El texto fue aprobado por 41 votos a favor y 25 en contra. Se opuso el peronismo con la excepción del tucumano Juan Manzur. Rechazaron, además, la dupla de Santa Cruz (Natalia Gadano y José Carambia) y el radical Maximiliano Abad, quien defendió a las pequeñas compañías bonaerenses. "Mi provincia perdió", protestó el senador.
El proyecto fue impulsado por Patricia Bullrich, jefa del bloque La Libertad Avanza, pero tuvo muchos cambios para alcanzar un consenso. "Nadie se puede sentir perdedor. Todos fueron contemplados", celebró.
La Libertad Avanza logró respaldo de sus aliados habituales: el PRO, la UCR y los partidos provinciales. La votación llegó tras arduas negociaciones, que involucraron a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), productores de bioetanol. Hubo un intento del peronismo para cambiar el texto final, con una moción de cuarto intermedio que no encontró mayoría.
Las nuevas reglas de los biocombustibles
La reforma estira el plazo del corte obligatorio de biodiésel, que se mezcla con el gasoil; y bioetanol, que se combina con nafta. Terminaba en 2031 y propone que continúe hasta 2036. Suben los cortes obligatorios para ambos casos, pero se les quita participación a las empresas no integradas. Así se denomina a las pymes comercializadoras que no producen su materia prima. La compran a las grandes cerealeras, que producen aceite y lo usan para el corte de gasoil.
Con la ley vigente, las compañías chicas tienen la totalidad del mercado interno de biodiésel, que es del 7,5%. La iniciativa aprobada reduce esa participación en forma progresiva: cae a 6,5% en 2028, 5,5% en 2029 y 5% en 2030. En 2031 se fijó en 4% por perdido del senador radical Eduardo Galaretto y la senadora Carolina Losada. El dictamen era del 3%. La porción restante quedará liberada al mercado, que lo coparán las cerealeras que producen aceite, con más capacidad de mejorar la oferta.
El cambio de último momento no evitó las quejas. "El empresario invirtió y este cambio lo deja fuera del mercado", denunció Fernando Salino, del peronismo de San Luis, uno de los distritos afectadas por la presencia de pymes. Ese bloque propuso subir el corte al 15%, con 11% para no integradas y repartos por región. No fue tenido en cuenta.
Los mercados libres
El proyecto también libera los precios, que con la ley actual se definen con una fórmula polinómica. El texto, que ahora discutirá la Cámara de Diputados, los fija en los valores de importación de biodiésel y bioetanol. "Un actor olvidado es el consumidor", defendió este cambio Bullrich.
Otras compañías no integradas que nutren el corte de gasoil se encuentran en Entre Ríos, La Pampa y varios municipios de la provincia de Buenos Aires. También hay pymes en Santa Fe que sufrirán el impacto, pero también hay cerealeras que resultan beneficiadas.
Para acordar con los santafesinos se precisó la definición de firmas no integradas. Deberán tener una capacidad no superior a 50 mil toneladas anuales y no estar integrada a otras compañías grandes. Ninguna podrá superar el 10% del biodiésel comercializado.
"Queremos que en un futuro no haya empresas integradas y no integradas y todas puedan competir. Estamos pasando de un sistema basado en cupos, con precios discrecionales, a un mercado con reglas y transparencia", agregó Bullrich, al cierre del debate. La senadora oficialista reconoció que el problema surge porque se cerraron los mercados externos y las grandes cerealeras perdieron mercados. "Firmamos el acuerdo con la Unión Europea y deberían abrirse", sostuvo la jefa del oficialismo.
Bioetanol, el ganador
El proyecto propone también un mercado de subastas electrónicas. "Habrá operaciones que podrán comparar precios y volúmenes; y vender derivados. Por eso hay que entender esta ley como un cambio general", señaló la exministra de Seguridad.
Las empresas de bioetanol son las más beneficiadas. Son las que producen combustible para mezclar con la nafta y con el proyecto aprobado subirán el cupo de corte. Es de 12% y salará el año próximo a 15%, dividido en partes iguales para maíz y caña de azúcar.
El porcentaje restante no estará sujeto a ninguna regulación sobre su materia prima de origen y podrá realizarse con "cereales, caña de azúcar, lignocelulósica y biomasa forestal". Las provincias con bioetanol tuvieron a sus senadores al frente del debate.
"Votaré esta ley pensando en Jujuy, en los productores y en cada familia cuando escucha la sirena del ingenio, que significa trabajo", celebró Carolina Moisés (Convicción Federal). Unión por la Patria tuvo sus tensiones internas, justamente, porque los representantes de las provincias con bioetanol no querían enfrentarse a su electorado.
“Vamos a apoyar el capítulo de etanol y bioetanol porque agrega valor a lo que se produce en el interior del país y genera trabajo. Esperamos que se llegue a un consenso en el capítulo de biodiesel para que sea una ley más abarcativa”, sostuvo el tucumano Manzur.
Duras negociaciones
El proyecto se negoció hasta último minuto y hubo riesgo de que se cayeran algunos capítulos. Sáenz, Jalil y los legisladores de Córdoba y Tucumán jugaron fuerte para continuar con el debate. La salteña Flavia Royón lideró el debate en comisiones y brindó el informe en el recinto. "Buscamos agregar valor en el interior de nuestro país, potenciar cadenas de valor de nuestros granos, atraer inversiones y desarrollar fuentes de trabajo en el interior”, destacó.
Como cada vez que se afectan economías regionales, los bloques tuvieron fuertes tensiones internas. El puntano Bartolomé Abdala, de La Libertad Avanza, que es presidente provisional del Senado, demoró su firma en el dictamen y recién pudo garantizar su respaldo en el recinto cuando leyó los cambios para reducir el impacto de las empresas no integradas. También pujaron peronistas de provincias con bioetanol.
Por otro lado, la ampliación de los componentes para producir bioetanol sumó el voto de la dupla de senadores de Misiones, que exigió otras condiciones. “Solicitamos que la materia prima surgida de la masa bioforestal y el material lignocelulósico sea exclusivamente de bosques cultivados, para conservar y cuidar los bosques nativos y la biodiversidad a través de una actividad económica sustentable”, pidió Carlos Arce.
La cordobesa Alejandra Vigo (Provincias Unidas) defendió la reforma. "Gracias a la decisión de la provincia hoy Córdoba lidera el mercado de bioetanol y concentra casi el 70% de la capacidad instalada en la producción de etanol", celebró. El jefe del peronismo, José Mayans, pidió un acuerdo y perdió la votación. "Nosotros no estamos de acuerdo con el 50% de esto, porque perjudica a los pequeños productores y quedan en manos de los grandes", remarcó el formoseño.