Logró su cometido. Victoria Villarruel estuvo en el acto del Día de la Bandera en Rosario. La vicepresidenta se sentó en primera fila -en el sector reservado para funcionarios de Maximiliano Pullaro- a pesar de no haber sido invitada por Javier Milei. De paso, fustigó: “No hay nadie más alejado de los valores de (Manuel) Belgrano que Manuel Adorni”.
Los gestos de Victoria Villarruel
La presidenta del Senado fue la primera autoridad nacional en llegar a la platea reservada para las personas invitadas. Se asomó por la entrada correspondiente a la comitiva que aterrizó desde Buenos Aires, aunque ella vino por tierra, minutos antes que el Presidente.
Por goteo, habían empezado a aparecer alfiles libertarios de la Cámara de Diputados. La vicepresidenta pasó por enfrente de ellos y nadie atinó a saludarla. De hecho, Lilia Lemoine había avisado antes que no la saludaría “ni loca”. Tras el acto, los acusaría de “maleducados”, salvando a Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado.
Sí fue bienvenida en el sector reservado para figuras del gobierno de Santa Fe. Allí, la esperaba un lugar en primera fila, justo al lado de la presidenta de la Cámara de Diputados y Diputadas de la Bota, Clara García, con quien se la vio hablando al igual que con algunos funcionarios provinciales.
Cuando el gabinete nacional en pleno llegó, muchos se acercaron a saludar a sus pares anfitriones, pero ninguno a Villarruel. La vicepresidenta esperó sentada en su lugar hasta que le fueron a pedir una foto un grupo de excombatientes de la Guerra de Malvinas. El episodio se repetiría luego de los discursos.
Advertido de su presencia, Milei comenzó un saludo efusivo a cada uno de sus funcionarios en la primera fila al arribar al Monumento a la Bandera, una serie que frenó cuando llegó a Abdala, el último antes de Villarruel.
Fue lo más cerca que estuvieron el Presidente y su vice en todo el evento. Con Adorni y Karina Milei fue distinto: estuvieron separados solo por el senador sanjuanino y por Martín Menem. A tres sillas de la jefa libertaria que la vetó, Villarruel siguió el discurso de Milei sin aplaudir en ningún momento. Cuando sonó el himno, le dio la espalda a su compañero de fórmula.
Los misiles de la vicepresidenta a Manuel Adorni
Su momento llegó después, cuando el Presidente y su gabinete se retiraron y la seguridad relajó los controles. Allí fue cuando los periodistas pudieron acercarse a la vicepresidenta y tomar nota de sus explosivas declaraciones.
“No creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada, estamos en democracia”, dijo Villarruel. “Es un pésimo mensaje que no haya ni saludo ni invitación, que haya esta segregación”, agregó, mientras varias personas -entre ellas, más excombatientes- se acercaban a pedirle fotos y saludos.
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El momento del himno, con Victoria Villarruel de espaldas a Javier Milei y de frente a la bandera recién izada
Sus palabras más fuertes se dieron cuando le preguntaron por la utilización del acto por parte de la Casa Rosada como una forma de escenificar un apoyo a Adorni.
“Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni. No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, disparó la vicepresidenta. “No era el lugar para hacer ningún apoyo. Hoy era para recordar a la bandera y a Manuel Belgrano, darle marco a esta ciudad que es mi segunda casa, reconocer a los rosarinos y a la invencible provincia de Santa Fe. Lo de Adorni está totalmente de más”, sumó.
En esa conferencia improvisada fue que Villarruel dijo, irónicamente, que entendía “que para otras autoridades sea difícil saludar a una vicepresidente en democracia”.
“Hay que preguntarles a ellos por qué son maleducados, no es una cuestión mía”, criticó la Villarruel, quien además contó que recibió invitación del gobierno santafesino. Agregó que, igualmente, no se iba a perder el evento patrio: “aunque no hubiera recibido invitación habría venido igual a darle mi homenaje al principal prócer que hizo de la honestidad la razón de su vida, el General Manuel Belgrano”.
Los vacíos de Javier Milei que llenó la dos del gobierno
La vicepresidenta llenó todos los vacíos que dejó Milei durante la jornada. En el tuit en el que avisó que iría aún sin invitación se refirió a Rosario como su “segunda casa”.
La última visita fue hace un mes, a una misa que se hace anualmente para homenajear a su padre. Villarruel sacó a relucir su identificación con la ciudad para conectar con la ciudadanía rosarina: desde su infancia “en el Monumento, yendo en ferry por el Río Paraná y caminando por Boulevard Oroño” hasta su simpatía por Rosario Central. “Tengo que ir ahora que está Ángel Di María”, bromeó.
pullaro javkin monumento bandera
Victoria Villarruel participó de la promesa a la bandera de estudiantes de Santa Fe
Tras la rauda partida de Milei después del discursos, la jefa del Senado se pegó a Pullaro y Pablo Javkin, intendente de Rosario, para sumarse a las actividades posteriores.
Entró al Monumento a tomarle la promesa a la bandera a un nutrido grupo de alumnos de 4° grado y luego entró a la coqueta Sala de las Banderas junto con al gobernador santafesino.
Según dijo, seguiría recorriendo la ciudad durante el día, por lo que se especulaba con que recorra con el gobernador las distintas atracciones organizadas enfrente, en el Parque de la Bandera, para celebrar el día.