El costo de querer volar tan alto

Por Daniel Bilotta.

 Los helicópteros que transportan al vicegobernador Juan Gabriel Mariotto le cuestan al Estado bonaerense  el equivalente a 200 patrulleros similares a los que utiliza la policía en Municipios del Conurbano. Es casi el 10 por ciento del ahorro presupuestario  heredado de la gestión de Federico Scarabino.

 

Al menos 200 vehículos automotores similares a los que utiliza como patrulleros la policía en Municipios del Conurbano podrían ser adquiridos con los fondos que este año  destina el Senado de la provincia de Buenos Aires a solventar los dos helicópteros  que  transportan a  su presidente natural y vicegobernador,  Juan Gabriel Mariotto.

 

La equivalencia entre ambas magnitudes surge de la estimación promedio del gasto operativo que insumen estén o no en vuelo y toma como unidad de medida el costo del alquiler temporario de cada uno que va de 2.500 a 2.800 dólares la hora, tal como confirmaron a Letra P fuentes del mercado aerocomercial y del Ejecutivo provincial.

 

Un cálculo conservador arroja que financiar el costo diario de las máquinas es de unos 10.000 dólares. El mismo valor que la compra de un automóvil de la misma marca y modelo de los que distribuye el gobierno bonaerense entre los Municipios a través del ministerio de Seguridad. El número de unidades se estira a 200 si se lo multiplica por idéntica cantidad de días hábiles.

 

No es una hipótesis arbitraria aunque sí bastante conservadora: surge de restarle a este año los sábados y domingos, feriados nacionales, jornadas no laborales y los períodos en que la Legislatura bonaerense entra en receso, bajo el supuesto que los servicios de los helicópteros no sean requeridos en los casos que aquí se destacan como excepción.

 

Los desplazamientos de Mariotto en esas aeronaves es motivo de irritación entre intendentes del Gran Buenos Aires que lo consideran “un gasto superfluo” en medio de un panorama general de crisis que golpea en particular a las arcas del gobierno bonaerense, embarcado en un ajuste que le garantice a Daniel Scioli afrontar sin zozobra el pago de aguinaldo y vacaciones a los empleados públicos.

 

Quizás eso explique  el esmero de las fuentes oficiales consultadas por tomar distancia y deslindar cualquier responsabilidad de lo que rotularon como “un delirio.”

 

Como el cargo de vicegobernador no confiere funciones ejecutivas que lo obliguen a salvar distancias por el aire en situaciones extraordinarias, no encuentran razones que justifiquen tener a su disposición no uno, si no dos helicópteros. Lo mismo piensan los jefes comunales que accedieron a hablar con Letra P  bajo la más estricta reserva de datos.

 

Uno de ellos evocó  como excepción el vuelo nocturno de Mariotto a la localidad de Guaminí, en medio del bloqueo del sindicato de Camioneros a la distribución de combustibles el pasado 20 de junio.  Desde las puertas de una refinería en La Matanza, Sergio Berni se encargó de anunciar con tono épico el despegue del vicegobernador hacia esa localidad, a la que se dirigía para garantizar la provisión de gas envasado.

 

Voceros de la gobernación se encargaron de relativizar las engoladas palabras del viceministro de Seguridad y de esterilizar el esfuerzo del segundo de Scioli. “Cuando llegó el tema ya estaba resuelto”, fue el mensaje que dejaron trascender entonces de forma anónima.

 

El eco de la sorna en el recuerdo trasluce el fastidio de los intendentes por la actividad política contraria a sus intereses que el vicegobernador desarrolló de manera intensa en el segundo Cordón del Conurbano en el primer trimestre de este año a expensas, en su visión, del presupuesto del Senado

 

Lo que abriría dudas sobre la política de austeridad que comunicó en marzo, cuando resolvió mantenerlo en los mismos valores que el 2011: unos 437 millones de pesos. Con la salvedad de que el superávit de 160 millones de pesos que heredó de la gestión de Federico Scarabino en esa Cámara se sumaron al del 2012.

 

Al valor del blue o  paralelo, que pese al cepo democrático impuesto por las autoridades fiscales y económicas es el de referencia para la economía real, los dos millones de dólares que cuestan los helicópteros equivalen casi al 10 por ciento de lo ahorrado por las anteriores autoridades del Senado

 

No es la única ventaja que computan al vicegobernador.  La otra es el permiso especial  otorgado por la Autoridad Nacional de la Aviación Civil (ANAC) para que las dos aeronaves, en carácter de oficiales, desciendan donde sea necesario en caso de situaciones de emergencia o extremas.

 

La ANAC está a cargo de Alejandro Granados, hijo del homónimo intendente de Ezeiza, tan ultra oficialista ahora como lo fue antes en las presidencias de Carlos Saúl Menem Eduardo Duhalde y un verdadero adelantado a los acontecimientos: postuló a Mariotto como compañero de fórmula de Scioli antes que Cristina Fernández de Kirchner lo anunciase.

