TEMPORADA DE ROSCA

Unidos acordó su proyecto de reforma electoral en Santa Fe: piso del 4% y PASO para la vicegobernación

La propuesta del interbloque oficialista también define que haya sólo tres boletas en las generales y listas para Diputados sin candidaturas a la Casa Gris.

A contrarreloj, Unidos cerró un acuerdo interno para avanzar con la reforma electoral de Santa Fe en la Legislatura. La síntesis establece tres boletas para las generales, un piso del 4% para acceder a una banca en la Legislatura y habilita listas para Diputados sin la obligación de acompañar una candidatura a gobernador, además de incorporar el reclamo socialista sobre la competencia por la vicegobernación en las PASO.

La fórmula surgió después de semanas de negociación entre propios y ajenos, que habían llegado a la Legislatura con hasta siete propuestas diferentes. El resultado tiene bastante de punto medio, pero también ganadores y perdedores: con la novedosa elección interna del segundo lugar de la fórmula a la Casa Gris, el PS se impuso en una pulseada fuerte y el PRO expone el lugar ganado desde 2023 en el loteo interno del oficialismo.

De cinco a tres boletas y una fórmula para cuidar el poder territorial

Como se anticipaba, el cambio más visible para la ciudadanía estará entre las PASO y las elecciones generales. En las primarias seguirán las cinco papeletas actuales: gobernador, Diputados, Senado, intendente y concejales.

Para las generales, en cambio, quedarán tres. Quienes pretendan acceder a la Casa Gris y a la cámara baja compartirán una boleta, quienes vayan por una banca en el Senado conservarán una propia y los cargos locales -intendencia y concejales- estarán agrupados en una tercera.

La solución quedó a mitad de camino entre las distintas propuestas. La UCR había planteado llevar el sistema a solamente dos papeletas, con todos los cargos provinciales en una y los municipales en otra. El socialismo, el PRO y buena parte de la oposición pretendían conservar las cinco.

El punto de equilibrio fue dejar a los senadores indemnes. No es menor: la categoría departamental es el territorio natural de buena parte de los caciques políticos del interior de la bota, tanto oficialistas como opositores, que podían perder peso si quedaban absorbidos dentro de una gran boleta santafesina.

La otra decisión, en cambio, sí responde a los designios del Ejecutivo. Las categorías para la gobernación y la Cámara de Diputados quedarán unidas en una misma papeleta, aunque el elector conservará la posibilidad de cortar entre categorías.

Detrás de esa decisión está una de las consecuencias centrales de la reforma constitucional. Hasta ahora, la lista de Diputados más votada tenía garantizadas 28 de las 50 bancas de la cámara. Desde 2027, los 50 escaños se repartirán mediante un sistema proporcional, por lo que se desvanece aquella tradicional mayoría automática.

El oficialismo busca reemplazar parte de esa herramienta de gobernabilidad con el peso electoral del candidato a gobernador. La apuesta es que quien compita por la Casa Gris pueda empujar también a su lista legislativa y evitar que el próximo mandatario llegue demasiado condicionado en la cámara baja.

El 4% y el nuevo reparto de Diputados en Santa Fe

Otro de los puntos centrales del acuerdo fue el piso del 4% para acceder al reparto de bancas en Diputados, una de las discusiones que más diferencias había generado entre los proyectos.

La UCR había planteado una barrera del 5%, mientras que el socialismo proponía mantenerla en el 3%. El perottismo se ubicaba en 3,5% y el PRO, en 4%. La síntesis de Unidos terminó justamente en ese punto intermedio.

La suba del porcentaje despertó críticas de Amalia Granata y del Frente Amplio por la Soberanía de Carlos Del Frade, que durante la previa cuestionaron la medida por el riesgo de dejar afuera del reparto a fuerzas con representación electoral.

Pese a esos reparos, lo cierto es que si el 4% se hubiera aplicado en 2023 —año en que los dos espacios ingresaron a la Cámara—, ambos habrían acrecentado su representación en Diputados y el gran perdedor habría sido el propio Unidos, que habría pasado de obtener 28 a 17 bancas.

La apertura que beneficia a Granata y también a Unidos

El acuerdo incorpora, además, una modificación que venía reclamando especialmente Somos Vida: se podrán presentar listas de Diputados sin candidato a gobernador y listas de concejales sin llevar necesariamente una candidatura a intendente.

La apertura le sirve especialmente a espacios con potencia legislativa, pero sin una estructura suficiente para competir por cargos ejecutivos. Granata es el caso más evidente a nivel provincial: su armado depende casi exclusivamente de su figura como motor electoral y de su capacidad para captar cortes de boleta de otras fuerzas.

La modificación también favorece a Unidos. En las ciudades que conduce, permite que sectores no peronistas puedan jugar por lugares en los concejos sin verse obligados a presentar una candidatura a intendente que termine fragmentando el voto y complique las posibilidades del oficialismo.

El socialismo, a la carga por la vicegobernación

La otra concesión fuerte quedó en manos del Partido Socialista. El proyecto habilitará que un mismo candidato a gobernador pueda competir en las PASO acompañado por más de un postulante para completar la fórmula.

Era uno de los pedidos que el socialismo había llevado a la negociación y abre una disputa hasta ahora inexistente dentro de Unidos. La nueva regla permite que distintas fuerzas del frente compitan por el segundo lugar de la fórmula sin necesidad de multiplicar las candidaturas a gobernador.

El cambio sacudió el tablero interno y despertó mucho malestar en el PRO, que daba por descontada la repetición de la dupla entre Gisela Scaglia y Maximiliano Pullaro para 2027.

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, junto a cuatro de los jueces de la Corte Suprema de la provincia
Reforma electoral en Santa Fe: Unidos dejó abierta la discusión por el proyecto de síntesis en la Legislatura

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