El Poder Judicial de Neuquén mueve sus fichas y suma funcionariado cercano al MPN y al quiroguismo.
El Tribunal Superior de Justicia de Neuquén volvió a mover fichas en áreas sensibles y confirmó la llegada de dos funcionarios con recorrido en la política provincial. Se trata de Manuel Fuertes, designado como secretario de Superintendencia, y de Rocío Aylén Martín Aimar, quien asumió como auditora general.
Ambos aterrizan en el Poder Judicial con trayectorias que dialogan directamente con el día a día del quehacer político, en una provincia donde esas fronteras suelen ser permeables.
En un esquema como el neuquino, donde el oficialismo histórico del Movimiento Popular Neuquino (MPN) construyó capilaridad en todos los niveles del Estado, los perfiles elegidos vuelven a poner sobre la mesa la discusión sobre la trazabilidad política de quienes llegan a lugares clave de control y gestión dentro de la Justicia.
Del riñón legislativo al control judicial
El caso de Aylén Martín Aimar expone con claridad esa lógica. Su carrera reciente está atada al circuito legislativo del MPN, especialmente al espacio Azul que supo consolidar el exgobernador Jorge Sapag.
Martín Aimar secundaba en el parlamento a María Eugenia Ferraresso, dirigente del sapagismo y mano derecha del entonces vicegobernador Marcos Koopmann (2019-2023). Tras la salida de Ferraresso, la abogada ocupó la Secretaría Legislativa y se convirtió en una pieza clave en el andamiaje de la Legislatura durante los últimos años de la gestión de Koopmann.
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Rocío Aylén Martín Aimar y Manuel Fuertes.
Antes de ese salto, había tenido un paso por la Fiscalía de Estado, lo que le permitió construir un perfil técnico con anclaje en la administración pública. Sin embargo, su consolidación se dio en el corazón político del oficialismo. Su nombre también aparece vinculado a dirigentes del riñón sapagista, como Alejo Bolan Reina, reforzando su pertenencia a la estructura del MPN Azul.
Su desembarco en la Auditoría General del Poder Judicial no es menor, se trata del área encargada de investigar y tramitar sumarios contra jueces y fiscales, un lugar estratégico en la arquitectura de control interno.
Un perfil con origen en el quiroguismo
El recorrido de Manuel Fuertes, por su parte, remite a otra vertiente del mapa político neuquino. Su trayectoria está ligada al espacio que encabezó el fallecido exintendente de Neuquén, Horacio “Pechi” Quiroga, y a la estructura partidaria de Nuevo Compromiso Neuquino.
Fuertes tuvo participación en la Legislatura provincial, ocupando una banca entre 2011 y 2015. También se desempeñó en el Concejo Deliberante de la capital neuquina y ocupó roles técnicos vinculados a la labor legislativa.
Diputado Manuel Fuertes
Manuel Fuertes, en sus tiempos en la Legislatura provincial.
Su vínculo con el armado político de Quiroga también se explica en la presidencia de NCN, el partido que sostuvo al quiroguismo en sus años de mayor peso electoral.
Ese recorrido le dio un perfil técnico en lo formal, pero con inserción clara en la dinámica política local. Su designación le da un peso específico en uno de los poderes del Estado.
Justicia y política, una relación estructural en Neuquén
Las designaciones de Fuertes y Martín Aimar se inscriben en una tradición neuquina donde el Poder Judicial no es ajeno a las lógicas de construcción política. El MPN, como fuerza hegemónica durante décadas, supo proyectar cuadros propios hacia distintos organismos del Estado, incluida la Justicia.
La novedad, en todo caso, es cómo esos perfiles conviven hoy con un escenario más fragmentado, donde el oficialismo provincial mutó y los equilibrios están en redefinición.