet, quien por estos días se encuentra en la mira de la diputada Elisa Carrió, la jueza  Sandra Arroyo Salgado y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich  tras la fuga del ex líder de Hinchadas Unidas Argentinas, Marcelo Mallo, involucrado en el doble crimen de Unicenter. Por estas sospechas de “encubrimiento”, cae también sobre Sibuet un pedido de “apartamiento preventivo” a la Secretaría Permanente de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia de Buenos Aires.

 

La jura a su cargo realizada en febrero de 2015 en el despacho del intendente (por entonces Gastón Arias -FpV-), rodeado por el gobernador y candidato presidencial, Daniel Scioli, y parte del gabinete bonaerense, fue una escena que no tardó en ser cuestionada por buena parte del arco opositor local que, al apelar a la independencia de los poderes, tomó ese acto como un símbolo del perfil que podría imprimir el proceder futuro del agente a cargo de la flamante Unidad Funcional de Instrucción descentralizada que se instalaba allí.

 

Sin embargo, previo a su arribo formal, las sospechas de conexión con el poder político sobrevolaban la figura de Sibuet, quien ya participaba de las reuniones del Consejo de Seguridad local cuando aún restaban más de seis meses para contar con la Fiscalía. De todos modos, ya se lo presentaba como el futuro agente fiscal en el marco de estos encuentros promovidos por la Comuna y en los que no era invitada la que, hasta ese momento, era la máxima referencia del Ministerio Público en el distrito, la ayudante fiscal Mariana Albisu. Fue el mismo intendente Arias quien anticipó en abril de 2014 que Albisu no estaría en la terna de candidatos a encabezar la Fiscalía.

 

SIBUET ES FALBO. Catalogado en el ámbito judicial como un hombre con llegada a la fuerza policial, Mariano Sibuet se ganó la confianza de la procuradora General bonaerense, María del Carmen Falbo, desempeñando el cargo de secretario de Control Judicial de la Procuración, ámbito que se encarga de seguir de cerca (y promover sanciones de considerarse necesario) el proceder de todos los miembros del Ministerio Público Fiscal de la provincia y que, de acuerdo a voces judiciales, es uno de los espacios considerados clave por Falbo para hacer valer su peso.

 

“Sibuet es Falbo” sintetizaron a este medio fuentes que consideraron que el rol leal cumplido por Sibuet bajo estas funciones habría sido una de las razones para que se le abran las puertas en una Fiscalía.

 

UN DESIGNACIÓN POCO CLARA. De acuerdo a lo informado a Letra P por voces confiables del ámbito judicial, resultaba llamativo hacia mediados de 2014 que el ritmo de avance hacia la concreción de la Fiscalía brandeña exhiba una celeridad marcadamente superior que en vecino distrito de San Vicente, el cual casi triplica en densidad poblacional a Brandsen y donde los indicadores relativos a hechos de inseguridad son marcadamente más alarmantes.

 

En este último caso, fuentes consignaron que el candidato que mejor se adecuaba al “paladar político” de ese entonces no pasó el filtro al rendir ante el Consejo de la Magistratura por lo que las trabas permanecieron en este aspecto en las tierras donde descansan los restos de Juan Domingo Perón. “Algo totalmente distinto pasó en Brandsen”, remarcaron.

 

Y es que no sólo Sibuet participó de recurrentes reuniones a la par del intendente, sino que asumió al frente de la Fiscalía local sin que se haya llamado a concurso para ocupar la misma, hecho que, oportunamente, fue marcado con inquietud por el arco opositor que llegó a pedir una reunión con la procuradora Falbo para clarificar “la procedencia y la cronología de los hechos y actos administrativos que derivan en la designación del Dr. Sibuet a cargo de la Fiscalía”. Pero la claridad nunca llegó.

 

“Sibuet hizo valer un concurso de principios de 2013 para quedarse con una Fiscalía que fue oficializada en octubre de 2014 y nunca fue concursada”, recalcó otra fuente consultada por este medio. En efecto, la Legislatura bonaerense aprobó el 16 de julio de 2014 la creación de un cargo de agente fiscal para Brandsen, mediante la ley 14.617 que en septiembre se promulga y el 22 de octubre se publica en el Boletín Oficial.

Pocos días después, el intendente Arias se acopló a la foto en la que Scioli, en el marco de un acto realizado en el Salón Dorado de la Gobernación, le entregaba a Sibuet el decreto que lo designaba responsable de una Fiscalía que nunca se concursó.

 

Apenas concluido aquel acto, el otrora mandamás brandseño se negó a dialogar con representantes de la prensa local presentes en la Gobernación en un contexto donde algunos concejales hablaban de “dedismo” y de la llegada de “un fiscal a medida” del poder político municipal.  “Lo que pasó por la Legislatura fue otra cuestión, no la designación de este fiscal”, alertó el entonces edil opositor y actual intendente, Daniel Cappelletti, sobre la sospechosa llegada de Sibuet.

 

“PISADAS” SIN HUELLAS. Pero más allá de las conjeturas que se dispararon a partir de su nebuloso arribo, Sibuet siguió sembrando controversias con su proceder al frente de la Fiscalía brandseña. Además de crear su propia estructura burocrática, con funcionarios mayormente domiciliados en La Plata (como él), Sibuet se hizo de causas que databan de antes de ser creada la Fiscalía y que, por ende, eran manejadas por la Ayudantía Fiscal.  

 

Una de ellas tiene que ver con la denuncia penal que concejales de la UCR presentaron por la aparición en mayo de 2013 de un supuesto “virus” que, según consignó el Ejecutivo local, afectó el sistema informático del municipio y borró algunos datos. A pesar de ello, no se realizó denuncia alguna por parte de la Comuna que, llamativamente, no contaba con ninguna copia de seguridad del sistema al momento del ataque informático. Esto motivó a los ediles radicales a realizar la presentación ante la Justicia. Pero el tiempo corrió y no aparecieron novedades ni precisiones sobre aquel episodio y sus consecuencias. “Hay denuncias que están pisadas”, deslizaron voces del ámbito político local para poner como ejemplo esta causa.

 

Otro caso bajo la órbita de Sibuet es el violento crimen de Leandro Fortuna, un conocido vecino de la ciudad que fue asesinado a hachazos en su vivienda hace más de dos años. Más allá de que inicialmente la causa parecía avanzar hacia su esclarecimiento, la investigación se estancó una vez tomada por el flamante fiscal.

 

CONTROVERTIDO ACCIONAR. Además de los cuestionamientos por inacción en algunos casos, Sibuet también fue puesto en tela de juicio por su accionar en casos de intento de usurpación de terrenos en el semi rural barrio La Parada, donde se abrió un manto de sospecha sobre la pasada administración municipal.

 

Tanto en 2014 como en 2015, el vecino Jorge Fernández denunció haber sufrido intentos de usurpaciones en su lote e intimidaciones por parte de personas que, de acuerdo a su relato, adujeron tener relación directa con funcionarios municipales y se adjudicaban esos terrenos. En tanto, llamativamente, desde el Ejecutivo le impidieron al vecino abonar sus tasas municipales como siempre lo había hecho.

 

Más allá de haber sentado la denuncia por estos hechos, Fernández afirmó haber sufrido un allanamiento violento policial encabezado por el propio fiscal Sibuet, quien fundamentó el operativo en una presentación por “amenazas” que el acusado de usurpar había realizado contra el dueño de los terrenos.    

 

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