Su presencia en el recinto fue fundamental para que el oficialismo consiguiera el quórum en sesiones clave del año pasado pero esta vez Carlos Menem se negó a ocupar su banca. El ex presidente le hizo saber al bloque oficialista que no tenía interés en meterse en temas de Inteligencia y el kirchnerismo debió buscar otros aliados. Lucila Crexell, del Movimiento Popular Neuquino, el fueguino Jorge Garramuño, garantizaron la presencia de 38 senadores, uno más que el necesario para comenzar la sesión.
La comunicación de Menem le llegó al bloque oficialista a través de su histórico secretario, Ramón Hernández. El ex presidente fue fundamental para que el kirchnerismo alcanzara el quorum durante 2014 en el debate de la ley de Parlasur y de Telecomunicaciones. Sin embargo, esta vez el riojano dijo que no. Hernández transmitió que Menem no quiere tener ninguna relación con un tema tan sensible. Las autoridades del bloque comprendieron la incomodidad del ex presidente aunque el jefe de la bancada, Miguel Ángel Pichetto, recordó durante la sesión que Menem irá a juicio oral en junio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, junto con el ex juez Juan José Galeano, entre otros imputados.
Sin la presencia de Menem ni de la salteña Cristina Fiore Viñuales – ausente por una operación -, el oficialismo debió pedirle a Marcelo Guinle, que está de licencia desde hace tiempo por problemas de salud, que fuera a ocupar su banca. Con Crexell, Garramuño, Guinle y los habituales aliados alcanzó el número necesario para dar comienzo a la sesión.