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Cumbre Gobierno-Pichetto-Massa para cerrar la ley de blanqueo y pago a jubilados

Se juntaron para garantizar un paso sin sobresaltos de la ley ómnibus por ambas cámaras, lo que la Rosada ya se aseguró. Proyectos y cargos para cerrar con el massismo. Presión de los gobernadores.

Redacción 15/06/2016 19:46

Pasadas las cinco de la tarde de este miércoles, en una oficina del Congreso se organizó una mega cumbre política para terminar de definir la letra definitiva del megaproyecto del Poder Ejecutivo que incluye el cuestionado blanqueo de capitales y el pago de juicios por actualización de haberes jubilatorios, el acuerdo con las provincias por la devolución del 15% de coparticipación que retiene la Anses y la venta de acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). En la misma mesa se sentaron el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; el presidente del bloque de senadores del Frente para la Victoria (FpV), Miguel Pichetto; el jefe del interbloque de diputados de Cambiemos, Mario Negri; el presidente de bloque de PRO, Nicolás Massot, y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

El sentido de ese encuentro fue sondear el tránsito de la ley ómnibus cuando llegue al Senado, terreno que dominan entre Pichetto, por su manejo del bloque que tiene 40 de un total de 72 senadores, y Frigerio, por las negociaciones que mantiene siempre abiertas con los gobernadores, donde se intercambian fondos y otros beneficios para las provincias a cambio de los votos de sus senadores. Las mismas negociaciones que permitieron, por ejemplo, que este miércoles el oficialismo consiguiera la aprobación de los pliegos de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz para que asuman como ministros de la Corte Suprema de Justicia.

El Gobierno ya tiene la mira en el Senado porque la cosa en Diputados está cocinada. Más allá de la resistencia a algunos aspectos importantes de la iniciativa, como la venta de acciones en empresas privadas que componen el FGS, finalmente acordada con limitaciones entre Cambiemos y Massa, el oficialismo esperaba que en la madrugada del jueves la ley sea aprobada en la Cámara baja con un piso de 160 votos, número que podría extenderse si consiguen el respaldo de algunos diputados rebeldes del FpV, como ocurriera con la sanción del acuerdo con los fondos buitre. Según pudo saber Letra P, ya contabilizaban entre siete y diez votos del bloque kirchnerista, provenientes de diputados misioneros y sanjuaninos, más algún otro.

El acuerdo para que Massa garantice un paso sin sobresaltos del proyecto de blanqueo y pago a los jubilados no se terminó con la exención del pago de Ganancias del aguinaldo de este mes, algo resuelto la semana pasada. Entre Cambiemos y el interbloque UNA que lidera el ex jefe de Gabinete empezarán a discutir la semana próxima dos proyectos, el de extinción de dominio de bienes fruto del delito y ley del arrepentido, basada en las propuestas del massismo. Incluso barajan la chance de tratar ambos expedientes el próximo jueves, en sesión especial. El combo se completaría con la colocación de la presidenta de bloque de UNA y cabeza legislativa del massismo, Graciela Camaño, al frente de la comisión bicameral responsable de controlar la labor del Ministerio Publico Fiscal, que nunca se conformó.

La intención de Pichetto es que todos los cambios requeridos por los gobernadores al proyecto se incorporen durante el debate en Diputados, que arrancó este miércoles pasadas las 11 y se esperaba una votación entre las 3 y las 4 de la mañana. Eso evitaría que el proyecto tenga que sufrir modificaciones en el Senado y se prolongue su sanción definitiva. Llevó dos reclamos, impulsados por los gobernadores. Uno, que la moratoria para las provincias que deben millones a la Nación por la rendición de aportes patronales -las 11 que transfirieron sus cajas previsionales al sistema nacional- se amplíe de las 90 cuotas mensuales, que figuran en el texto en debate, a 120; el otro, que se modifique la tasa de interés para esos pagos y se busque una más baja de la que plantea el proyecto, la tasa pasiva del Banco Nación.

Fuentes del oficialismo descartaron que se tomen estas recomendaciones. Pero que se podría hacer más laxo el artículo y dejar parte en manos de la reglamentación, para que lo termine de definir el titular de la AFIP, Alberto Abad.

Esto se empezó a cocinar el martes, cuando Pichetto visitó a Massa en su despacho y de allí se trasladaron al hotel Conte del Congreso, donde los esperaban los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa) y Domingo Peppo (Chaco). Allí se acordó, también, los votos de los dos senadores afines a Massa a los pliegos de Rosatti y Rosenkrantz.

En el tratamiento en particular, en el oficialismo esperaban votaciones reñidas en sólo un par de puntos. Massa le garantizó al Gobierno nacional los votos para derogar la ley que impedía la venta de acciones en empresas privadas de la Anses sin aval parlamentario, pero ese punto no lo votará el bloque Justicialista. Durante su discurso, el ex titular de la Anses Diego Bossio (Justicialista) se preguntó por los motivos de lo que definió como “el capricho de vender las acciones”, a las que se refirió como “el mejor activo que disponemos en el FGS”. “Yo no vendí una sola acción; esto no es una mesa de dinero para especular”, recordó.

Tanto el bloque Justicialista como el FpV se manifestaron también en contra de la pensión para el adulto mayor que crea el proyecto, que equipara la edad de alcance de hombres y mujeres en 65 años y sería de un 80% de la jubilación mínima, y reclamarán que la ampliación por tres de la moratoria previsional para mujeres, que la oposición ya consiguió sumar al proyecto, se haga también para hombres.