Villa Carlos Paz volvió a discutir los alcances de la actividad legislativa a distancia. El espacio que lidera el intendente Esteban Avilés aprobó una reforma del reglamento interno que habilitó las sesiones virtuales en el Concejo de Representantes, una medida que despertó críticas opositoras por su impacto sobre el cuórum y las mayorías especiales.
El cuerpo legislativo de la ciudad cabecera del Valle de Punilla, en Córdoba, fue uno de los últimos del país en recuperar plenamente la presencialidad tras la pandemia de Covid-19. Las restricciones de aforo que limitaron el acceso vecinal a las sesiones permanecieron vigentes durante un extenso período, incluso después del levantamiento de las medidas sanitarias.
Ahora, con los votos de Carlos Paz Unido, el partido encabezado por el tres veces intendente, y el acompañamiento de la concejala del PRO, Noelia García Roñoni, el oficialismo impulsó una modificación que permitió la participación remota de representantes en determinadas circunstancias.
La iniciativa generó reparos entre sectores opositores, que interpretaron la decisión como un regreso a mecanismos implementados durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, aunque con objetivos políticos diferentes.
Sin embargo, con esta movida, Avilés se garantiza que no se repitan situaciones que afectaron la aprobación de medidas pedidas por el Ejecutivo. Es decir, el intendente dispondría de la mayoría agravada en caso de que sea necesario.
Qué estableció la reforma del Concejo de Villa Carlos Paz
La ordenanza aprobada modificó el reglamento interno y habilitó a cualquier integrante del cuerpo a participar de manera remota cuando acredite causas que le impidan concurrir presencialmente al recinto.
El texto dispuso que la modalidad virtual deberá garantizar una identificación clara mediante imagen en tiempo real y permitir la emisión del voto durante el desarrollo de la sesión.
aviles ucr carlos paz.jpg
Esteban Avilés maneja el cuórum del Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz con la virtualidad
Además, la presidencia del cuerpo quedó facultada para autorizar cada solicitud. Quienes obtengan esa autorización podrán computar su presencia para la conformación del cuórum, intervenir en los debates y participar de todas las votaciones sometidas a consideración.
La medida no registró antecedentes en la política local fuera del período de emergencia sanitaria, por lo que abrió un nuevo debate sobre el funcionamiento institucional del órgano legislativo.
Las críticas de la oposición por el cuórum y las mayorías
No son pocos los que ven la muñeca política de Avilés detrás de una jugada que no registra antecedentes, salvo en pandemia. Y las figuras de la oposición no tardaron en vincular la medida con antecedentes recientes ocurridos dentro del cuerpo deliberativo y que trabaron el debate.
En marzo, la presidenta del Concejo de Representantes, Alejandra Roldán, dispuso sanciones contra cuatro ediles opositores que no asistieron a una sesión extraordinaria solicitada por el Ejecutivo. En esa polémica sesión, se iba a tratar la nueva pauta salarial para el personal municipal en extraordinaria.
La penalización contempló el descuento del 50% de los haberes correspondientes a ese mes. Aunque finalmente no se aplicó, el episodio tuvo amplia repercusión en los medios locales y profundizó las tensiones entre oficialismo y oposición.
La libre interpretación, en foco
La concejala opositora Pía Felpeto expresó su rechazo a la iniciativa. “La discusión no pasa por estar a favor o en contra de la tecnología. Pasa por hacer normas serias. Un reglamento que organiza el funcionamiento del Concejo no puede modificarse con conceptos ambiguos y sin establecer reglas claras”, sostuvo.
La edil agregó que “las excepciones deben estar perfectamente delimitadas. De lo contrario, terminamos aprobando una norma que deja más dudas que certezas y que puede generar conflictos de interpretación en cada sesión”.
También cuestionó la ausencia de un procedimiento específico para solicitar la participación remota. Según señaló, la normativa no fijó plazos, no definió la documentación necesaria para justificar la modalidad virtual ni estableció mecanismos de contingencia ante eventuales problemas técnicos durante una votación.
Con la reforma ya aprobada, el debate quedó abierto en Villa Carlos Paz, donde oficialismo y oposición mantienen diferencias sobre los alcances de una herramienta que volvió a instalar prácticas asociadas al período de pandemia dentro del funcionamiento legislativo local, pero en un contexto donde todo volvió a la dinámica del cara a cara.