Economía

La izquierda quiere abolir el Impuesto a las Ganancias para salarios de convenio

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores impulsa en el Congreso un proyecto para “abolir” el  impuesto a las Ganancias sobre los salarios de convenio y dejarlo sólo sobre los gerentes y directivos que perciben ingresos superiores a 30.000 pesos.

“Nuestro proyecto es el único que plantea la abolición directa del impuesto a las ganancias sobre todo salario convencional”, dijo el diputado Néstor Pitrola tras el intento opositor de debatir sobre el tributo en la Cámara baja el miércoles.

 

Pitrola y Pablo López, del Bloque del Frente de Izquierda y los Trabajadores, participaron de la Sesión Especial en el Congreso convocada para discutir el impuesto que finalmente fue declarada como “fracasada” porque no hubo quórum.

 

El Frente Amplio UNEN impulsa una iniciativa para elevar el mínimo no imponible a los 19.000 pesos, generado a partir del consenso entre 18 proyectos de los 35 que fueron presentados en el Congreso en la última década.

 

En ese sentido, Pitrola aseguró que “no puede entrar en la cabeza de nadie un impuesto al salario. El origen de la cuarta categoría fue gravar a los empresarios que disimulan una ganancia accionaria en altos salarios de directivos de las empresas, no fue creada para que la paguen los obreros de Fate, de Aluar de Ford o de cualquier otra fábrica”.

 

“Nuestro proyecto es el único que plantea la abolición directa del impuesto a las ganancias sobre todo salario de convenio colectivo, carrera estatal o judicial y sobre las jubilaciones”, sostuvo el diputado de izquierda.

 

Además, señaló que su iniciativa mantiene el impuesto a las ganancias sólo sobre ingresos gerenciales y directivos por sobre un importe equivalente a tres canastas familiares calculadas por organizaciones obreras, equivalente hoy a 30 mil pesos.

 

Por su parte, el diputado salteño López  expresó que “los salarios están pagando hasta el 53 por ciento en impuestos. Tenemos en esta ‘década ganada’ uno de los momentos más regresivos del sistema impositivo”.

 

“Este es un impuesto despótico porque al trabajador se lo descuentan todos los meses por el recibo de sueldo y no tiene derecho a la protesta, en cambio el empresario tiene una declaración jurada de ganancias y tiene los balances que controlan sus contadores”, sostuvo López.

 

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