LEGISLATURA PORTEÑA

Larreta teme un éxodo legislativo por el triunfo de Vidal y arma su “guardia pretoriana”

Se reunió con cinco diputados para pedirles que se queden en la Legislatura. Quiénes son los hombres y mujeres en los que confía el futuro de su gobierno el reemplazante de Macri en la Ciudad.

El triunfo de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires fue una sorpresa para el PRO y desató una euforia que se prolongó por toda la semana, pero también alertó a Horacio Rodríguez Larreta acerca de que muchos funcionarios y legisladores pueden emigrar a la gobernación bonaerense y quedaría desguarecida la Legislatura porteña.

 

Sin legisladores de peso en el Parlamento local a Larreta se le haría muy costoso aprobar iniciativas claves para su gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, que comenzará el próximo diez de diciembre.

 

Por esa razón, el electo jefe de Gobierno porteño mantuvo reuniones por separado con cinco diputados a los que les solicitó que mantengan su lugar en el edificio de Perú 160 y les indicó que “espera” de cada uno de ellos luego de la transición en la que Mauricio Macri le cederá el mando del bastión amarillo.

 

En el bloque porteño descuentan que algunos legisladores tendrán destino bonaerense y, los más optimistas, auguran que una porción de referentes porteños serán requeridos por Macri para ocupar un lugar en la estructura nacional. Inteligente, aunque también obsesivo, Larreta busca blindarse y tener un número de diputados que le respondan directamente y le cuiden los votos en la Legislatura.

 

De todas formas, el quinteto de diputados se pronunció en favor del jefe de Gabinete en momentos en que la interna con Gabriela Michetti atravesaba su máxima tensión. Se descuenta que serán alfiles del larretismo en el recinto pero cada uno tendrá una función particular que el propio ex interventor del PAMI se encargó de comunicarles.

 

En privado, Larreta se reunió con cada uno de los legisladores y le encomendó una misión de acuerdo al rol que él mismo imaginó, aunque tiene que ver con el desempeño actual que cada uno tiene en el Deliberativo  porteño.

 

Carmen Polledo, Alejandro García, Francisco Quintana, Juan Pablo Arenaza y Karina Spalla desfilaron por la Jefatura de Gobierno en distintos momentos; en algunos casos antes de la elección en la que Vidal le ganó a Aníbal Fernández. El pedido fue claro y, con el triunfo de la vicejefa de Gobierno, se profundizó.

 

Polledo, de extrema confianza de Macri,  será la vicepresidenta primera del Parlamento y ocupará un lugar de privilegio, que actualmente posee  y mantendrá Cristian Adrián Ritondo hasta el diez de diciembre. Su rol será garantizar el orden del bloque y facilitar el diálogo con los diputados opositores; una tarea similar a la que hoy cumple como jefa de bloque, lugar con el que se ganó la confianza de Larreta y el respeto de buena parte de la dirigencia PRO que no pisa la Legislatura pero imparte órdenes desde Parque Patricios.

 

Alejandro García seguirá al frente de la estratégica Comisión de Presupuesto, una zona clave para Larreta y su futuro gobierno. Por esa comisión, además del ejercicio fiscal de cada año, pasan proyectos de ley de infraestructura de envergadura que requieren o necesitan del dinero de las arcas públicas. García es de los pocos diputados amarillos que dialoga con sus colegas de las otras fuerzas y en la oposición le reconocen su trabajo y lo ven como un interlocutor con el que se puede dialogar.

 

En el macrismo se sabe que el electo jefe de Gobierno planea ejecutar o avanzar con ciertas obras referentes a transporte, movilidad y a la autonomía porteña. Para tranquilidad de Larreta, ahora contará con el apoyo de la provincia de Buenos Aires y su flamante gobernadora, la joven a la que él hizo ingresar al PRO, María Eugenia Vidal.

 

El larretismo sabe que para asegurarse una gestión “tranquila” en la Ciudad debe prestar atención a lo que suceda en la Legislatura porteña, donde un bloque más o menos fuerte puede incidir poco o nada en el día a día del gobierno central. Ante el posible éxodo de diputados, el ex interventor del PAMI leyó que puede darse el ingreso de muchos legisladores con nula experiencia.

