Pasen y vean.
Redes, guerra y guerrillas
"Un monitoreo de redes de la empresa Palver mostró que las críticas al presidente Lula aumentaron después de que afirmara, al comentar la resistencia masculina a los exámenes de próstata, que 'las mujeres aprenden a someterse al tacto desde pequeñas'. El volumen de menciones negativas sobre Flávio Bolsonaro también creció tras el reporte que reveló mensajes sobre fiestas con trabajadoras sexuales, un Rolex de 305.000 reales y un supuesto cabildeo ante el ministro (del Supremo Tribunal Federal) Kassio Nunes Marques", publicó el portal UOL.
Las cuentas bolsonaristas viralizaron un recorte tramposo de los dichos del presidente sobre los exámenes de próstata para vincularlo con una supuesta normalización del abuso sexual infantil.
Tal vez por eso, los asesores del líder de izquierda le aconsejaron que no acudiera al debate entre los candidatos que se realizará este jueves por la noche en la Red Globo. La paridad en los sondeos sugería la conveniencia de asistir, pero el temor a que los otros contendientes lo convirtieran en el principal objetivo de sus dardos lo llevó a retirarse.
El teléfono radiactivo de Alexandre Santini
Las lulistas, en tanto, no dejaron de replicar la pieza de fake news sobre la Virgen y, algo menos caprichoso por vincularse a una denuncia periodística fundada, batieron el parche sobre las explosivas revelaciones de un examigo del presidenciable de extrema derecha, además de exsocio en una franquicia de la chocolatería Kopenhagen.
Se trata de pruebas filtradas del teléfono de Alexandre Santini publicadas por el sitio de periodismo de investigación PlatôBR.
Según una nota firmada por Rodrigo Rangel, fundador de ese medio —no masivo, sino de nicho, pero de buena reputación—, Santini manejó una caja de dinero negro de Bolsonaro en las elecciones de 2022, en las que ya era senador por Río de Janeiro y no competía, pero actuaba como una suerte de coordinador de la campaña de su padre, Jair, actualmente preso e inhabilitado por el intento de golpe de Estado que desató después de su derrota.
La relación entre ambos se rompió cuando Santini reclamó una deuda de 1,4 millones de reales, 270.000 dólares al cambio actual, originada tras la disolución de la sociedad. Resentido, puso en marcha ya en 2023 una campaña extorsiva contra el actual presidenciable.
Cuando Santini, cuyo apellido parece elegido por un novelista, comenzó a mostrar sus cartas, Bolsonaro hijo se refirió a ciertas filtraciones que se rumoreaban como falsedades. Ahora, con el tema a pleno en los medios y en las redes, opta por el silencio.
Hace bien. Lo que surge de chats, audios y, parece, hasta fotos no se compadece con su discurso plagado de alusiones a Dios, la familia y los valores tradicionales. Ese filón es el que explotan las cuentas oficiosas de la campaña lulista: la de la doble vida y la hipocresía.
Alexandre Santini, un exsocio despechado de Flávio Bolsonaro, guardó y ahora difundió fotos que muestran al presidenciable con prostitutas en un hotel de Río de Janeiro. (Captura: PlatôBR).
El escándalo tiene tres ejes:
- Uno, el posible uso de dinero no declarado para la realización de orgías.
- Dos, la recepción, por parte de Flávio Bolsonaro, de dádivas onerosas por acciones de lobby y tráfico de influencias.
- Tres, injerencia impropia en decisiones del Supremo, un tribunal que en las últimas semanas quedó inmerso en una serie de escándalos gravísimos y que pesarán en el futuro como una montaña sobre la institucionalidad brasileña.
Fiestas… colectivas
"En el arsenal de Alexandre Santini había elementos contundentes, como mensajes que él mismo le había enviado a una madama de escorts en Río de Janeiro para coordinar encuentros con la presencia de Flávio, a quien siempre se refería como 'mi hijo'", señaló PlatôBR.
"Las fiestas eran, por decirlo de alguna manera, colectivas, con la participación del exsocio y, a veces, de otros amigos del dúo que eran invitados. Junto con los mensajes de texto, había fotos, varias de ellas, por cierto, impublicables. Santini decía que la preferida de Flávio —o 'la noviecita', en sus palabras— era la mismísima madama", agregó.
Ese teléfono es radiactivo. En uno de los chats difundidos por PlatôBR, Santini combina una orgía con La Noviecita.
"Hola, bebé, ¿todo bien? Estaba viajando, de vacaciones, y volví hoy. Vamos a organizar otra fiestita igual a la del Grand Hyatt. Con mis mismos amigos… mi hijo y João Pedro. ¿Vos conseguís a las chicas?", escribió el cajero en WhatsApp.
"Hola. ¿Todo bien? ¿Son tres chicas entonces? ¿Cuándo?", contestó la madama.
"Vos y tres chicas más. Sólo necesito confirmar la fecha y el horario con mis amigos. Tiene que ser todo confidencial porque en esta época de elecciones está jodidísimo", siguió Santini.
