El show de la política

Tinelli vs Macri: razones y trama íntima de una guerra de alto rating

La última cena. Las frustraciones en el negocio del fútbol que hartaron al conductor. Las cavilaciones de la Casa Rosada. En la previa de una cumbre, contraataque en stand by con munición fina.

Les salió el tiro por la culata. El lunes, desde temprano, la legión de atacantes tuiteros que hace semanas hostiga a Marcelo Tinelli pretendió dar un nuevo golpe contra el conductor. Con el hashtag #HoyApagonATinelli, a primera hora lanzaron una proclama para bajar el rating del programa de Ideas del Sur, pero ni el trending topic garantizó la victoria porque, por la noche, ShowMatch promedió 19.9 puntos de rating, sobre los 16.3 que arañó su principal competidor, Los diez mandamientos.

 

La campaña volvió a poner en el ojo de la tormenta una disputa nueva que mantienen el presidente Mauricio Macri y el conductor más popular de la televisión nacional y popular. Paradojas del destino, Tinelli y el primer mandatario eligieron el mes del amigo para pelearse en público. Es que entre ellos realmente hubo algo parecido al fuego sagrado de la amistad, algo que se solidificó a partir de la relación personal que entablaron sus esposas, a las que, además, une el amor por la alta moda. Pero, mientras ellas siguen hablando -sin mayores preocupaciones- por teléfono casi a diario, ellos tuvieron una última cena, antes del conflicto. La reunión tuvo lugar a principios de junio, en la casa del vice de San Lorenzo, a la que Macri y Juan Manuel Urtubey asistieron con sus mujeres. De aquella velada queda el recuerdo en las redes sociales porque una foto publicada por el socio minoritario de Ideas del Sur oficializó y anunció el casamiento del gobernador de Salta: “Confirmado se casa @UrtubeyJM con @belisamacedo el 15 de noviembre en Salta. ¡¡¡Gracias por la invitación!!!”, tuiteó.

 

Ésa también fue, además, la última vez en que el Presidente y el conductor hablaron cara a cara. Frente a los invitados y en chiste, Macri le echó en cara que el año pasado Tinelli invitara a Daniel Scioli al programa, unas pocas horas antes de cerrar la campaña presidencial. El jefe de Estado no escondió el enojo, pero prefirió la burla, y no dudó en afirmar “perdiste”, ante los invitados. Por eso, nadie en ShowMatch se sorprendió cuando una semana después, y luego de dar muchas vueltas, el primer mandatario desairó al programa declinando participar de la apertura. Aquella noche, el que rió entre dientes fue el conductor, que alcanzó 34.6 puntos de rating, cómodo.

 

CUESTIÓN DE RATING. En su primer mes al aire, ShowMatch promedió 18.4 puntos y 12 veces fue lo más visto de la jornada. No es un dato menor, que Macri tampoco pasa por alto. “Es increíble, Tinelli me satiriza de mala manera ante tres millones de personas en televisión y se ofende porque lo critican 30 mil tuiteros", estalló el Presidente ante el periodista Joaquin Morales Solá, desautorizando a su colaborador el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, quien dijo que el gabinete se “divertía” con los ¿chistes? del conductor. Con sólo esa frase, el Presidente demostró que, para variar en el prueba y error de su comunicación oficial, ahora la Casa Rosada ha decidido apostar a la belicosidad. Se viene el “ojo por ojo”, amenazan en el círculo oficial.

 

Todo comenzó cuando hace poco más de 15 días, luego del festejo por el Bicentenario de la Independencia, Tinelli arrojó al éter del prime time: "Hoy estaba cansado. No iba a venir. Les iba a decir 'sigan disfrutando del Bailando' y después vine. Estoy un ratito y me voy". Epa, por primera vez desde la llegada de Cambiemos al Gobierno, el conductor mostraba los dientes. "Igual, no hay tarifazo -cerró su intervención aquella noche-, porque hoy quedamos que es el 400% y nada más. Eso no es tarifazo”. Sonó la campana y volvió a su esquina, por un rato.

 

Desde entonces, en pocas horas el socio de Cristóbal López recibió miles de insultos y agresiones vía Twitter. Lo llamaron “Operador Kaka” y su respuesta no se demoró: denunció, por la misma red social, la existencia de un “Troll Center” que atribuyó al Gobierno, algo que confirmó recién hacia fines de semana cuando una consultora privada le confirmó que el 90% de los tuits que lo agreden “no son usuarios reales”. Esa noche, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, le mandó varios mensajes a Marcelo jurándole que nadie del círculo rojo macrista había motorizado esa campaña. En Olleros nadie le creyó.

 

Entonces, todo volvió a empezar. “Con el frío que tengo en casa bajé la calefacción por pedido del Presidente. Le voy a pasar la factura de los antigripales”, escupió otra vez Tinelli desde la pantalla caliente de El Trece. Desde el Gobierno se ríen, dicen que apuntando contra los aumentos de las tarifas en los servicios de agua, gas y luz, el que pierde es él porque llega varios meses después: “Esto es para la tribuna”.