 

Vidal ya ganó y si Macri gana se van a ir un montón de legisladores y va a llegar una ola de nuevos legisladores inexpertos”, analizan en el Gobierno porteño. “Ahora están todos contentos pero después hay que gobernar”, contó a Letra P un hombre de peso en el bloque oficialista.

 

En el PRO, como en buena parte de los espacios políticos, no tienen idea de lo que podrá suceder en la próxima Legislatura porque, advierten, que todo dependerá del resultado del ballotage  del 22 de noviembre. Analizan que si Macri es presidente buena parte del frente ECO se agrupará en el bloque amarillo y el kirchnerismo no tendría donde referenciarse porque no tendría ni presidente, ni gobernador del cual podría recibir órdenes.

 

Durante estos años, cuando las papas quemaban en el Parlamento local y algunos legisladores del Frente para la Victoria se oponían a votar con el macrismo, bastaba con un llamado de la Casa Rosada para ordenar a la tropa. Si Macri gana, el bloque PRO entiende que los diputados kirchneristas no tendrán alguien que imparta orden,  se “radicalizarán” y será complejo establecer acuerdos.

 

“El año que viene acá entran tipos fuertes como (Carlos) Tomada y (Roy) Cortina que no sabemos a qué van a jugar. No se pueden ir todos, necesitamos legisladores de peso en la Legislatura. Necesitamos una especie de guardia pretoriana que cuide a Horacio”, dijo, entre risas, un legislador del PRO que termina su mandato en diciembre.

 

Otro hombre clave para Larreta en el recinto de la Legislatura porteña será Francisco Quintana, el ex titular de la Juventud PRO de buen vínculo con el secretario de Gobierno y jefe de campaña nacional, Marcos Peña. Quintana sorprendió a más de uno cuando Macri lo ubicó en la cabeza de la lista de legisladores porteños de este año.

 

Algunos lo interpretaron como un “mimo” del jefe de Gobierno a uno de los legisladores en los que más confía, otros más bien como una señal del líder del espacio o una búsqueda de garantizar lugares a los “PRO puros”, como Quintana y Polledo. El legislador comandará el bloque porteño y será quien se encargue de juntar votos entre las bancas opositoras, además de “equilibrar” y “ordenar” a los propios.

 

Larreta también pidió a los diputados Juan Pablo Arenaza y Karina Spalla que se queden en el recinto porteño después del diez de diciembre. Arenaza, hombre del espacio de Patricia Bullrich, se ganó la confianza de los líderes del bloque macrista y del electo jefe de Gobierno, quien le destaca su personalidad “combativa” durante las sesiones.

 

La diputada Spalla, pareja del ministro de Hacienda de la Ciudad, Néstor Grindetti, tiene un estrecho vínculo con Larreta, quien siempre la consultó por temas que deambulan por la Comisión de Planeamiento Urbano, la cual preside y  también resulta de valor estratégico para la gestión porteña.

 

Larreta confía mucho en Spalla y le destaca su trabajo en la campaña por la elección por la Jefatura de Gobierno para la cual, entre otras cosas, la legisladora se puso en el papel de Gabriela Michetti en los “entrenamientos previos” que hizo el jefe de Gabinete para preparase para el debate en TN que se realizó el 15 de abril. Esa curiosa práctica se repitió para el debate con Mariano Recalde y Martín Lousteau; el diputado Iván Petrella hizo del economista de ECO.

 

De todas formas, calculan en el larretismo, Spalla podría desembarcar en el Municipio de Lanús, ya que Grindetti le ganó la intendencia al camporista Julián Álvarez y dejará sus aspiraciones porteñas para sumergirse en la gestión del partido de la Tercera sección electoral.

 

Abrazo de oso. El saludo del gobernador Maximiliano Pullaro con el presidente Javier Milei.
Maximiliano Pullaro encabezó el acto en el que lo acompañaron los principales referentes de Unidos.

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