Escoltada por Martín Menem, su mano derecha en el partido oficialista, y Sebastián Pareja, su principal operador en la provincia de Buenos Aires, El Jefe dejó en claro que ganarle al peronismo en Buenos Aires, la provincia hoy gobernada por Axel Kicillof, es uno de sus objetivos principales para conseguir la reelección de su hermano, el presidente Javier Milei.
En la previa del corte de cinta de este local ubicado en el barrio porteño de San Telmo, Pareja reiteró que será el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el candidato del oficialismo en la provincia de Buenos Aires: “Es quien mejor nos representa”.
El nuevo local de La Libertad Avanza
La apertura de la nueva sede libertaria recuerda mucho a un viejo acto que encabezó Karina en 2024 con la idea de ampliar su estructura partidaria y dar muestras de que estaba dispuesta a pelear hasta el último rincón del país, haya aliados a LLA o no.
El 7 de abril de aquel año, la secretaria general plantó su primera bandera electoral en la Ciudad de Buenos Aires al organizar un modesto acto para darle estructura jurídica a su partido. Cientos de militantes de base, la mayoría de ellos sin pasado electoral, habían hecho fila para afiliarse a La Libertad Avanza. El Jefe, ya escoltada en su momento por Pilar Ramírez y Martín Menem, dos de sus principales espadas violetas, saludó, se fotografió y acompañó la firma de cada uno de las personas que sumaron su nombre al padrón libertario.
Dos años después, con muchos de esos militantes convertidos en referentes o dirigentes locales, Karina volvió a plantar otra bandera política, aunque esta vez apuntando al otro lado de la General Paz. En aquel 2024 el lugar elegido fue un bar de Palermo, en esta oportunidad fue un coqueto edificio en San Telmo.
Se trata de un local de dos plantas, con dos amplios balcones que dan a la calle. En su interior, hoy repleto de figuras y liturgia libertaria, hubo durante varios años muestras de arte, arquitectura y diseño, ya que funcionó por varios años la reconocida Galería Zero 618. Hoy el espacio está dedicado en un cien por ciento a la rosca bonaerense.
La militancia del conurbano copó el acto
Pese a que la fachada mostraba un lugar top y semiexclusivo, tanto en su interior como exterior abundaba la sencillez: adentro apenas si se repartieron botellas de agua, algunos jugos y sanguchitos de miga, mientras que afuera no había nada de eso, tampoco vendedores de comida o bebidas habituales en las movilizaciones de otros espacios políticos.
La vestimenta de los funcionarios y dirigentes era entre casual y deportiva, en tanto que entre la militancia prevalecían los rostros y apariencias propios de los barrios profundos del conurbano.
Los primeros en llegar fueron los legisladores que responden a Pareja, quienes se encargaron de buena parte del aparato y la logística de todo el acto. La mayoría de los militantes vinieron de distritos del sur y el oeste, como Lanús, Avellaneda, San Vicente, Quilmes y Moreno. Fueron transportados, en su mayoría, en decenas de micros, autos y combis que se estacionaron a unos 200 metros del acto, sobre Plaza Lezama.
El último en llegar, incluso después que Karina, fue Daniel Scioli. Fue el único dirigente por fuera de la orgánica partidaria, ni siquiera había sido invitado Diego Santilli o Cristian Ritondo, los dos hombres fuertes del PRO que acompañan las ideas libertarias, uno como jefe de Gabinete y el otro como diputado nacional. Pichichi, como lo apodaban en el Partido Justicialista, entró solo y sin hacer declaraciones.
Otros dirigentes de menor exposición también llegaron sobre la hora. Fue el caso Agustín Romo, el legislador que responde a Santiago Caputo. Héctor Gay, el exintendente de Bahía Blanca por el PRO, se tomó algunas fotografías y se fue antes que termine el acto.
En el medio de la convocatoria de El Jefe para fortalecer el partido, llamó la atención entre los libertarios una ausencia: la del diputado Oscar Liberman. El oriundo de Bahía Blanca, quien en la última reunión de bloque prefirió no cruzarse con sus pares y se contectó de manera remota, es cuestionado hace semanas por la cúpula del karinismo por su coqueteo con otros espacios políticos. La interna entre Liberman y los armadores nacionales está en su etapa de mayor desconfianza.
Lilian Lemoine, la reina del karinismo
Pese a que la agrupación que tiene como cara visible a Daniel Parisini, más conocido como Gordo Dan, que no estuvo presente, no faltaron otras estrellas libertarias. Lilia Lemoine, la diputada que oficia en la actualidad como la mejor intérprete de los pensamientos de Milei, fue ovacionada apenas llegó. Acostumbrada a la alta exposición, la legisladora saludó a los militantes, se tomó varias fotografías y devolvió varios elogios.
Entre el entusiasmo de las bases también se destacaron los cánticos, las banderas y bombos propios de la liturgia electoral. “Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta es de la JP” o “el que no alienta a Karina para qué carajo vino”, fueron algunas de las estrofas más pronunciadas, sobre todo de la Juventud de La Libertad Avanza.
Dado el entusiasmo de la militancia, que ocupaba buena parte de la avenida Caseros, entre las calles Bolívar y Perú, hubo mucha expectativa con que Karina saliera a uno de los balcones a saludar o brindar un discurso. Fuentes oficiales del partido habían hecho circular esa versión, sin embargo, la secretaria general sólo saludó desde la vereda. El único en asomarse al balcón fue Sharif Menem, quien había ingresado junto a Martín Menem.