Política

Los desaciertos de Kicillof con el biodiesel le costarían 19 mil millones al Gobierno

Por Antonio Rossi.- Las últimas modificaciones impositivas que promovió el Gobierno en el negocio del biodiesel, pusieron sobre el tapete las fuertes distorsiones sufridas en los dos últimos años por las empresas del sector y los elevados costos económicos que tiene que afrontar el Estado por las medidas que toma el ministro de Economía, Axel Kicillof.

Tras hacerse cargo de la “supercomisión energética y de soberanía hidrocarburífera” que fue creada en el segundo semestre de 2012 luego de la restatización de YPF, Kicillof resolvió frenar la mezcla obligatoria del gasoil, recortar los precios internos y duplicar los derechos de exportación del biodiesel.

 

Esas decisiones se sumaron a otra que adoptó a fines de 2011 la AFIP, por la cual el biodiesel destinado para la mezcla con el gasoil pasó a tributar los impuestos específicos del 41% que recaen sobre la venta de ese combustible líquido al público.

 

El resultado de esos cambios fue una marcada caída de la producción de biodiesel que se vio agravada por las restricciones a las exportaciones que aplicaron, primero España y luego los países de la Unión Europea, en represalia por la expropiación de las acciones de YPF a Repsol. Tras haber alcanzado casi las 2,5 millones de toneladas en 2012, la producción de biodiesel se ubicó por debajo de las 2 millones de toneladas en 2013.

 

La situación adversa del sector se complicó aún más con la sanción de la ley de presupuesto nacional 2014. Tal como pidió Kicillof, los legisladores oficialistas lograron incluir en el presupuesto un artículo por el cual se eximió al gasoil importado del pago de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el gas natural (19%) y del gravamen específico a ese combustible (22%).

 

Como el biodiesel siguió afectado por el pago de los impuestos internos específicos, a las petroleras les resultó más conveniente importar el gasoil desgravado antes que adquirir el biocombustible local que debían incorporar a la mezcla obligatoria para la venta en los surtidores.

 

Según un informe de la consultora Montamat y Asociados, la obligación de alcanzar un corte del gasoil del 10% con biodiesel fue sistemáticamente incumplida por las empresas refinadoras. En enero, el nivel real de mezcla fue del 7,68%; en febrero bajó al 4,24% y en marzo llegó al 5,11%.

 

Ante las crecientes críticas de las empresas y de los referentes de la oposición, el Gobierno remitió al Congreso un proyecto para aliviar parcialmente la carga impositiva sobre el biodiesel. La eliminación del 41% de los gravámenes específicos fue aprobada por ambas cámaras legislativas a mediados de mayo, pero alcanza únicamente al biodiesel destinado a la generación eléctrica que solo representa el 14% del consumo interno total.

 

Según advirtieron los analistas del sector, para YPF y las restantes petroleras seguirá siendo más ventajosa la importación del gasoil desgravado que la provisión local de biodiesel que no fue beneficiada con la quita de los impuestos internos.

 

Además, la importación sin recargos que habilitó el Gobierno por medio de la ley de Presupuesto también está perjudicando a las pequeñas destilerías locales que están asentadas en Neuquén.

 

Desde las empresas Refinadora Neuquina S.A,  New American Oil y Fox Petrol ya advirtieron que si no las eximen de pagar los impuestos internos al gasoil tendrán que cerrar porque no pueden competir con el gasoil importado que está libre de gravámenes.

 

En medio de esta compleja situación hay un dato clave que deja mal parado a Kicillfof. Para la consultora Montamat y Asociados, la decisión de desgravar la importación de gasoil con el fin de asegurar el abastecimiento interno implicará para el Gobierno una pérdida en la recaudación fiscal cercana a los $ 19.000 millones.

 

En tanto, otra medida que había afectado la actividad del sector comenzó a revertirse luego de que el Congreso aprobara –a instancias del Ejecutivo que decidió volver sobre sus pasos– una reducción de las retenciones a las exportaciones de biodiesel. Luego de  haberlas subido al 21,7%  y de que se registrara una marcada caída en las ventas externas, el equipo económico aceptó bajar las retenciones al 11% en mayo y al 9,3% a partir de mediados de junio.

 

La medida tuvo un impacto positivo casi de inmediato. Según los datos recopilados por el sitio valorsoja.com en, menos de un mes los despachos de biodiesel al exterior treparon a casi US$ 335 millones, lo cual representa el 44% de todo lo exportado en lo que va del año.

 

Javier Milei ahora se disfraza del Gaucho Rivero, señala el autor. 
El capítulo porteño de La Libertad Avanza consiguió aprobar un proyecto para mejorar el funcionamiento de los clubes de barrio.

Las Más Leídas

También te puede interesar