Consultado sobre el tipo de las garotas de programa requeridas, respondió: "¡Tipo despampanante! Vos sabés lo que nos gusta. Mandame las fotos. Tiene que ser gente nueva. A más tardar mañana te llamo para confirmarte el lugar y la fecha exacta. Gracias, bebé".
El Grand Hyatt es un hotel cinco estrellas de Barra da Tijuca. La noche en una de sus suites más exclusivas cuesta unos 575 dólares. Sin embargo, hay constancia de más fiestas realizadas en otros lugares, por lo pronto en Brasilia.
Dios, patria y familia
Antes de hacer pública su ofensiva en la presente campaña, Santini llegó a exhibirle el material a la esposa del senador, Fernanda Bolsonaro, que se enfureció pero terminó aceptando el arrepentimiento del ultraderechista.
Otro intercambio de mensajes en WhatsApp así lo prueba.
"No sé qué ganás tratando de destruir mi matrimonio y a mi familia, pero sabé que Dios te usó para hacerme una mejor persona, un mejor padre y un mejor marido", le dijo Bolsonaro, ya advertido de que cualquier cosa que escribiera podía hacerse pública. Así, se aseguró de dejar constancia de su rehabilitación moral.
"Me arrepentí, de verdad, de muchas elecciones equivocadas que hice en la vida y no voy a volver a fallarle nunca más a mi familia. Te pido que te alejes definitivamente de Fernanda, no la llames más, no la busques más, buscate otra dentista (…). Nunca imaginé que justo vos serías la persona que me daría un tiro por la espalda de esta manera", le recriminó.
"Espero que algún día encuentres una esposa tan maravillosa para vos como lo es Fernanda para mí, que te dé una familia tan maravillosa como la mía y que con esa persona no cometas los mismos errores que yo cometí", siguió.
Flávio y Fernanda Bolsonaro. (Captura de redes).
Al final, mostró perdón cristiano. "¡Voy a orar pidiéndole a Dios que encuentres un rumbo en tu vida para que seas feliz! ¡Un abrazo!", se despidió.
Lobby, favores y Rolex
Tal vez lo de las orgías y las garotas de programa sea lo más vistoso del caso, pero no es lo más grave. Salvo para Fernanda, claro.
Material filtrado por la misma fuente sugiere que Flávio B. operó en 2022 como lobista para destrabar decisiones en el gobierno de Jair. Alguna habría beneficiado a clientes de un abogado, Alan Belaciano, quien, agradecido, le retribuyó el favor con un Rolex de oro blanco valuado en 58.000 dólares al cambio actual.
Además, hubo equipos de gimnasio y otros por 17.000 dólares más para la nueva residencia de los Bolsonaro en Brasilia.
Supremo enchastre
La podredumbre alcanza una vez más al STF, ya estragado por los alcances de la aparente compra de favores a varios de sus miembros por parte del banquero preso por fraude Daniel Vorcaro. En esta ocasión, el alcanzado es el juez Nunes Marques.
Kassio Nunes Marques, juez del Supremo brasileño. (Foto: Agência Brasil).
"A fin de año (2023), muy cerca de la Navidad, el exsocio jugó una última carta que finalmente funcionó. Le mandó un nuevo mensaje a Flávio recordándole otro secreto que compartían, uno bastante delicado por salpicar al despacho del ministro Kassio Nunes Marques, del Supremo Tribunal Federal. Kassio, como es sabido, fue designado en el tribunal por Jair Bolsonaro. Por eso mismo, Flávio mantiene con él una relación muy cercana", contó PlatôBR.
"'Me siento en la obligación de avisarte porque te tengo consideración. Te voy a pasar sólo una información que considero importante para vos. Hablaste directamente con Kassio Nunes e intermediaste por un cliente en un proceso para tratar eso. ¡Estás loco o sos un inconsciente! Brasilia no tiene secretos y a tu amiguito lo están observando…', escribió Santini", siempre según ese medio.
"Consultado al respecto, el despacho del ministro señaló que 'es habitual atender a legisladores de todos los partidos', pero evitó responder puntualmente sobre los pedidos de Flávio Bolsonaro", dijo.
"Las amenazas acababan de escalar a otro nivel. Y esta vez Flávio accedió de inmediato a hablar. Esa misma tarde respondió: 'Martes a las 15:00 en mi despacho, ok'. Qué acordaron los dos no se sabe, pero poco después Alexandre Santini les escribió a los contactos con quienes había compartido su arsenal diciendo que la guerra con Flávio Bolsonaro estaba terminada. 'Asunto cerrado', anunció", completó el artículo.
¿Tendrá algún efecto este nuevo giro de la radiactiva campaña brasileña? Se verá. Alguien ganará las elecciones que se avecinan, pero el daño institucional de todo lo que se viene revelando hace difícil pensar en vencedores a largo plazo.