 

Mariotto hace una interpretación libre de esa autorización  concedida a los helicópteros BO-105 (foto 1) y BK-117 (foto 2) con matrícula LV-AND y  LV-WNS. Particularmente en el partido de Lomas de Zamora, donde tiene  domicilio particular en la calle Agrelo al 700 de la ciudad de Lavallol. Vecinos de la zona confirmaron que hasta al menos hace un mes eran habituales los descensos de los helicópteros en el Velódromo Municipal y en el Parque Municipal de Lomas de Zamora,

 

Fuera de la corta distancia que debe recorrer desde su vivienda hasta ellos, cerca de 1,5 kilómetros, esos predios solo plantearían desventajas: ubicados en avenida Frías 1.115 y en la intersección de las calles Molina Arrotea y Siritto, no tienen helipuerto y están desprovistos del balizamiento necesario para aterrizajes nocturnos.

 

Tampoco cuentan con delegación policial, de Defensa Civil y de Bomberos, que deberían acompañar ese tipo de maniobra que los pilotos concretarían en la pista de ciclismo en un caso y en la de atletismo en el otro. Desde que las autoridades municipales supieron por Letra P de ellas- se las preguntó si habían concedido algún tipo de permiso – la presencia de los helicópteros en esa zona se ha vuelto mucho más esporádica.

 

Similar situación se  registró hasta hace poco en el campus de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora en Camino de Cintura y avenida Juan XXIII,  elegido por el vicegobernador para iniciar su viaje de partida hacia La ciudad de La Plata. Los pilotos solían matizar la espera solicitando café a las recepcionistas del edificio del rectorado, separado por una playa de estacionamiento de la cancha de fútbol que improvisaban como pista.

 

Las alarmas de encendieron no solo por la vibración de las hélices que dispararon las de los vehículos estacionados. También por la reiteración del despegue cada mañana: no dejó dudas que se trataba de una provocación, según confiaron funcionarios universitarios. También en el segundo piso del mismo inmueble y con ventanal hacia la cancha, está la oficina del rector Diego Molea.

 

Electo para el cargo en octubre de  2011, Molea llegó allí con la oposición de Mariotto quien, igualmente, optó por no ejercerla en la Asamblea Universitaria al momento de la votación pero volvió a insistir con la elección del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora en mayo de este año para volver a sufrir una victoria del rector, reelecto también al frente de esa entidad.

 

Tras el enfriamiento de su relación con el gobierno nacional (ver “Mariotto: crónica de un desgraciamiento”), comenzó a elegir como pista  alternativa la playa de estacionamiento lindante a la Facultad de Ingeniería Industrial, la construcción más alejada del complejo edilicio de la Universidad y la más difícil de visualizar desde ese radio céntrico.

 

Allí se lo vio por última vez el 25 de septiembre cuando ascendía a la cabina junto a  Marcelo “Chiqui” Meidviner, su secretario privado, y Eduardo Espinoza, presidente del club Banfield. Se especula que el predio que esa entidad deportiva posee  en Camino de Cintura y Zuviría de Luis Guillón, a unos 500 metros de la Universidad, es la que proporcionaría un escenario seguro para esos movimientos.

 

A la pregunta de los dos millones, por qué son dos los helicópteros y no uno, respondió con sencillez una fuente del gobierno bonaerense: “Además de la tripulación de dos pilotos, el BO-105 tiene dos plazas disponibles y el BK-117 cuatro. Depende de las personas que viajen con él, utiliza uno u otro.”.

 

El alquiler  del BO-105, el más nuevo de los dos aparatos es de  2.500 dólares la hora y  el del  BK-117, 2.700 dólares. Ese costo disminuye un 40 por ciento cuando permanecen en tierra. Un viaje promedio de ida y de vuelta entre La Plata y Llavallol, un recorrido de  46 kilómetros por aire, insume una hora y media de vuelo si se incluye el tiempo de calentamiento que precisan los motores de las naves para despegar una vez que fueron apagados.

 

Los 10.000 dólares diarios necesarios para pagar su arrendamiento surgen de promediar ese lapso de tiempo en vuelo de una de mientras la otra no lo hace. El precio del VW Voyage, marca y modelo de los entregados por el gobierno de la Provincia a los Municipios, orilla los 66.000 pesos. Al cierre de esta nota y luego de una semana agitada en los mercados, la cotización del dólar blue era de 6,30 pesos por unidad.

 

Que ninguno de los dos helicópteros es patrimonio del gobierno bonaerense y que sus autoridades son ajenas a su contratación no solo fue señalado por las fuentes con las que hablóTambién lo dejan  claro  las dos primeras letras de sus matrículas: LV o “Lima- Víctor”, en el lenguaje universal de la navegación al que apelaron las del mercado aerocomercial para reparar en el detalle. Las del Estado se identifican por iniciarse con LQ, “Lima- Québec.”

 

De la precaria situación política de Mariotto dejó constancia el 17 de octubre, recordado en el peronismo como el Día de La Lealtad. Antes de anunciarle obras por 9.000 millones de pesos, la Presidente tenía resuelto agraciar a los intendentes con otra medida: el vicegobernador no figuró entre los invitados a la conmemoración de esa fecha en la Casa Rosada.

 

Mariotto la recordó a su modo: una marcha a pié con unos trecientos seguidores que unió las ciudades de Temperley y Banfield, donde se ubica el centro cultural Mugica, que entorpeció el tránsito, naturalmente atiborrado en  la avenida Hipólito Yrigoyen. Lo hizo sin solicitar autorización municipal.

 

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