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FENÓMENO GLOBAL

Javier Milei, las sociedades sin humanos y los peligros que marcan referentes top en inteligencia artificial

El historiador Yuval Harari, la experta en gobiernos e IA Luiza Jarovsky y otros cuestionan la iniciativa. Temen una zona gris en materia de regulación.

El presidente Javier Milei propuso crear una nueva categoría jurídica para habilitar empresas gestionadas íntegramente por inteligencia artificial (AI). La iniciativa, presentada ante el Congreso y defendida en una columna publicada en Financial Times, generó críticas de especialistas internacionales que advirtieron sobre las consecuencias de otorgar autonomía legal a sistemas algorítmicos.

Si una corporación operada enteramente por IA estafa, roba o causa daño, ¿a quién se condena? Esa es la pregunta que dejó flotando el proyecto de ley que Milei presentó ante el Congreso la semana pasada y difundió en una columna de opinión: una nueva categoría legal sin precedentes en el mundo, la "corporación no humana", empresas con autonomía algorítmica y reconocimiento legal, sin una persona responsable detrás.

El artículo 14 de la iniciativa establece que estas entidades responderán "con su patrimonio" por daños causados por sus sistemas, pero no aclara quién controla ese patrimonio ni quién responde penalmente. Algo así ya existe en forma embrionaria: las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) gobernadas por votación de tokens. La propuesta de Milei va más lejos.

Argentina podría convertirse en el primer laboratorio global de este experimento. Las primeras advertencias llegaron, precisamente, de parte de algunas de las voces más influyentes del mundo de la inteligencia artificial.

Alarma de Yuval Harari y expertos en IA

El pasado 7 de junio, el historiador y filósofo Yuval Harari abrió su columna en el Financial Times con una ironía contando sus advertencias en el Foro Económico Mundial: “Los gobiernos podrían otorgar personería jurídica a modelos de IA”. Nunca imaginó que ese "algún día" llegaría en cuatro meses.

Harari describió qué significa en concreto: corporaciones que podrán poseer activos, contratar personal, participar del comercio internacional y demandar ante los tribunales. Entidades que juegan la partida económica con las mismas reglas que una empresa humana, pero sin ningún humano que responda por lo que hacen.

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Javier Milei, las sociedades sin humanos y los peligros que marcan referentes top en inteligencia artificial

La conversación siguió en X. El filósofo israelí advirtió que estas corporaciones podrían generar enorme riqueza, pero también entregarles a las inteligencias artificiales una llave universal de acceso a los sistemas financieros, económicos y políticos. Lo arrobó directamente a Milei.

La respuesta del Presidente fue: "¡Ya estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores sobre el camino que propuse la semana pasada!”.

Milei quiere convertir Argentina en un laboratorio de IA

Como si fuera un hilo de preguntas y respuesta, también publicó al respecto Luiza Jarovsky, cofundadora de Academia IA y una de las voces más influyentes en gobernanza de IA: el plan de Milei es "el enfoque desregulador de la IA más radical del mundo".

La "corporación agentiva" que propone será el primer experimento de su tipo en la historia: "No estoy segura de querer vivir en un mundo libre de las limitaciones del cerebro humano. El mundo 'limitado' ya es complejo; no puedo imaginar el ‘ilimitado’".

Jarovsky habló con Letra P y fue más lejos: "Milei habla en serio sobre sus planes legales para la IA, ya que están alineados con sus políticas económicas, principalmente desreguladoras. Si leés su respuesta a Harari en X, parece que también está totalmente comprometido filosóficamente. Estaría encantado de convertir a Argentina en un caso de estudio global sobre políticas ultralibertarias de IA”.

Corporaciones no humanas, un problema jurídico

Pablo Serdán, abogado, docente y especialista en la articulación entre el sistema judicial y el Estado, responde a Letra P: "El derecho penal castiga la intención: para que haya delito tiene que haber dolo, y el dolo es humano. Una IA no puede tener dolo, no tiene intención, no es una persona. Pero un agente de IA sí puede, en los hechos, ejecutar un esquema para estafar y robar. Podés tener el delito sin un culpable imputable. El robo sin el ladrón".

“¿Qué capacidad real tendría el Estado argentino para revisar el funcionamiento codificado de estas empresas? Auditar un sistema que toma miles de decisiones por segundo requiere capacidad técnica, recursos y gente formada. Pero Milei reivindica mantener la IA 'desregulada', sin la 'mano mortal' del Estado. Un Estado al que se le pide correrse difícilmente tenga la musculatura para controlar lo que prometió no mirar”, advierte Serdán.

“Las legislaciones serias del mundo van en la dirección contraria a la que propone Milei. Como los modelos de IA son 'cajas negras', invierten la carga de la prueba: que la empresa demuestre que no falló, en vez de exigirle a la víctima que descifre el código. La propuesta apunta al revés: menos control, no más", dice.

El especialista agregó otro cuestionamiento. “Si se quisiera un polo de inteligencia artificial, no se estaría desfinanciando el Conicet, las universidades y la ciencia. No se construye futuro tecnológico vaciando la ciencia que lo hace posible”, concluyó.

De Amsterdam a Batavia: la advertencia histórica

Para defender la propuesta, Milei citó en su columna en Financial Times a la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales como antecedente de las sociedades de responsabilidad limitada.

Artículo Harari Finantial Times

Artículo de Yuval Noah Hararien el Finantial Times

Harari desmonta ese ejemplo al recordar que la compañía no operó para el beneficio de sus súbditos sino para el de sus accionistas, una historia que no terminó bien: "Los neerlandeses se proclamaban una raza superior que merecía conquistar y explotar a los nativos gracias a su supuesta inteligencia superior. Pero esto era una ilusión, y a finales de la década de 1940, los indonesios finalmente lograron su independencia tras una larga y sangrienta lucha".

De ahí su advertencia: si Milei aspira a convertir Buenos Aires en una nueva Amsterdam, corre el riesgo de convertirla en una nueva Batavia, la factoría colonial que la compañía construyó sobre las ruinas de la ciudad javanesa de Jayakarta, arrasada e incendiada, y que actualmente se llama Yakarta, capital de Indonesia.

A este debate se suma el súper-RIGI, un régimen de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios por 30 años para inversiones en IA, semiconductores y biotecnología. Un paquete generoso para las empresas tecnológicas que quieran instalarse en el país y un marco legal diseñado para garantizar la no regulación. Argentina como granero de IA: tierra fértil, sin controles, abierta a la experimentación.

En los titulares del mundo, el país empieza a ser descripto como "laboratorio de IA". Serdán traduce lo que eso podría significar: “Ser laboratorio implica que alguien es el conejillo de Indias. Y ese alguien sería la gente común”.

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