El proyecto de Reforma Política enviado por Javier Milei al Senado seguirá sin tratarse, a la espera de un acuerdo entre La Libertad Avanza (LLA) y los aliados, que por ahora está lejos de alcanzarse. En la mesa política se pusieron un plazo: en agosto debe estar resuelta una hoja de ruta electoral para 2027.
"Un mes más tarde tenemos que empezar a tomar decisiones políticas. No se puede esperar más", dijeron a Letra P fuentes del oficialismo. Milei exige eliminar las primarias o, en el peor de los casos, volver a suspenderlas. Pero no consiguió acuerdo con sus principales aliados: el PRO y la UCR.
Para romper la parálisis, hay dos alternativas que negocia Patricia Bullrich, jefa de LLA en el Senado, donde la semana próxima no está previsto que retome el debate. Una es que haya una primaria no obligatoria, aunque con un formato de interna cerrada, según los bosquejos que circularon en las últimas semanas. De aceptar este camino, Karina Milei quiere hacer valer los padrones de afiliados que armó en estos años en las 24 provincias del país.
No es lo que ocurriría si prosperara el proyecto presentado por el jefe de la UCR en el Senado, Eduardo Vischi. Propone una primaria con una pre inscripción de electores, que al menos deberán alcanzar el 10% del padrón. Bullrich trató de darle forma a esta iniciativa, con estudios comparados con las primarias de Estados Unidos y Chile. Hay otro proyecto similar del senador radical Maximiliano Abad.
Los matices de la Reforma Política
El resto de los aliados no mostró interés en las primarias no obligatorias. El escenario es tan caótico, que la iniciativa del correntino ni siquiera tiene respaldo entre sus dirigidos, que son claves para que LLA pueda lograr una mayoría en el Senado.
La otra opción a las PASO que hay sobre la mesa, como explicó Letra P, es una "Ley de lemas legislativa", para que cada candidato presidencial pueda tener muchas opciones en las boletas, combinado con distintas ofertas de postulantes a ocupar bancas en Diputados o Senadores.
Este sistema le permitiría a Milei acordar con fuerzas aliadas y darle la opción de ganar algunas bancas. "Esta opción es trabajada por (el ministro del Interior) Diego Santilli y (la jefa del bloque oficialista en el Senado) Bullrich. Tiene que madurar", sostienen fuentes de LLA ante Letra P.
Santilli mantuvo reuniones con líderes legislativos de La Libertad Avanza para avanzar en la reforma política, por ahora sin resultados. Tiene a su cargo la negociación con las provincias, claves para definir las mayorías.
Los límites de Bullrich
Bullrich tiene a cargo las negociaciones y en los últimos encuentros de la mesa política en los que participó no llevó buenas noticias. "No hay consenso para borrar a las PASO del calendario electoral. Por más que insistamos, nos van a decir que no", fue el planteo que le llevó a Karina Milei, insistente en no ceder ante los reclamos de la oposición. Su referente en estos temas es la diputada Gisele Castelnuovo.
Ocurre que en la Casa Rosada no quieren tres jornadas electorales, como ocurre hasta ahora, porque consideran que el cronograma es un arma de doble filo para LLA. Es por eso que una primaria obligatoria sólo la aceptarán si es restringida y con el financiamiento casi integral de los partidos políticos.
La exministra de Seguridad dejó claro que el único obstáculo para aprobar el proyecto es el destino de las PASO, porque el resto del proyecto se puede negociar, incluso con sectores del peronismo. En la sesión de este jueves, la jefa de LLA en el Senado dejó claro que no tiene reparos en sentarse con referentes de esa fuerza para sostener un proyecto.
El resto de los temas
Otro de los aspectos polémicos de la reforma política que está a la espera de tratamiento en el Senado es la eliminación del financiamiento público de las campañas electorales. De mínima, Bullrich ya advirtió que se podrá recortar una porción de los aportes públicos, pero no la totalidad.
El proyecto tiene una depuración de los partidos políticos, que consiste en subir los pisos de afiliación para registrar un partido (serán 10 distritos y no cinco) y los mínimos de votos exigidos para sostener la personería (aumenta de 2 a 3%). Esos números también podrían revisarse.
El otro debate abierto es el de Ficha limpia, como se denomina al proyecto para impedir competir a personas con condenas en segunda instancia. Es parte de la reforma, pero el PRO quiere tratarlo por fuera, con un texto propio que restringe los delitos alcanzados. El oficial suma todos los dolosos.
Bullrich ya resolvió que, si el proyecto del PRO se debate en expedientes diferentes, la votación será el mismo día y así todos ganan. Estas discusiones están en suspenso. Volverán recién cuando se resuelva si hay PASO en 2027.