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Martín Menem ordena devolver despachos y mobiliarios para darle más espacio a La Libertad Avanza

Pide la llave de las oficinas de la cámara baja que queden libres. Los jefes de bloque deberán devolver salones, a la espera de una redistribución.

Martín Menem salió a jugar fuerte para que La Libertad Avanza pueda hacer valer el crecimiento de su bloque. El presidente de la Cámara de Diputados firmó una resolución que obliga a quienes terminen sus mandatos a devolver sus despachos con las pertenencias recibidas. Además, solicita a las autoridades de bloque restituir los espacios físicos y el mobiliario asignado.

La medida tomó por sorpresa a los referentes de las principales fuerzas, que este martes tenían reuniones con sus secretarios administrativos para dilucidar cómo cumplir con la medida. La resolución contempla además que quienes ignoren la disposición, no cobrarán su última dieta. Era tanto el desconcierto que algunos empleados con mobiliario a cargo se declararon en rebeldía y sólo cumplirán con la resolución si alguien les toca la puerta.

"No podemos ir a la oficina de Menem con las computadoras cargadas al hombro. Que nos vengan a buscar", desafió ante Letra P el funcionario de uno de los bloques más afectados por la medida. Fuentes de La Libertad Avanza le quitan dramatismo a la disposición, aunque reconocían que el objetivo es que el oficialismo tenga más lugar para trabajar.

"Nosotros podemos llegar a ser primera minoría y por lo tanto, nos corresponde el mismo espacio que Unión por la Patria", contó a Letra P una autoridad oficialista. No va a ser fácil, porque LLA ni siquiera tiene una oficina para reunirse. Sus encuentros se realizan en el salón blanco, ubicado en la planta baja del palacio, utilizado para eventos institucionales.

La inspección de Martín Menem

A excepción de LLA, todos los bloques tienen su búnker. UP conserva el amplio salón del tercer piso del palacio, donde cuenta además con varios espacios disponibles, como la sala Néstor Kirchner, que funciona desde hace una década. Es la sede de reuniones de Máximo Kirchner, quien también tiene uno de los despachos más grandes de la cámara baja.

En ese piso, además, aún tiene su oficina Silvia Lospennato, por su paso como secretaria parlamentaria del PRO. Nadie se lo pidió nunca. También circula por esos pasillos Oscar Zago, exjefe de LLA: ocupa la histórica oficina de los presidentes macristas.

La UCR, la fuerza que más bancas pierde (podría tener no más de 15 miembros), si Menem no toma medidas se convertirá además en la que más espacios asignados tenga, en proporción a su representación. Cuenta con una oficina amplia en el segundo piso del palacio y varios cuartos del quinto piso del edificio anexo, donde también hay lugares reservados para el PRO.

El artículo tres de la resolución solicita una revisión de esas pertenencias. Dice que las autoridades de todos los bloques políticos "deberán hasta el día 9 de diciembre del año en el que se produzca el recambio legislativo restituir la totalidad de los espacios físicos, oficinas, despachos y dependencias que les hubieren sido asignados, junto con el mobiliario y el equipamiento electrónico e informático existente en los mismos".

Justifica la decisión en la necesidad de disponer de "la reestructuración edilicia y la reasignación de espacios físicos conforme a la nueva integración del cuerpo, atendiendo a los criterios de funcionalidad y eficiencia".

Sin oficina caliente

La otra batalla que abrió Menem es por la herencia de los despachos que quedarán deshabitados el 10 de diciembre. Es una costumbre que quienes terminan sus mandatos le dejen la llave a un colega, ya sea que esté en funciones y un recién llegado. Luego los jefes de bloque se encargan de legitimar esas mudanzas en los papeles. La práctica se denomina "despacho caliente".

El riojano exige abandonar esa práctica. El artículo 1 de su resolución establece que diputados y diputadas "que finalicen su mandato o cesen en sus funciones por cualquier motivo deberán restituir a totalidad de los espacios físicos, oficinas, despachos y dependencias, así como el mobiliario y el equipamiento electrónico e informático que les hubieren sido asignados y entregados en su carácter de legisladores, autoridades de bloques o de las comisiones.

Si no cumplen con esta obligación, no cobrarán su última dieta. Quienes cesen en sus funciones, de ahora en más, deberán entregar la llave en 48 horas después de presentar la renuncia. Ya no podrán darle la llave a un amigo.

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Martín Menem y Karina Milei. 

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