Fuga escandalosa

Ritondo modifica la cúpula, pero aún no tiene un plan de seguridad

El ministro, pasó a retiro a siete uniformados pero no definió sus reemplazos. Y aunque se esperan nuevas remociones, no está claro si hará una reforma integral, o solo un retoque en la cúpula.

El Ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, quedó mal parado del suceso que significó la fuga y posterior captura de los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez.

 

Los delincuentes habían huído de una cárcel de su territorio, y deambularon por la zona durante varios días, pero, fueron detenidos en Santa Fé, por las autoridades de seguridad de esa provincia.

 

Se comentá que por esas horas, Ritondo puso a disposición de la gobernadora, María Eugenia Vidal, su renuncia.

 

Fue un gesto, una suerte de mea culpa, que se disipó cuando los reos fueron encarcelados. Ritondo decidió entonces avanzar con los cambios en la cúpula policial, una transformación que llamativamente no realizó cuando asumió su cargo. En ese momento, salvo el caso del jefe de policía, Hugo Matzkin a quien reemplazó por Juan Pablo Bressi, no tocó ninguna otra pieza de la gestión sciolista.

 

Esta vez decidió el pase a retiro de siete comisarios generales, que integraban la cúpula de la bonaerense.

 

Se trata de Miguel Ángel Maccario, a cargo de la Superintendencia de Seguridad de San Martín-Tres de Febrero; Oscar Eduardo Terminiello, superintendente de Seguridad Interior Centro; Gabriel Alejandro Lamónico, superintendente de Seguridad Interior Sur; Miguel Ángel Alanís, superintendente de Seguridad Oeste; Claudio Marcelo Blanco, a cargo de la Superintendencia de Seguridad; Claudio Alejandro López, director provincial de Suministro; y Rubén Alberto Lobos, responsable de la Superintendencia de Seguridad Vial.

 

Aunque la decisión se tomó como una suerte de purga ante las sospechas de connivencia policial con los prófugos, los siete comisarios se encontraban en condiciones de jubilarse.

 

Y de hecho, aunque se supone que están sospechados, los uniformados no fueron pasados a disponibilidad, ni sancionados, sino que se dispuso su pase a retiro. Algo que de todas maneras habría sucedido en un futuro no tan lejano.

 

Tampoco se anunció quienes los reemplazarían, si se achicará la estructura o se reemplazaran esos puestos por otros superintendentes que se encuentran actualmente en funciones.

 

A estos cambios se deben sumar, lo resuelto durante el proceso de búsqueda, cuando se desplazó al jefe de la Delegación Departamental de Investigaciones de Quilmes, Marcelo Di Rosa, y al jefe de Investigaciones de la Policía, comisario general Néstor Larrauri, sospechados de proteger a los fugados.

 

Durante la gestión de Ricardo Casal al frente de Seguridad y Justicia, la cúpula policial se restringía a 15 integrantes, todos de absoluta confianza del ministro.

 

Con la llegada de Alejandro Granados (ambos durante la gestión bonaerense de Daniel Scioli), la estructura se ensanchó hasta 42 puestos, y terminó quedando finalmente en 25.

 

El problema es que la estructura sigue siendo la heredada del sciolismo, y todavía no se sabe si se alterará de forma absoluta, no solo de la cúpula, sino de toda la estructura, y con un cambio en el esquema policial, al estilo del ex ministro de Seguridad, Carlos Arslanian, que realizó una reforma policial profunda.

 

O solo se tratará de cambios de comisarios generales, y enroques en las nuevas designaciones.

 

Se sabe que habrá nuevas remociones, pero no está claro, si esto constituirá un nuevo plan de seguridad, o simplemente un maquillaje necesario para tapar el desacierto que fue la persecución de los condenados.

 

José Emilio Neder, senador Santiago del Estero.
guerra de guerrillas en la madre de todas las batallas

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