Cuestión de apellido

Sabbatella busca consolidar la marca familiar para disputarle Morón al PRO

Fuera del poder, el ex titular de la AFSCA profundiza el sectarismo de su espacio. Barrió a una concejal del Evita y mandó a Lucas Ghi de empleado administrativo en el Senado.

Mientras profundiza su arenga itinerante instando al empoderamiento popular, el ex titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabbatella, refuerza el sectarismo dentro de su espacio. Obsesionado con mantener cierto grado de influencia en Morón tras la derrota de su hermano a manos de Ramiro Tagliaferro, el líder de Nuevo Encuentro desplegó una serie de directrices tendientes a imprimirle a su pago chico el sello de reducto de la resistencia kirchnerista contra el macrismo.

 

Así, y tras conocerse el alejamiento de los legisladores del Movimiento Evita del bloque FpV en el Congreso, Sabbatella barrió del Concejo Deliberante moronense a la edil de la agrupación de Emilio Pérsico, María Cristina Rodríguez, mientras que ahondó en su destrato hacia el ex intendente Lucas Ghi, al cual sacó del recinto deliberativo para llevarlo de empleado administrativo de su esposa, la senadora provincial Mónica Macha.

 

DE INTENDENTE A EMPLEADO ADMINISTRATIVO. Esta última decisión se habría motivado al observar que el ex alcalde desentonaba con su impronta moderada en la estrategia que Martín Sabbatella, con su hermano Hernán como portavoz, pretende desplegar en el Concejo, disparando una batería de acusaciones y cuestionamientos hacia el goberno municipal, conducido ahora por el PRO.

 

Las convocatorias a manifestaciones vecinales en contra de los tarifazos, mechadas con pedidos de interpelación al actual intendente por la inseguridad, pusieron al parecer en una situación incómoda al ex alcalde, sobre el cual han caído cuestionamientos en su momento por temas que por estos días el sabbatellismo busca enarbolar como banderas de reclamos en la guerra declarada al macrismo.

 

Ghi, quien nunca fue un kirchnerista duro, no está dispuesto a hacer cualquier cosa en contra de Tagliaferro, menos aún aquellas que pueden transformarse en un búmeran que refloten viejas falencias de gestión. Tanto no piensa entregar y menos aún después de que en 2015 el líder de Nuevo Encuentro no sólo frenó su aspiración de ir por la reelección (para darle lugar al posteriormente derrotado hermano Hernán), sino que lo relegó al segundo lugar de la lista de candidatos a concejales.

 

Ante eso, el ex titular de la AFSCA decidió separar a Ghi de la bancada deliberativa para llevarlo como asesor de su esposa. “En virtud de esto solicitaré licencia en el Concejo desde el primero de julio próximo”, detalló el ex jefe comunal para argumentar decorosamente en las redes sociales los desafíos de su nuevo rol de empleado administrativo en la Cámara alta bonaerense: “Desde el Senado Provincial, junto con todo el equipo, seguiré contribuyendo para encontrar respuestas a las demandas, preocupaciones e inquietudes de los moronenses y bonaerenses en su conjunto”.

 

Al menos hasta 2017 (año en que finaliza el período de Macha en el Senado), Ghi tiene su refugio. En su lugar, asumirá Juan Carlos Martínez, ex secretario de Seguridad del municipio y hombre de confianza de Sabbatella.

 

SALE UN GHI, ENTRA UN GHI. Pero en esta impronta sabbatellista de hacer de su espacio una cuestión de familias y no de armado político, el líder de Nuevo Encuentro sacó a un Ghi (Lucas) del Concejo para colocar a otro (José María) con el fin de exhibir un gesto que rubrique el alineamiento al kirchnerismo.

 

Con la escisión del Movimiento Evita del bloque FpV en la Cámara de Diputados de la Nación, Sabbatella aplicó un castigo inmediato: barrió a la concejal de esa agrupación, Rodríguez, quien ocupaba su banca como suplente de José María Ghi, el cual en 2013 se había tomado licencia para asumir como secretario de Políticas Sociosanitarias de la comuna por entonces administrada por su hermano. Esta banca no había sido reclamada hasta que se conoció la determinación del espacio referenciado por Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro.

 

MALESTAR DEL EVITA. El Movimiento Evita de Morón no tardó en contraatacar ante esta determinación, al subrayar que Rodríguez “fue echada de su banca por el Nuevo Encuentro”.

 

“Este partido, ligado hasta el 2009 al ARI de Elisa Carrió y que formó parte del gobierno de Fernando de la Rúa; está operando en los medios locales, diciendo que renunciamos a nuestra banca. Hacemos responsable de esto a toda la dirigencia de este frente monopartidario, con Martín Sabbatella a la cabeza. Seguiremos, como siempre, peleando por la justicia social, soberanía política e independencia económica. Porque nosotros no necesitamos de caja ni cargos institucionales para militar”, fustigó la militancia del Evita en un comunicado.

 

Más tarde, Rodríguez afirmó que su destitución fue en represalia por lo que sucedió en la Cámara de Diputados, ya que el trabajo en el bloque era de “común acuerdo”. Al recordar que fue la primera que llevó a Néstor Kirchner a Morón, en 2002, expresó: “Vamos a seguir trabajado en los territorios como siempre contra el ajuste neoliberal que está llevando adelante Macri. Si el año que viene CFK quiere ser candidata, la vamos a apoyar porque nosotros no renegamos de estos 12 años”, disparó.

 

Por su parte, Navarro apuntó: “Me duele mucho que Martín Sabbatella salga a decir que nosotros salimos a arreglar con Macri. No queremos hacer neomacrismo, queremos estar en un espacio que responda a las mejores banderas de nuestra historia”. “La velocidad de la vuelta y de la victoria dependerá de nuestro pueblo y de nosotros si entendemos que la unidad y la mayoría son mucho más importantes que la rosca y la política interna”, puntualizó.

 

El socialismo llenó Metropolitano en Rosario. 
Axel Kicillof y Carlos Bianco, en conferencia en la Casa de Gobierno.

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