 

 

MIL RAZONES. En Ideas del Sur nadie niega lo evidente: Tinelli se hartó de mendigar por un sueño. La primera frustración llegó con el kirchnerismo, cuando el conductor intentó quedarse con la AFA. Después pasó lo mismo con el Pro. En los últimos meses se candidateó para  manejar la Superliga (el torneo pensado por los grandes del futbol argentino), pero tampoco logró la venia del Ejecutivo. Deportista por excelencia, sus allegados reconocen que no tolera perder y que la frustración es tal que ya habría decidido bajarse de cualquier opción deportiva, incluyendo una nueva gestión como segundo al mando de San Lorenzo. “Se va en diciembre, ya se lo confirmó a Lammens”, juran.  

 

Mientras unos y otros opinan, la operación reencuentro ya está en marcha. El que oficializó la intención fue Jorge Rial, conocido operador de Olleros, que comenzó la semana anunciando a través de su sitio web un encuentro entre ambos protagonistas para limar asperezas. Según adelantaron en la productora, la cumbre será este miércoles.

 

A ambas partes les sirve salir de este embrollo:

 

  • Tinelli quiere mantener sus vínculos económicos con Cambiemos. De hecho, la misma semana en que comenzó la escalada verbal, su histórica maño derecha, Fabián Scoltore, visitó al ministro en alza Rogelio Frigerio, un viejo amigo.
  • Aunque Macri se queje, sabe que no le conviene ser objeto de crítica en la franja horaria más vista de la televisión local. Para peor, esta semana salió a defenderlo el ex presidente Fernando de La Rua. Un salvavidas de plomo que Tinelli no dejó pasar: “Mingo, vamos a darle bola a Tinelli. Hagamos el corralito que va a ser un golazo", escribió en Twitter.

NADIE ME QUIERE, MAESTRO. ¿Qué hace que el conductor más carismático y visto de la pantalla chica no logre un espacio mayúsculo en la división de la torta futbolera? Por un lado, Macri ha demostrado no estar dispuesto a ceder el poder -y los millones- que rinde el negocio del balompié. Por eso, no sorprende que el armado de la nueva estructura deportiva no contemple al bolivarense. Es que Marcelo es reconocido como amigo del juego individual, de las victorias rimbombantes, particulares y de los dividendos millonarios en su cuenta bancaria.

 

Por eso el enojo, que no es gratis. Tinelli no agota sus dotes de líder de opinión y se frota las manos ante el pragmatismo que lo caracteriza, el mismo que le sirvió a la hora de entrevistar a casi todos los presidentes desde el menemismo. Ese poder que se le atribuyó al cristalizar la crisis que llevó a la Alianza a escapar escandalosamente. Por eso, porque la clase política le teme, llegó al punto de que Néstor Kirchner se negara a pisar el plató y, aunque cultivaban buena relación, sólo le concedió una entrevista telefónica.

 

Este lunes, el encargado de poner las cosas en claro fue un periodista del riñón tinelista, "Un presidente se enoja con Tinelli por el humor de su programa. Esta película ya la vimos varias veces", escribió Ángel de Brito en la red social del pajarito. Por la tarde, ya en su oficina de Colegiales, Tinelli evaluó con su equipo responder a los ataques del propio Presidente, escuchó atento las diversas opiniones y finalmente concedió unas horas de tiempo, antes del contraataque.  

 

EL SHOW DEBERÍA CONTINUAR. En medio de la batalla, una encuesta preocupó al equipo de producción. Según un estudio sobre el rol del conductor de Bolivar en TV, realizado por la Universidad Abierta Interamericana (UAI), el 59,9% afirmó que busca en la televisión informase y que el resto elige entretenerse. Pero, cuidado, porque el 54,2% de los televidentes reprueba la participación de los mandatarios, legisladores y otros funcionarios en la pista del Bailando. El dato llega después de un 2015 muy activo por las elecciones presidenciales. En ese tono, sólo el 24% de los encuestados sostiene que "está bien que los políticos asistan al programa porque es una forma de mostrarse más humanos”. Por ahora, el conductor no piensa darle mayor interés al relevamiento.

 

Como última medida, hasta el inminente encuentro con Macri, el conductor pidió a los humoristas de ShowMatch que mechen entre sus chistes críticas relacionadas con el costo de vida. La estrategia es clara: no va a pegar de lleno, pero, mientras prepara la pila de facturas viejas que va a tirarle por la cabeza al primer mandatario, lanza algunos avisos. Sin saber por dónde va a llegar el próximo golpe, del otro lado, exponen una imagen de fortaleza pero preparan ofrendas de amistad porque ya lo dijo sabiamente Fontanarrosa: “Si decís que lo tenés en un puño… ¡Muy pequeño debe ser tu enemigo!”. Y no, éste no es el caso.

 

Hernán Lombardi fue el coordinador de los medios públicos durante el gobierno de Mauricio Macri.
Peronismos. Axel Kicillof, Sergio Massa, Wado de Pedro, Máximo kirchner.

También te puede interesar