La Libertad Avanza de La Pampa finalmente tendrá que ir a las elecciones de octubre en violeta soledad, porque las puertas que de golpe pretendía abrir a otros espacios se le cerraron a partir de que en plena negociación el seguro candidato libertario acusó a los partidos con los que pretendía aliarse por su “falta de identidad”.
A poco más de una semana de ostentar la jefatura del partido en La Pampa, el docente y economista “dinamitó cualquier puente” con el radicalismo, según la expresión que eligió el propio presidente de la UCR en La Pampa, Federico Guidugli.
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Como el pacto boinablanca con el PRO parece que no se toca, el panorama electoral para octubre en la provincia se conduce hacia el pronosticado escenario de tercios, aunque surge un actor que estaba agazapado. Juan Carlos Tierno confirmó que se sube a la carrera electoral de la mano de Juan Schiaretti, para completar la oferta, a la que desde ya se añadirá la Izquierda.
La Libertad Avanza, excepción a la regla
Ravier se muestra en la misma línea que el presidente Javier Milei, quien en las últimas horas metió a todas las provincias y partidos en la misma bolsa, acusándolos de ser sellos del Estado.
En La Pampa, después de juntarse en una reunión con la dirigencia de la UCR, el fanático de la escuela austríaca y número dos de la Fundación Faro arremetió contra los socios supuestamente pretendidos.
“Con excepción de La Libertad Avanza y algunos partidos de izquierda, parece que el resto ya no saben qué ideas representan. No tienen identidad”, acusó. Para no dejar dudas, completó con nombres y apellidos: “La UCR, ¿es la de Leandro Alem o la de Raúl Alfonsín? El PJ, ¿es el menemismo o el kirchnerismo? El MID de Arturo Frondizi, ¿es el de Alsogaray o el de Frigerio? El PRO, ¿es el de Macri o el de Larreta?”.
El nuevo presidente de LLA en La Pampa que ensayó ese revoleo de sarcasmo es el mismo que en teoría tenía la misión de sentarse a charlar con referentes de esos mismos partidos que cayeron bajo su ironía. En las mismas horas, y a contramano, Karina Milei saludaba la fraternidad bonaerense: "esto es kirchnerismo o libertad".
Juntos por el Cambio, a paso redoblado
Guidugli, que ya lo tiene enfocado a Ravier desde hace tiempo, no anduvo con muchas vueltas. “Cuando arrancás en política y no sabés qué hacer para que te levanten hacés esto, romper puentes con todos y agraviar a nuestros próceres partidarios”, graficó.
“La UCR representa a millones de argentinos hace más de 130 años. Equidad, producción, trabajo y libertad mucho antes que ustedes”, contestó el joven dirigente de la sureña General Acha.
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Cubre de popes de la UCR de La Pampa: el diputado Javier Torroba, el senador Daniel Kroneberger, Poli Altrolaguirre y Federico Guidugli.
Ravier, porteño radicado en la provincia, docente de la pública Universidad Nacional de La Pampa, había estado en el candelero días antes cuando dijo que en la Casa de Gobierno de la provincia hay “muchos ñoquis”.
El delfín de Agustín Laje, en su rol de armador político, que en realidad la Casa Rosada le había confiado a Juan Pablo Patterer, mantuvo encuentros con dirigentes del MID y de la UCR, pero son escasas las posibilidades de que esas conversaciones lleguen a buen puerto, porque al mismo tiempo avanza a paso redoblado el pacto entre la UCR y el PRO para reafirmar Juntos por el Cambio.
Grietas y tironeos en la UCR y el PRO
Eso no implica que la UCR y el PRO no tengan sus propias cuentas internas. Ambos partidos hicieron una convocatoria que se presumía apenas formal para la presentación de precandidaturas, por si cada sello finalmente acude a las urnas en soledad. Esa misma convocatoria quedará desactivada una vez que se formalice una alianza.
Sin embargo, algunas figuras de ambos espacios creyeron ver una oportunidad y así ocurrió que en la desorientada UCR, que todavía le prende velas a Martín Berhongaray, se inscribieron como candidatos dos dirigentes de escasísimo volumen político y desconocidos para el gran público, Alexis Iturrioz y el joven Ramiro Passo. Adquirieron gratis un cuarto de hora de visibilidad, sin que ninguna de las líneas tradicionales tuviera algún protagonismo en esa movida.
Peor fue en el PRO, donde la inscripción de dos nóminas potenció una grieta. Una lista postuló al abogado José Mario Aguerrido, con el padrinazgo de la conducción tradicional. El diputado Martín Maquieyra agitó la presentación de otra lista, conformada por Marina Alvarez, viceintendenta de la suroesteña 25 de Mayo, y Luis Arias, concejal de General Pico, segunda ciudad de la provincia.
Como esa segunda nómina se inscribió con irregularidades y menos avales de los necesarios, ardió Troya. La Junta Electoral bajó la nómina y el sector de Maquieyra pataleó contra el autoritarismo partidario. Hasta usaron la palabra clave: “proscripción”.
El episodio conflictivo se apagará ahora, porque esa es una elección destinada a la suspensión cuando se formalice la alianza, pero ya abre un panorama de qué tiempo vendrá para el PRO pampeano, incluso cuando deba orientar su actividad proselitista y su voto en octubre.
El duro de la avenida del medio
En ese panorama de aparente escenario de tercios, el que volvió al ruedo fue Juan Carlos Tierno, como líder del partido Comunidad Organizada, para confirmar que participará en las legislativas con el sello de Juan Schiaretti, pese a que localmente la fuerza no tiene personería nacional.
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Juan Schiaretti con Juan Carlos Tierno, su referencia en La Pampa: Comunidad Organizada anunció que participará de la elección de octubre con ese sello, lejos de LLA.
El coqueteo de Tierno y Schiaretti se había diluido en los últimos meses, pero finalmente esta semana el exintendente de Santa Rosa salió a confirmar que su sector estará presente en las elecciones. No hubo nuevas fotos ni muchas más precisiones, sino simplemente la ratificación del pacto con Hacemos.
Comunidad Organizada tiene dos bancas en la Legislatura provincial, las de Sandra Fonseca y Maximiliano Aliaga, que viene del PRO. La definición también aleja de LLA a Tierno, que siempre se arrimó a Patricia Bullrich. Por otro lado, hace que la “avenida del medio” que propicia Schiaretti se ensanche fuerte hacia la derecha.