19N SEGUNDA VUELTA

Tensión PRO estallido: discusión, pases de factura y portazos en la casa de Patricia Bullrich

Antes de pedir el voto por Milei, la dirigente reunió a los líderes del PRO y la UCR. 12 horas críticas y una estrategia solapada para beneficiar a Massa.

En la frenética mañana de este miércoles, Patricia Bullrich invitó a su casa de Palermo a algunos de los principales líderes del PRO y la UCR para oficiar de vocera del acuerdo político electoral que unas horas antes, en la madrugada de este mismo día, habían acordado Mauricio Macri y Javier Milei en la casa que el expresidente tiene en Acassuso: convocaría a una conferencia de prensa para respaldar al líder de La Libertad Avanza. La postura, que algunos de los presentes catalogaron de prematura e inconsulta, generó una tensa discusión, que provocó incluso algunos portazos antes de que terminara la reunión y numerosos pases de factura interno a la excandidata de Juntos por el Cambio (JxC).

De esta forma, si la Convención de la UCR en Gualeguaychú en marzo del 2015 significó la piedra fundacional de Cambiemos, la discusión a puertas cerradas de este miércoles significó el primer martillazo de ruptura de una alianza que funcionó durante ocho años, con más o menos tensiones, de manera orgánica. Por el partido amarillo estuvieron Jorge Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Néstor Grindetti, Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal y Diego Santilli y por el radicalismo Gerardo Morales y algunos otros pocos dirigentes que se ubicaron a ambos lados de la grieta interna.

Bullrich fue directa y anticipó lo que haría tan sólo un par de horas después en el segundo piso de las oficinas que tiene en Hipólito Yrigoyen al 400, frente a la Plaza de Mayo. De manera casi unánime los dirigentes del PRO intentaron persuadirla de que desistiera de expresar de manera pública el pacto con los ultraliberales, no porque no coincidieran con algunos de sus puntos, sino más bien porque consideraron que se debían una discusión interna más amplia y que no era el momento de hacerlo.

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Incluso, fiel a su estilo, Rodríguez Larreta se inclinaba por mantenerse moderado y prescindente entre Milei y Sergio Massa. Una postura que también compartía Vidal y expresaron en el transcurso de la tarde, vía redes sociales o en conferencia de prensa, según el caso. Por el contrario Jorge Macri, Grindetti, Ritondo y Santilli intentaron mediar entre las partes, no apurar definiciones y, sobre todo, ser claros en que JxC es, sobre todo, el principal espacio opositor al kirchnerismo.

Los líderes del partido centenario con Morales a la cabeza no querían tomar postura previa a la cumbre que ya estaba pautada. En cualquier caso, el gobernador de Jujuy se mostraba intransigente en sentarse a discutir cualquier tipo de acuerdo a futuro si del otro lado de la mesa sentaban a Macri. Ofuscado, Grindetti se levantó y se fue. Lo siguieron algunos de los amarillos que también defendieron con vehemencia al expresidente.

Las palabras de Morales, que a oídos de algunos sonaron a provocación, escondían una estrategia más amplia pergeñada por un grupo de otros líderes morados. Es que, según confiaron distintas fuentes del partido centenario a Letra P, el cónclave que se llevó adelante después de la conferencia de prensa de Bullrich se montó al servicio de la candidatura presidencial de Massa. "Trabajamos para que Sergio sea presidente", confió una voz radical en estricto off.

Por el contrario, voces relevantes del PRO consideraron que cualquier tipo de respaldo al hombre de Tigre, como el que intuyen tiene Larreta pese a sus dichos en conferencia de prensa, devendría en un triunfo directo del ministro. "Si Massa gana, se queda 20 años en el poder, con todo el aparato, los sindicatos y el Círculo Rojo, como lo tuvo Carlos Menem. No era por ahí, pero tampoco con Milei", remarcó una voz amarilla. ¿Cuál era la alternativa que planteaban algunos? No dar la conferencia de prensa, que devendría en la excusa perfecta para que Morales los acusara de rupturistas, y darse al menos una semana de debate interno, tiempo durante el cual Milei podría recapacitar y tomar algunas ideas de Juntos por el Cambio.

En síntesis, querían que el economista de pelos revueltos recule en su programa de dolarización y libre portación de armas, entre otros puntos, y diga de manera taxativa que fue un error haber criticado a los integrantes del espacio que integran. Los argumentos no persuadieron a Bullrich, por lo que le hicieron saber que lo que dijera corría por su cuenta. Y así fue. "Los tiempos electorales no nos apuraban y ahora todo esto nos perjudicó", indicaron.

Algo de lo que la exministra de Seguridad de Cambiemos dijo en la conferencia de prensa había repetido la noche anterior en Acassuso. Además de ella, Macri y Milei, estuvieron también su hermana Karina y Guillermo Francos. Mucho más tarde se sumaron también Ritondo y Santilli, en lo que fue 12 horas de tensiones frenéticas. Así, en un comunicado en el que sólo incluye a su excompañero de fórmula, Bullrich aseguró: "Ratificamos nuestra defensa a ultranza de los valores del cambio y de la libertad. La urgencia del momento nos interpela a no ser neutrales frente al peligro de la continuidad del kirchnerismo que significa Sergio Massa".

Sus dichos multiplicaron la furia de radicales y algunos dirigentes amarillos de fuste. Con todo, no fueron una novedad: la implosión de la alianza ¿y del PRO? había comenzado mucho antes, en la casa de la exministra.

morales y lousteau echaron en vivo a macri y a bullrich de jxc
massa decreta el silencio interno mientras jxc implosiona

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