X
El Gobierno nacional transferirá el manejo total de los juegos de azar a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires.
Redacción 03/06/2016 10:41

Este viernes el Gobierno nacional resolvió traspasar el manejo total del juego al control de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante el decreto 743/2016 que fue firmado por el presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

La resolución se da luego del cierre de las cinco salas de bingo porteñas, tras un 2015 cargado de conflictos que complicaron al macrismo durante la campaña por la Ciudad y por la Nación.

“Sin que implique desconocimiento ni limitación del poder de policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante la vigencia del referido Convenio, resulta conveniente convalidar un procedimiento para que -de manera ordenada y sin afectar derechos adquiridos- se efectivice la asunción de competencia que le corresponde a la jurisdicción local”, se indica en la medida publicada este viernes en el Boletín Oficial.

Por medio del expediente se abre una Comisión de Enlace integrada por miembros de Lotería Nacional y del Instituto de Juegos de Apuestas de la Ciudad para que en un plazo menor a cuatro meses se avance en la conformación de un cronograma de trabajo “pormenorizado” para “perfeccionar la asunción de competencias en la materia por parte de la Ciudad de Buenos Aires”.

De esta manera, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, por medio del Instituto del Juego local, pasará a tener completa injerencia en el casino flotante de Puerto Madero y las máquinas tragamonedas del Hipódromo de Palermo, propiedad del empresario Cristóbal López.

La historia de la relación entre la Ciudad, la Nación y el juego tiene un punto clave en 2003 con la firma de un convenio entre el ex presidente Néstor Kirchner y el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra. Bajo ese acuerdo, el Hipódromo y el casino flotantes le pagaron un canon –siempre acusado de “bajo” por la oposición porteña- a la Ciudad.

Ese canon, además, existía como una especia de compensación para que las salas no pagarán el impuesto a los Ingresos Brutos al Gobierno de la Ciudad, que ahora quiere revertir esa situación, pero en diciembre de 2013 promovió en la Legislatura una “addenda” a ese acuerdo.

En sus considerandos, el decreto hace un recorrido pormenorizado de la situación de Lotería Nacional Sociedad del Estado desde su creación en 1990, y el conflicto surgido a partir de que la Ciudad de Buenos Aires fuera declarada territorio autónomo, tras la reforma constitucional de 1994.

En ese sentido, recuerda que la potestad jurisdiccional del Gobierno nacional en materia de juegos de azar en la Ciudad responde al “marco de la legislación dictada por el Honorable Congreso de la Nación con anterioridad al año 1994, que resultaba aplicable de manera exclusiva en la entonces Capital Federal y en aquellos territorios nacionales existentes al momento del dictado de dichas normas”.

En tal sentido, menciona la doctrina de la Corte Suprema de Justicia, con posterioridad a la reforma constitucional, que estableció “de manera categórica que el régimen de juegos de azar y sus posibles infracciones, no trata de una cuestión de índole federal”, según recopila Perfil.com.

“Han de considerarse los alcances de la potestad tributaria que le corresponde a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a partir de la reforma constitucional de 1994 y la consecuente entrada en vigencia de su Constitución local, para gravar con tasas, impuestos o contribuciones el ejercicio de la actividad de juegos de azar en su territorio”, agrega la norma.

La transferencia de Lotería Nacional a la órbita porteña se suma al de la Policía Federal, firmada en enero pasado entre Macri y Larreta.