ver más
EL PACTO DEL COLO

Javier Milei mandó fondos y funcionarios a Córdoba y evita confrontar con Llaryora antes de 2027

Toto Caputo y Monteoliva destacaron el diálogo con el PJ local. Plata, gestos y coordinación institucional, patas del nuevo vínculo en un bastión compartido.

En 48 horas, Javier Milei envió a dos integrantes de su gabinete, Alejandra Monteoliva y Toto Caputo, para hablar sobre los avances en preocupaciones del electorado que encabezan la tabla: la inseguridad y el bolsillo. Ninguno cuestionó al gobernador Martín Llaryora. Más bien, todo lo contrario.

Sus pares locales, Juan Pablo Quinteros y Guillermo Acosta, fueron testigos de elogios directos de estos dos opositores que amenizaron los almuerzos que ofrece Manuel Tagle en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Sin embargo, no era suficiente para hablar del "pacto" que alguna vez puso sobre la mesa el jefe de Gabinete provincial, Manuel Calvo, tras sus charlas con Diego Santilli.

¿Cada uno a lo suyo en 2027?

Caputo fue tan técnico como Monteoliva, aunque se permitió hablar del 2027. Los límites de la ambición fueron ratificados: Milei sólo piensa, por ahora, en un período más.

Caputo, visiblemente cansado, quitó de su órbita de responsabilidad directa el futuro inmediato porque ante el Círculo Rojo dejó claro que lo hecho, hecho está y que no se torcerá el rumbo. Habló de la reelección de Milei casi como una realidad de sentido común. Empezó el operativo clamor sin chocar con los anfitriones, que piden un pacto de reelecciones como el de Juan Schiaretti con Mauricio Macri.

Toto Caputo defendió el plan económico de Javier Milei

La avanzada territorial fue correcta al extremo. Incluyó, como se dijo, elogios a ministros locales y la ponderación del trabajo con Llaryora.

"Tengo muy buena relación con prácticamente todos los gobernadores. Saben que nuestro proyecto es federal, mucho más federal que el anterior, así que ellos siempre están agradecidos a eso. Les doy una mano cuando puedo, siempre. Con Martín, con el gobernador en particular, las veces que me toca hablar siempre lo hacemos bien. Que le vaya bien a las provincias es que le vaya bien a la Argentina”, dijo Caputo a Letra P.

Toto Caputo no llegó con las manos vacías

Queda flotando, para el preludio de la campaña, un acuerdo de buena convivencia. Milei envía voceros de su mensaje en momentos donde cae en las encuestas. Lo hace sin entrar en tensión con un gobernador que gobierna un distrito que genera tentaciones a la escudería de Karina Milei y que tiene a Gabriel Bornoroni en gateras para la campaña provincial.

Como suele suceder en las visitas de Caputo por Córdoba, nunca lleva con las manos vacías. Esta semana, al cordobesismo se les dio todo junto, como a Manuel Adorni.

Llegaron los $400.000 del crédito que otorgó la Casa Rosada apenas asumió el ministro coordinador Santilli; los $5.000 millones de ATN, pago $15.000 millones de una deuda del Consenso Fiscal y firmó el aval para el crédito de U$S 120 millones que cerró con un banco privado el intendente Daniel Passerini, ciudad que sin un buen gobierno no habrá paraíso cordobesista el año que viene.

Hay más. Letra P pudo saber que está avanzada la negociación para que el Gobierno de Córdoba no tenga de volver el crédito de los $400.000 que se envió todo junto y no en dos cuotas como estaba previsto. Es decir, si bien es un préstamo con tasa blanda, se estudia la posibilidad de que descuenten de allí la deuda de la Caja de Jubilaciones provincial que, como se sabe, es el agujero negro de las cuentas que maneja Acosta.

Javier Milei y Martín Llaryora, en equilibrio

La relación Milei-Llaryora sigue en un cuidado equilibrio. El primero aceita lazos con un gobernador que no es del palo y que manda en la provincia donde La Libertad Avanza tiene altas expectativas para octubre de 2027 y el segundo recibe la plata necesaria para calzar la gestión. Si hay pacto o no, no se sabrá ahora, pero hay ánimos de una buena convivencia.

Como se sabe, hay opiniones dividas en la Casa Rosada con respecto a 2027. Karina Milei, tal como repiten sus adláteres por las provincias, plantean que van por todo y que no retrocederán en bastiones que creen ganables. Colocan a Córdoba en ese lote.

Otra ala, en la que ubican a Santilli, insiste en las inconveniencias de meterse en gobiernos locales donde aplicar la receta libertaria del ajuste impiadoso sería una bomba de tiempo ya que le adjudican características de feudo.

En ese contexto de irresoluciones, hablar de un pacto de reelecciones puede parecer exagerado. Por lo pronto, Milei y Llaryora dan muestra con gestos y hechos de que ensayan una buena convivencia rumbo al próximo turno electoral en una provincia donde comparten electorado. A ninguno le conviene estar peleado con el otro porque ambos pagan un alto precio en las encuestas.

También te puede interesar
Temas

Las Más Leídas

Más Sobre Política