Axel Kicillof todavía no desembarcó en Salta, pero su eventual campaña presidencial ya empezó a disputar territorio. El vicegobernador de Gustavo Sáenz, Antonio Marocco, viajó a La Plata a participar de un encuentro del PJ bonaerense, mientras su hijo construye con el nombre del Movimiento Derecho al Futuro. Mientras, el exsenador Sergio "Oso" Leavy tiende puentes por su lado.
La construcción de Juan Facundo Marocco adquiere mayor peso por la imagen de su padre junto a Kicillof. El vice participó del seminario “Peronismo x Peronistas”, compartió escenario con dirigentes del núcleo político bonaerense y cerró uno de los paneles centrales.
El armador de Axel Kicillof en Salta
La foto abrió distintas lecturas. Mientras Sáenz profundiza su distancia pública con el kirchnerismo, su vice apareció en un escenario encabezado por Kicillof. Eso no implica, por sí solo, un alineamiento formal del oficialismo salteño con el bonaerense, pero sí suma una nueva terminal a una campaña que busca volumen político y territorial.
En el entorno de Leavy, de hecho, leen la participación de Marocco como una señal positiva. Pero desde el MDF también ironizan con cualquier intento de presentarlo como dueño exclusivo de la campaña de Axel. De hecho, recuerdan que hace menos de un mes el exsenador había mencionado a Gerardo Zamora como su candidato.
Antonio Marocco en el seminario organizado por el kicillofismo en La Plata junto a Juan Manuel Abal Medina, Verónica Magario y Julio Alak.
Cerca de Marocco plantean que la idea es que haya “tantos MDF como tenga que haber” y que la construcción avance también a través de espacios sectoriales. Por eso, por ejemplo, en octubre está previsto el lanzamiento del MDF Salud, luego de una etapa de reuniones técnicas y políticas.
Ese espacio viene trabajando en la visita de algunos ministros de Kicillof, visitas que buscan hacer foco en temas de fondo. Proyectan la llegada de Walter Correa, ministro de Trabajo bonaerense, con una agenda vinculada a las pymes y al sector productivo. También está confirmada la llegada de Daniel Gollán, exministro de Salud y asiduo enviado del kicillofismo a las provincias.
El objetivo es que la campaña no quede reducida a una estructura partidaria. En el entorno de Marocco entienden que el desafío es incorporar a organizaciones sociales, sindicatos, sectores productivos, trabajadores y distintas expresiones del peronismo, más allá de su actual ubicación en el tablero provincial.
El dilema Gustavo Sáenz
La diferencia de enfoque aparece, sobre todo, en la relación con las internas salteñas. Desde el MDF sostienen que la discusión central no debería ser únicamente el futuro inmediato de la provincia, sino el rumbo nacional. Consideran que hay dirigentes e intendentes de origen peronista que, aun cuando hoy tengan distintos alineamientos locales, podrían acompañar una candidatura presidencial de Kicillof.
Por eso plantean que la construcción debería incorporar tanto a quienes hoy están dentro del esquema de Sáenz como a quienes están enfrentados al gobernador. La apuesta es a no trasladar automáticamente la pelea provincial a la campaña presidencial y evitar que el armado quede atrapado en lo que definen como el uso del “peronómetro”.
Antonio Marocco junto a Gustavo Sáenz.
Cerca de Marocco consideran que después deberá haber internas y que “gane el que tenga que ganar”, pero con la premisa de que el resto acompañe. Entienden que la prioridad es recuperar los votos que alguna vez tuvo el peronismo y construir una mayoría nacional capaz de modificar políticas que afectan directamente a las provincias, como el RIGI y otras medidas que limitan su capacidad de decisión.
La construcción de Leavy
Leavy construye lo suyo. Hubo contactos con Carlos Bianco, Cristina Álvarez Rodríguez y Andrés “Cuervo” Larroque, tres nombres centrales del universo político que rodea a Kicillof. Su agenda incluye la posibilidad de llevar a Salta a referentes de ese espacio y avanzar luego con una visita del propio Kicillof. Entre las alternativas que se barajan aparece una actividad en la Universidad Nacional de Salta.
En el Partido de la Victoria, el sello que controla Leavy, aseguran que la construcción no comenzó ahora. En junio, algunos referentes mantuvieron reuniones con Larroque y dirigentes cercanos a Álvarez Rodríguez. Al encuentro se sumaron la exdiputada Verónica Caliva, y la presidenta del Frente Grande, Elia Fernández. Días después, el partido recibió en su sede capitalina a Mariana Gras, funcionaria bonaerense vinculada al espacio de Kicillof.
Para el entorno de Leavy, el desafío tiene una particularidad porque el peronismo nacional puede tener mayores posibilidades de unificarse que en Salta. La apuesta, entonces, sería a ordenar la disputa presidencial y después procesar las diferencias locales. En ese esquema, no descartan que, si el PJ no fuera el vehículo electoral, el PV pueda convertirse en un vehículo electoral.
Sergio "Oso" Leavy junto a Axel Kicillof.
La presidenta del PV en Salta, Jorgelina “Koky” Juárez, dijo que "lo que urge es construir una alternativa”. Según entiende, la discusión debe exceder la interna entre dirigentes y volver a conectar al peronismo con problemas como los salarios, el empleo, el endeudamiento, la vivienda y la pérdida del poder adquisitivo.
Juárez confirmó además que el partido mantiene diálogo con otras fuerzas. Su definición es que el peronismo debe incorporar a sindicatos, organizaciones sociales y otros espacios. Sobre Kicillof, lo ubica entre los dirigentes con mayor fuerza para construir una alternativa, pero sostiene que el proceso debe hacerse con “todos adentro”.