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Manuel Adorni, en la cornisa: el PJ y la oposición dialoguista negocian aprobar la interpelación el 8 de julio

Tras los pases de facturas por la sesión caída, el peronismo quiere dictaminar el miércoles y sesionar una semana después. La UCR se divide y el PRO ataca.

Luego de la frustrada sesión de este miércoles, la oposición del Senado inició una serie de diálogos para dictaminar los proyectos de interpelación a Manuel Adorni, con la expectativa de aprobar una versión consensuada en el recinto el 8 de julio. Las iniciativas fueron presentadas por el peronismo y el PRO, mientras que un sector de la UCR quiere avanzar contra el Jefe de Gabinete.

El primer testeo de votos será el miércoles, a las 15, cuando se reúna la comisión de Asuntos Constitucionales. De los 19 miembros, el oficialismo tiene seis y el peronismo, la misma cantidad. La definición está en manos de los otros siete vocales, que pertenecen a bloques habitualmente aliados al Gobierno. Si cuatro deciden firmar algún dictamen habilitarán a todos los que sean presentados para que se consideren en el recinto una semana después.

Si eso ocurre, el PJ, que conduce José Mayans, tiene decidido ir al recinto el miércoles siguiente y tratar este tema en una sesión ordinaria. "Lo hablamos con el resto de la oposición y hay acuerdo. Y también el oficialismo quiere terminar con esto rápido", contó a Letra P una fuente de la bancada peronista.

De aprobarse la interpelación, Adorni quedaría obligado a asistir una semana después para rendir cuentas sobre sus polémicas declaraciones juradas. Si vuelve a contradecirse en sus declaraciones, con la mitad más uno de sus miembros (37 votos), el Senado puede echarlo.

Los votos para echar a Manuel Adorni

En la tarde de este jueves empezó el conteo de votos en la comisión de Asuntos Constitucionales, que preside Agustín Coto. El fueguino ya advirtió a los aliados que la reunión del miércoles será la única. Si ese día no hay diez miembros que firmen algún dictamen, el tema quedará archivado.

La definición la tendrán los siete vocales que Bullrich ubicó por ser aliados de La Libertad Avanza, pero en este tema no tiene una postura homogénea, incluso dentro de sus espacios. Hay tres radicales con firma, que son claves para que Adorni llegue al banquillo del Senado.

Uno es el presidente de la bancada, el correntino Eduardo Vischi; otra es la mendocina Mariana Juri y el tercero, el catamarqueño Flavio Fama, quien está dispuesto a firmar el proyecto del PRO, que fue presentado por el titular del bloque, Martín Goerling Lara. A diferencia de la iniciativa del peronismo, el misionero propone interpelar al jefe de Gabinete, sin avanzar en una moción de censura, que implica la expulsión.

Fama espera que lo acompañe su titular de bloque, pero no así Juri, quien en la sesión de este jueves no ocupó su banca. Siguió las instrucciones de Bullrich de frustrar el cuórum. En la UCR hay mucha tensión, porque no está claro si hay puede haber una postura común entre los 10 miembros, como para imponérsela a los vocales de la comisión.

Los radicales sin referentes que administren provincias admiten que hay presiones a los cuatro gobernadores con votos en el Senado: Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Manuel Valdés (Corrientes). Sólo el último estaría dispuesto a ofrecer sus dos escaños para avalar el interrogatorio al ministro coordinador.

Los votos decisivos

Los otros cuatro integrantes de comisión de Asuntos Constitucionales tendrán la llave para llevar al banquillo a Adorni. En el oficialismo consideran un aliado a Carlos Espínola (Provincias Unidas), pero no así a su compañera, la cordobesa Alejandra Vigo, esposa del diputado y exgobernador, Juan Schiaretti, presente en la sesión del martes, que había sido convocada para tratar proyectos sobre el destino del jefe de Gabinete.

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Otra firma decisiva es la de Beatriz Ávila, una senadora de Tucumán que tiene cercanía al gobernador, Osvaldo Jaldo, y suele ser funcional al Gobierno en sus votaciones. Y la restante es la de Carolina Moisés, vicepresidente de la Cámara, donde fue promovida por Bullrich luego de romper el bloque peronista. Es jujeña, pero su jefe es Gustavo Sáenz, gobernador de Salta.

Moisés comparte bloque con Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca), leales a sus gobernadores. Este pasado martes no quiso asistir a la reunión de labor parlamentaria en la que se fijaron los criterios para la sesión de este jueves y se aclaró que no se podría votar la interpelación a Adorni sin pasar por comisión. Tampoco asistió a esa reunión Goerling Lara, quien luego presentó su proyecto y se desmarcó del Gobierno.

Pases de factura

En el Senado hubo recriminaciones por la sesión caída y cada bloque aportó su versión. En LLA aseguran que no hubo plan, sino una jugada improvisada. "Cuando Bullrich vio que no entraba el peronismo, propuso no sentarse y evitar varias horas de ataques a Adorni. Los votos para aprobar el plan de labor estaban, pero había miedo que el debate se pusiera tenso y se cayeran aliados", contó a Letra P un miembro del bloque oficialista.

En el peronismo niegan cualquier acuerdo con LLA y explican que frustrar la sesión fue un gran negocio. "No podíamos imponer nuestro criterio de votar la interpelación con mayoría simple. Y encima íbamos a tener que aprobar el pedido del PRO para tratar su proyecto. Era un traje a medida para Macri que evitamos", destacan.

Otro tema que tomaron en cuenta en el PJ es que, con la sesión caída, no se trataron los otros temas, que eran la inviolabilidad de la propiedad privada, con la habilitación de la extranjerización de tierras; y los pliegos judiciales, incluido el del camarista laboral Víctor Pesino, que emitió el fallo para intervenir la UOM. "No podíamos irnos con tres derrotas por haber dado cuórum. No era negocio", concluyen.

Manuel Adorni. 
Patricia Bullrich y Bartolomé Abdala en el Senado.

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