Javier Milei ratificó este sábado en Neuquén que no cederá en su programa económico y apeló a una metáfora para defender el equilibrio fiscal: “Amarrarse al mástil de nuestros principios contra viento y marea”. En la inauguración de un templo evangélico, acusó al populismo de prometer el paraíso y conducir al infierno.
El Presidente predicó un ajuste sin concesiones en la iglesia bautista Jesús es Rey, con la reelección de 2027 como horizonte. Defendió las cuentas en orden frente a presiones que calificó de “enormes” y condicionó incluso el alivio tributario: “Estamos comprometidos con bajar impuestos, en la medida que el equilibrio fiscal lo permita”.
“No es justo que el Estado gaste más de lo que recauda y le pase la factura a las siguientes generaciones con deuda, o a los más vulnerables con inflación”, afirmó. Ante los pedidos de más recursos, rechazó flexibilizar el programa: “Lo más sencillo es ceder y venderse como los buenos, pero cualquier alternativa que implique ceder es injusta y destruye la economía”.
El populismo, la inflación y el infierno
La contracara fue su ataque al populismo. Milei vinculó la emisión monetaria y los subsidios con la oferta de soluciones fáciles y sostuvo que los argentinos ya conocen el “infierno” por la inflación. “Los que prometieron el paraíso nos terminaron conduciendo al infierno”, lanzó.
El mensaje también funcionó como anticipo de campaña. Aseguró que cumplió sus propuestas y ofreció continuidad para un segundo mandato: “No creemos en soluciones fáciles, ni en combatir el populismo con más populismo”. Pidió sostener el rumbo para sentar las bases del “siglo de oro de la Argentina”.
Nadia Márquez bajo los reflectores
En el escenario estuvo Nadia Márquez, senadora libertaria de máxima confianza de Karina Milei e hija del pastor Hugo Márquez, al frente de la congregación. También pastora y presidenta de La Libertad Avanza en Neuquén, su nombre circula para disputar la gobernación o acompañar al Presidente en la fórmula de 2027, como alternativa a Patricia Bullrich, quien libra una guerra fría con el jefe de Estado.
La secretaria general de la Presidencia y Martín Menem acompañaron al mandatario; también asistió el gobernador Rolando Figueroa. Como contó Laura Loncopan Berti en Letra P, el templo tiene capacidad para 4000 personas; y la cercanía de la familia Márquez con los Milei le da proyección política a una inauguración religiosa.
En un tramo secundario, el Presidente celebró la próxima visita del papa León XIV y dijo que los argentinos lo esperan “con los brazos abiertos”.