Toto Caputo y la licuación de la plata de los jubilados
La nueva fórmula para aumentar la jubilación apunta a mantener el gasto pisado y asegurar que los haberes continúen licuados. Los cambios se reflejarán desde julio y hasta entonces la administración Javier Milei y Toto Caputo mantendrá un esquema de compensaciones.
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Pese a que el cálculo previsto en el DNU está atado a la inflación, los ingresos de las personas adultas mayores perderán al menos un 26%.
La medida tuvo miles de marchas y contra marchas. El sistema estaba incluido en la nueva ley ómnibus XS que todavía está en negociación con los gobernadores. Sin consenso, el Ejecutivo salió por decreto, con contradicciones a lo anunciado días anteriores y con la necesidad de poner un parche y modificar otra reglamentación para sumar un bono de $70 mil a quienes cobran un haber mínimo.
Ninguna medición asegura que los ingresos jubilatorios recuperen el poder adquisitivo perdido durante años anteriores o incluso en lo que va de la gestión mileísta, luego de permanecer durante tres meses congelados.
Toto Caputo admitió una suba menor a la inflación
La inflación acumulada a febrero desde diciembre es de 71,3%, ponderado a marzo tomando como piso un índice del 10% para el corriente mes, en línea con las consultoras del mercado, en cinco meses el dato habría alcanzado el 88% aproximado. Según dijo el ministro de Economía a LN+ el incremento de diciembre, hasta lo que cobrarán con los haberes del corriente mes, es de 64%. De ser así, la ecuación representaría una pérdida de 26%.
"Al 30% que dimos el mes pasado, le estamos sumando un 13% de febrero y un 12,5% de recomposición, sin tener en cuenta el bono. Por eso la nueva jubilación mínima va a ser $172 mil. Tendrán una recomposición del 64%", estimó Caputo.
El decreto determinó que en mayo la actualización será de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo y en junio, cuando se aplique el último cálculo trimestral de la Ley vigente, habrá una compensación si el incremento fuese menor a lo que resulte del dato oficial del INDEC para mayo. Si fuese mayor, "no habrá descuento ni compensación", confirmaron a Letra P fuentes oficiales. Recién en julio quedará asentada la nueva fórmula, con un esquema de dos meses de rezago.
Pierde o pierde: distintas mediciones
El haber mínimo quedará en $171.216 para abril y el extra para este grupo de personas beneficiarias no está especificado en la nueva fórmula. Por un decreto que se publicó la semana pasada, el tope para percibirlo es de $204.445.
Pese a que la medida del Gobierno indexa las jubilaciones a la inflación, pierde por todos lados frente al avance de los precios. Consultoras calcularon de cuánto será la caída real:
PxQ, del exviceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis, parte de un escenario macro base en el que hasta ahora, los haberes previsionales están 14% por debajo de noviembre 2023, antes de la asunción de La Libertad Avanza. Con la fórmula mensual y la compensación en abril, acumularían un 56%.
En la comparación interanual, para el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) las jubilaciones quedarán un 32,5% abajo del primer trimestre 2023. En febrero tocarían un piso del 47% comparado con el mismo período y, en el mejor de los casos, las personas adultas mayores pueden aspirar a una pérdida del 25%.
El economista Pablo Repetto, de Aurum Valores, analizó que si bien en principio "hay una mejora respecto de lo que sería la comparación entre la nueva fórmula más sus compensaciones y la anterior, el problema surge hacia adelante porque el período del primer trimestre de 2024 que es el más inflacionario se quita del ajuste y todo empieza a correr desde febrero".
"Lo que se verifica es un deterioro real permanente de todos los jubilados, los de la mínima y los que cobran por encima de ella", detalló a este medio.
Según coincide el grupo de expertos consultados, el esquema de la LLA parte de una base optimista en la que la inflación bajará y la actividad económica, sumida en una recesión, repuntará. En ese caso, las jubilaciones no tendrán otro gancho más que la evolución de los precios y si los salarios empiezan a crecer en términos reales, no podrán anclarse a ellos como sí sucede en la Ley de Movilidad vigente.
La partida previsional es la más abultada del gasto público. En enero y febrero, explicaron casi la mitad del recorte y licuación del ajuste que llevó al superávit fiscal financiero que el ministro Caputo festejó. El gobierno de Alberto Fernández dejó esas erogaciones en el 7% del PBI y la intención de Milei es recortarlas en dos puntos.
Cálculos de PxQ indican que en 2024 con la fórmula actual, el gasto quedaría en 5,7% del producto; mientras que con la ecuación propuesta en el DNU, sería del 6,04%.