10|4|2021

Poco para la UCR después de la deserción de Sanz, que fue castigado

25 de noviembre de 2015

25 de noviembre de 2015

Macri les dio los ministerios de Justicia, Defensa, Comunicaciones, Agricultura y el “Plan Belgrano”, todas áreas con poco peso político. La advertencia de Morales y Alfonsín.

Cuatro ministerios sin mayor peso político y un plan de desarrollo obtuvo el radicalismo en el reparto de cargos para el gobierno de Mauricio Macri. Según anunció este miércoles el futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña, dirigentes de la UCR quedarán al frente de las carteras de Defensa, Comunicaciones y Agricultura, mientras que el diputado por Tucumán, José Cano, quedará al frente del “plan Belgrano”, para el Norte argentino.

 

Tal como adelantó ayer Letra P, el ex candidato a gobernador de La Rioja, Julio Martínez, será ministro de Defensa del futuro gobierno, mientras que Germán Garavano ocupará Justicia. El cordobés Oscar Aguad quedará al frente del Ministerio de Comunicaciones y el dirigente ruralista formoseño Ricardo Buryaile se hará cargo de Agricultura.

 

A excepción de la de Aguad, el más favorecido por el reparto y el más cercano de todos a Macri, las designaciones para la UCR son escasas y en general en lugares con poco margen de decisión. El partido le dio a Macri la estructura nacional que necesitaba para llegar a la presidencia tras la resolución que se tomó en marzo de este año en  la Convención de Gualeguaychú, comandada por Ernesto Sanz.

 

“Macri llega para sustituir a la UCR”, había advertido durante la Convención el gobernador electo por Jujuy, Gerardo Morales, quien se opuso al acuerdo entre el radicalismo y el PRO. El senador les pidió entonces a los convencionales que hicieran lo necesario para evitar que “el radicalismo se convirtiera en una fuerza política irrelevante”. En la madrugada del 15 de marzo, en medio de un escándalo, la UCR votó a favor del acuerdo.  

 

Algo parecido a aquellas palabras de Morales dijo en los últimos días Ricardo Alfonsín, quien destacó el "aporte cualitativo y cuantitativo” que el radicalismo hizo para que Macri llegara al triunfo pero reconoció la “posibilidad” de que la UCR sea absorbida por el PRO.

 

La renuncia de Sanz a integrar el futuro gobierno de Cambiemos, cuando había sido propuesto para ocupar el Ministerio de Justicia, dejó a los radicales sorprendidos y con la certeza de que, tal como Macri lo había advertido, no habría gobierno de coalición posible.

 

Tras la deserción  del presidente del partido, el sanzismo tampoco tuvo margen para pelear por el Ministerio de Ciencia, para el cual promovía al vocero Agustín Campero.