Otro golpe al entorno de Mauricio Macri ocurrió luego de que un trabajador afiliado al Sindicato Argentino de Trabajadores Horticultores y Agrarios (Satha), gremio que encabeza Gustavo Arreseygor, denunciara que le exigieron renunciar a su afiliación para ser atendido en Osprera, la obra social de los empleados rurales.
La fiscalía de instrucción y juicio Nº 6 de La Plata imputó formalmente al armador de Macri en el interior, Gerónimo “Momo” Venegas, por el delito de “coacción”. El fiscal Marcelo Romero, luego de recolectar las declaraciones de cinco trabajadores, ordenó “una serie de medidas de prueba” que deberá realizar la DDI de la capital bonaerense.