El caso de la funcionaria narco en Morón sacudió la gestión del intendente Lucas Ghi y aceleró la disputa política en torno a la sucesión municipal en 2027. Con la interpelación al jefe comunal confirmada para el jueves a las 9, Martín Sabbatella ya mueve sus fichas para volver a gobernar el distrito.
El escándalo llegó en el peor momento para Ghi. El intendente gobernaba desde hace meses con el peronismo partido en dos: de un lado, su sector alineado con Axel Kicillof; del otro, el sabbatellismo con Cristina Fernández de Kirchner. La ruptura había dejado al jefe comunal en minoría en el Concejo Deliberante y sin diálogo con su ex aliado. En marzo ganó la conducción del PJ local con el 67% de los votos, pero el sabbatellismo se quedó con la minoría y ya miraba el 2027 como revancha. Sobre ese escenario frágil cayó el caso de la funcionaria narco, Luna Ortigoza.
Escándalo narco en Morón
Este lunes, el bloque de Fuerza Patria Morón -los cinco concejales alineados con Sabbatella- salió a aclarar en un comunicado que la interpelación aprobada el jueves pasado "es a efecto informativo" y a desmentir que sea un intento de destitución, como dejaron trascender cerca del jefe comunal. Desde el sabbatellismo rechazaron de plano esa teoría. "Pedirle a un intendente que dé explicaciones ante los representantes del pueblo no es desestabilización, es su obligación. Lo que le abre la puerta a la derecha no es rendir cuentas. Es tener un mal gobierno", dijeron cerca del exintendente.
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La sesión del jueves obligará a Ghi -o a un representante suyo- a dar explicaciones por el caso de Luna Suyai Ortigoza, la exdirectora del Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad del municipio, que permanece prófuga tras el hallazgo de medio kilo de cocaína en su domicilio de Castelar. La interpelación fue aprobada el jueves pasado con 16 votos a favor y 8 en contra: toda la oposición más los propios concejales del sabbatellismo.
La fractura entre Lucas Ghi y Sabbatella
La fractura entre Ghi y Sabbatella acumula cada vez más capítulos. El conflicto entre Kicillof y CFK terminó de quebrar lo que ya venía agrietado. En ese marco, el intendente desplazó a más de doscientas personas ligadas a Nuevo Encuentro, el espacio que fundó Sabbatella, y empezó a armar su gabinete con funcionarios de otras tribus políticas. "Juntó a ex funcionarios del rousselotismo, cuadros del PRO y figuras vinculadas a la gestión de Ramiro Tagliaferro", dicen desde el sabbatellismo, que denuncia una "derechización" de la gestión.
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En ese contexto se explica el ascenso de Ortigoza. Cuando Ghi desplazó al equipo de Género que respondía a Sabbatella, la joven de 27 años ocupó el hueco. Fue designada directora en junio de 2025 mediante un decreto firmado por el propio intendente. Es uno de los ejes por los que pasará la interpelación del jueves.
La debilidad de Ghi tiene otra dimensión que el escándalo aceleró. El intendente no puede ir a la reelección y la disputa por su sucesión quedó abierta antes de tiempo. En marzo, en una entrevista con este medio, el propio Ghi había puesto a su hermano José María entre los nombres para 2027, junto a la jefa de Gabinete Estefanía Franco. El massista Martín Marinucci, ministro de Transporte bonaerense y referente del Frente Renovador en el distrito, completa el cuadro de candidatos potenciales.
Interpelación en el Concejo Deliberante
Del otro lado, el sabbatellismo lee la crisis como una oportunidad política. Nuevo Encuentro reivindica la construcción política en el distritio, y Sabbatella no oculta sus intenciones de volver a competir en 2027, en el marco de una PASO con los candidatos del peronismo que se pongan enfrente: si se reforma la ley que limita las reelecciones, será el propio Ghi; sino, su hermano o la figura que el intendente elija.
Sabbatella en el Consejo del PJ local.jfif
El jueves será el primer test concreto. Si Ghi va en persona al Concejo, asume el costo político de responder ante una mayoría que lo cuestionó con votos propios y ajenos. Si manda a un representante, se leerá como una señal de debilidad. En el entorno del exintendente ya dejaron en claro que esperan que sea el propio jefe comunal quien dé la cara. Cualquiera sea la decisión, Ghi llega al recinto con la discusión sobre su sucesión más abierta que nunca.