Compromiso para el cambio

Furia de Larreta con sus ministros: los retó fuerte por dejarlo solo en un timbreo

Les reprochó el faltazo en una reunión de gabinete y días después todos salieron a la calle. “Hablamos de compromiso y cercanía en la gestión y no vamos a timbrear”, les gritó.

El miércoles 28 de septiembre, Horacio Rodríguez Larreta convocó a sus funcionarios a la reunión de gabinete semanal donde se intercambian informaciones, detalles, preguntas y respuestas sobre la marcha de la gestión. Se hizo en el barrio de Villa Urquiza, donde el alcalde inauguró, minutos después, el primer Edificio Escolar Inteligente, en el que funcionará la Escuela Siglo XXI. No obstante, el clima ameno y de concentración laboral que se vive en esos encuentros desapareció por completo cuando el jefe de Gobierno rompió el hielo y, enojado, le reprochó a su equipo el faltazo al timbreo porteño -una práctica que el PRO retomó al calor de la crisis por los tarifazos- que se había realizado 24 horas antes.

 

Como todos estos eventos, la cita era a temario abierto y para dialogar sobre la gestión, aunque el tema inevitable fueron los últimos detalles del Presupuesto 2017, que se presentaría dos días después en la Legislatura porteña. Sin dudarlo, Larreta, visiblemente enojado, se corrió de la hoja de ruta de la reunión y disparó: “Acá, todos tienen que timbrear. No importa si son ministros. No hay diferencias en esto”.

 

Los funcionarios que lo escucharon quedaron estupefactos por el inesperado reproche. Ante el silencio, el alcalde preguntó: “¿Quiénes fueron al timbreo? Levanten la mano”. La respuesta logró aumentar aún más la bronca del titular del Ejecutivo porteño: únicamente alzaron la mano cinco personas. Eran cerca de 30 en la sala, entre secretarios, subsecretarios, legisladores y ministros, los más apuntados.

 

“Decimos y pedimos una gestión de cercanía… Y no vamos al timbreo”, se quejó. Rodríguez Larreta planteó sus reclamos ante su gabinete el día después de que él mismo protagonizara un “timbreo de gestión” el martes por la tarde en la Ciudad en el que, cuentan en la Jefatura de Gobierno, “se sintió solo”. Esa actividad se hizo cuatro días después del “timbreo nacional” del PRO en el que el presidente Mauricio Macri y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, recorrieran General Las Heras.

 

El sucesor de Macri en la Ciudad también participó de esa convocatoria partidaria y visitó Pompeya, en el sur porteño. En concreto, hizo pública su queja porque muchos de sus funcionarios se anotaron en la jornada del sábado 24, pero no dijeron presente el martes 27.

 

Además, tenía bronca acumulada porque, días atrás, uno de sus funcionarios, que debutó en un cargo público este año, le manifestó abiertamente que creía que su rol estaba en la gestión y no tenía por qué salir a timbrear, actividad insignia del PRO que comenzó Macri cuando se postulaba a diputado nacional y que profundizó cuando recién iniciaba su primer mandato en Bolívar 1. Por las dudas, durante el encuentro en Villa Urquiza, Larreta fue tajante: “Todos tienen que hablar con los vecinos y presentarse con nombre y apellido. No importa si es ministro o secretario. No hay diferencias en esto”.

 

Una semana después, insistió con lo mismo en una reunión de gabinete ampliado en la gobernación porteña. Pasadas las 7.30 del miércoles 5 de octubre, Larreta se ubicó en el escenario del auditorio de la sede de Uspallata 3160 y volvió a quejarse por el faltazo de algunos integrantes de su gabinete.

 

Bajo esa lógica, aseveró que “todos tienen que salir a timbrear” y pidió que “dejen a un costado sus cargos” a la hora de conversar con los porteños en los barrios.

 

Algunos funcionarios quedaron shockeados por los dichos del alcalde, otros agacharon la cabeza y aceptaron el reto. Tan sólo 24 horas después, todos salieron a timbrear por las comunas 5 y 6 junto a Rodríguez Larreta. Por si faltaba gente llevaron a secretarios, subsecretarios y directores generales. No se pasó lista, pero nadie desea que el alcalde vuelva a reclamar “compromiso” a su gabinete.

 

El timbreo porteño se distingue del nacional porque se lo cataloga como “timbreo de gestión”. El objetivo es que todos los miembros del gabinete larretista recorran las calles de la Ciudad para hablar sobre la marcha del gobierno, aunque primero ahondan sobre una consigna específica. El jueves seis de octubre, tras el reto del alcalde, todos, sin importar su área de trabajo, debieron estudiarse una serie de puntos para prevenir a los porteños sobre el dengue.

 

Manuel Adorni es Javier Milei, el eslogan de la campaña porteña de 2025 que se convirtió en condena.
La declaración de Centeno que se incorporó al juicio por Los cuadernos K.

También te puede interesar