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TRIBUNA LETRA P

Presupuesto porteño 2027: una Ciudad de Buenos Aires en modo mantenimiento

El presidente del bloque Confianza y Desarrollo considera que el proyecto de Jorge Macri expresa la desorientación en las prioridades de su gestión.

En los últimos meses, la palabra favorita del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pareciera ser "orden". Nos lo repiten en discursos, redes y carteles como si fuera el gran logro de la gestión, pero el presupuesto para el 2027 que acaba de entrar a la Legislatura porteña revela algo totalmente distinto: detrás del show del "orden", lo que hay es una profunda desorientación en las prioridades de esta gestión.

A menos de 24 horas de ingresado el proyecto, vemos que la inversión baja 11%, mientras que los intereses de deuda suben 76%. Y la foto es aún más preocupante si consideramos que el superávit que proyectan es de tan solo $1.300 millones. Sobre $24 billones, eso es prácticamente lo que el Gobierno de la Ciudad gasta en media hora. Un equilibrio dibujado al límite, sin margen ante cualquier imprevisto. Es una imagen, como mínimo, preocupante para el futuro de los porteños.

Cada charla que tengo con vecinos recorriendo los 48 barrios, marca que este es un gobierno que no prioriza los temas críticos para los porteños y que tiene interés nulo en pensar el futuro de la Ciudad. Para mí, se resume en cuatro temas: dónde vamos a vivir, cómo movernos en la ciudad, cómo se van a ver nuestros barrios y de qué vamos a laburar.

¿Quién puede darse el lujo de vivir en la Ciudad de Buenos Aires?

El Gobierno de la Ciudad sigue abordando la crisis de vivienda como si fuera un problema exclusivo de oferta inmobiliaria y no de acceso. Aún peor, cuatro de cada 10 pesos destinados a la función de Vivienda y Urbanismo en realidad van al arreglo de calles y veredas. Y tan sólo 0,22% del presupuesto se destina a inversión real en infraestructura o soluciones concretas.

Mientras tanto, el IVC —organismo encargado de la política de vivienda— se va quedando sin recursos: representa solo el 0,5% del presupuesto 2027, menos aún que el año pasado (que ya era el peor año en más de una década). La clase media que alquila, bien, gracias.

Una solución realista al problema de la vivienda no puede enfocarse únicamente en aumentar la oferta, siendo que solo el 7% de los porteños pueden acceder a un crédito hipotecario para comprar su vivienda. Un año más, la propuesta de vivienda del Gobierno de la Ciudad es inexistente.

¿Cómo nos movemos por la Ciudad de Buenos Aires?

El transporte en la Ciudad sufre las consecuencias de una gestión que prioriza el render sobre la obra real. Mientras que cada día los porteños viajan peor, seguimos sin ver un plan concreto de mejoras para que eso cambie.

La famosa línea F del Subte recibirá $360 mil millones: apenas un 14% de la deuda total autorizada para la obra. Hace dos años que el Gobierno de la Ciudad habla de la línea como si ya existiera, pero desde su anuncio en febrero de 2025 no se gastó un solo peso en su obra. A esta altura, siendo este el último presupuesto de esta gestión, queda claramente demostrada la incapacidad de esta administración para hacer realidad esa promesa.

La contradicción se profundiza en los colectivos, el medio de transporte más usado por los porteños. La partida del Ministerio de Movilidad baja un 12% en términos reales. Cuando uno piensa en modernizar la red, en sumar unidades 100% eléctricas o en incluir un sistema predictivo que te diga cuando llega el próximo colectivo —algo que en otras ciudades del mundo es lo básico—, en la Ciudad de Buenos Aires no habrá plata para hacerlo.

Como porteño, festejo cualquier inversión apuntada a mejorar el sistema de transporte público en la Ciudad, pero no puede ser que en 2026 un porteño tenga que estar esperando 40 minutos a que pase el colectivo y que después de seis meses de haber tenido una boca de subte cerrada, siga viajando con techos que llueven.

¿El barrio es apto para todas las familias?

Mientras el espacio público se degrada y la basura se acumula, la gestión decide ajustar justamente en las áreas que hacen a la calidad de vida diaria, al encuentro comunitario y a la convivencia con nuestros animales de compañía. El plan de gobierno parece no alinearse con las quejas de los vecinos.

El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana —el encargado del mantenimiento de plazas, veredas y recolección de residuos— sufre una caída del 26,8% en términos reales. Y lo que es aún peor: el presupuesto para sumar más espacios verdes, cayó 24%. Caminar por la Ciudad no puede ser esquivar contenedores desbordados. El espacio verde es el jardín de los vecinos que viven en departamento y el punto de encuentro de nuestros hijos y perros. Y lo que es aún peor, en todo el presupuesto no parece haber una mención a las más del 40% de familias con animales. En la misma línea, todavía no vemos nada vinculado a la accesibilidad.

¿Quién está pensando en quienes son el futuro de la Ciudad?

Frente a una revolución tecnológica global liderada por la Inteligencia Artificial, la Ciudad de Buenos Aires está reaccionando de forma tímida y burocrática. El 60% de los porteños va a ver su laburo afectado por la IA y el Gobierno de la Ciudad no tiene ningún plan concreto para reconvertir a toda esa cantidad de trabajadores.

Me parece interesante sumar herramientas como BAX que digitalizan trámites, pero la tecnología no puede ser solo para la burocracia estatal. Buenos Aires tiene que convertirse en una gran aceleradora de talento joven. Si queremos dejar de correr atrás del futuro, tenemos que darle herramientas concretas a los jóvenes para que puedan desarrollarse acá.

Ordenar la Ciudad de Buenos Aires de verdad es que todas las familias encuentren un lugar para vivir, que los jóvenes se pueden independizar, invertir en su educación, apostar por la formación continua, aumentar los espacios verdes, asegurar que las familias con animales de compañía estén acompañadas, lograr que el transporte llegue a tiempo y que no haya una sola bolsa de basura desbordada en la calle. Esa es la base mínima que esperamos de un presupuesto que proyecte el verdadero futuro de Buenos Aires.

-Emmanuel Ferrario es Presidente del Bloque Confianza y Desarrollo en la Legislatura de la Ciudad, director ejecutivo de la organización A1000 y docente universitario.

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