La tregua entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO empieza a mostrar ruidos en la Legislatura porteña. La discusión de un proyecto para redefinir el destino de los autos abandonados en la ciudad de Buenos Aires volvió a enfrentar al oficialismo y al bloque violeta y marcó el primer cortocircuito entre ambos espacios tras meses de convergencia.
En la sesión del jueves pasado, previo a las designaciones del fiscal general de la ciudad y la defensora del pueblo, la Legislatura sancionó una modificación a la ley 342 que regula el retiro de vehículos abandonados de la vía pública. La iniciativa habilita al gobierno local, una vez cumplidos los procedimientos administrativos correspondientes, a incorporar a su flotilla oficial aquellos rodados abandonados que se encuentren en condiciones óptimas para su reutilización.
La participación del PRO
Hasta ahora, la normativa vigente determinaba que, una vez verificado el abandono del vehículo, se avanzara con su descontaminación, desguace y compactación y no contemplaba la posibilidad de reutilizar el automotor y darle un uso público. "El objetivo es transformar una problemática que afecta cotidianamente el orden y la limpieza del espacio público en una oportunidad para mejorar y fortalecer los servicios de la Ciudad", aseguró el radical Francisco Loupias, autor del proyecto que se aprobó con un total de 36 votos afirmativos.
La Legislatura porteña aprobó la afectación de vehículos abandonados para uso público con 36 votos afirmativos, entre ellos los de bloque PRO
Además de la Unión Cívica Radical, la reforma cosechó el apoyo de los legisladores del bloque larretista Confianza y Desarrollo, Fuerza por Buenos Aires (PJ) y la bancada oficialista Vamos por Más. El PRO no sólo respaldó la iniciativa en el recinto, sino que también había participado de la redacción de la nueva norma, con los diputados Silvia Lospennato, Gimena Villafruela, Sergio Siciliano, Rocío Figueroa y Patricia Glize como coautores.
El rechazo libertario
La Libertad Avanza, en cambio, rechazó la iniciativa por considerar que la posibilidad de incorporar autos particulares a la flotilla del Gobierno de la Ciudad representa una "avance inadmisible" sobre la propiedad privada, uno de los pilares de la agenda de Javier Milei que la bancada violeta busca replicar en el terruño de los primos Macri.
"Un auto no deja de ser propiedad privada porque lleve un tiempo estacionado o esté deteriorado. Puede tener un dueño, un heredero, una prenda o una discusión pendiente sobre su titularidad. El Estado no puede determinar por sí solo que un bien fue abandonado y después decidir usarlo o venderlo", argumentó Nicolás Pakgojz, legislador libertario y mano derecha de Pilar Ramírez en el distrito.
"Ordenar el espacio público no puede convertirse en una excusa para avanzar sobre la propiedad privada. Antes de que la Ciudad pueda disponer de esos vehículos, tiene que existir una resolución judicial que lo autorice. Ese es el límite que estamos defendiendo", añadió.
En LLA, además, argumentan que la posibilidad de que la administración porteña pueda disponer de los vehículos para su uso supone un conflicto de intereses, en tanto el actor que determina si el vehículo puede afectarse para su uso público es el mismo que se beneficia de ese proceso.
Una convergencia en crisis
El debate para modificar la normativa sobre autos abandonados abrió, así, un nuevo cortocircuito en la relación entre LLA y el PRO que, en los últimos meses, habían logrado construir una tregua en el plano legislativo. La bancada que conduce Pilar Ramírez venía respaldado las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo porteño, como el financiamiento de la línea F de subte y el endurecimiento de las penas contra "trapitos".
En tanto, el PRO acompañó propuestas de autoría libertaria como la adhesión al RIGI y la ley hojarasca. Con el orden del espacio público y la simplificación burocrática como ejes rectores, la agenda de ambos espacios empezaba a converger.
Esta coincidencia abonaba el camino para un acercamiento entre ambas fuerzas rumbo a los comicios de 2027. Aunque todavía no hay definiciones electorales, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, ya expresó su voluntad de volver a confluir electoralmente con LLA y el diputado Fernando De Andreis, mano derecha del expresidente Mauricio Macri, llegó a sugerir una fórmula conjunta con Ramírez para la contienda del próximo año.
La semana pasada esa sintonía sufrió un primer traspié dentro del recinto y marcó un nuevo desafío al acercamiento que promueve el mandatario porteño.