La ruptura entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira generó un terremoto político hacia el interior de la política misionera que también tiene consecuencias a nivel nacional. Más cercano a la Casa Rosada, el histórico caudillo político de la provincia había comprometido los votos misioneros para la eliminación de las PASO, pero ahora el gobernador puso todo el plan en pausa.
El quiebre entre los dos dirigentes misioneros generó el primer dolor de cabeza para el gobierno de Javier Milei el jueves pasado cuando, ya iniciada la sesión, la senadora Sonia Rojas Decut anunció que dejaba la bancada que formaba junto a su coterráneo Carlos Arce, que responde a Rovira, para armar su monobloque, Movimiento por Misiones (MPM), alineado con Passalacqua.
Ese movimiento fue la antesala de la fuerte derrota que el oficialismo sufrió en el Senado, donde consiguió aprobar un proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada deshilachado, sin las modificaciones a la ley de tierras ni los cambios a la norma sobre el manejo del fuego, dos pilares fundamentales del texto.
El posicionamiento de Misiones fue determinante para ese final y estuvo atravesado por la ruptura provincial. Passalacqua tiene una mirada mucho más crítica del gobierno nacional que Rovira, más propenso a colaborar con la Casa Rosada. Esa tensión volverá a verse en las próximas semanas, cuando los diputados misioneros actúen en espejo con lo que sucedió en el Senado y compliquen las cuentas del Gobierno para sus proyectos, entre otros, el que promueve la eliminación de las elecciones primarias.
La ruptura de los diputados de Misiones
Hasta ahora, los cuatro diputados por Misiones que integran el bloque Innovación Federal, que preside el misionero Alberto Arrúa, respondían a la conducción omnipresente de Rovira. Pero la decisión de Passalacqua de romper con su mentor político cambió el escenario.
Según pudo saber Letra P, tal como hizo Rojas Decut en la cámara alta, el exgobernador Oscar Herrera Ahuad y dos de sus coterráneos, el propio Arrúa y Yamila Ruiz, abandonarán Innovación Federal para armar una nueva bancada que esté más en sintonía con la jefatura del gobernador. Del otro lado quedará Daniel Vancsik, todavía fiel a Rovira.
Por estas horas, Passalacqua trabaja para ver si puede sumar a ese espacio a diputados alineados con su par salteño Gustavo Sáenz, que también se distanció del gobierno nacional en la última votación.
Esa ruptura le generará un problema a la Casa Rosada, que cuenta los votos para conseguir la eliminación de las PASO. Rovira había comprometido el apoyo de los cuatro diputados y de los dos senadores, que fueron clave para La Libertad Avanza en los primeros dos años y medio de gobierno libertario. Ahora los números están demasiado ajustados para la Casa Rosada.
Passalacqua todavía no fijó posicionamiento sobre el tema. Espera tener conversaciones con los referentes del peronismo para saber cuál será su estrategia electoral. El gobernador mantiene un diálogo fluido con Axel Kicillof y un vínculo con Sergio Massa. El líder del Frente Renovador estuvo activo el jueves por la tarde para pedir el voto de los senadores de Misiones para voltear la ley sobre propiedad privada.
Diálogo con el peronismo
La decisión de Passalacqua de abrir el diálogo con el peronismo antes de anunciar la postura sobre las PASO da una primera señal sobre cómo se posicionará en las elecciones nacionales de 2027. El gobernador jugará todo a su reelección en el primer semestre del año. Los comicios provinciales podrían celebrarse entre abril y mayo.
Hace un mes, Passaacqua formalizó su ruptura con Rovira y lanzó su propio espacio, Movimiento por lo que Viene, al que se integraron 67 intendentes – sobre un total de 78- y 17 legisladores provinciales. Hace al menos cuatro meses que los dirigentes no se hablan. El gobernador dialoga para su armado 2027 con el PJ provincial, que desde abril conduce Christian Humada, quien dijo esta semana que “Rovira es Milei”. También quiere sumar a una parte del radicalismo.
Passalacqua confía en que conseguirá su reelección. Jugará sus fichas a nivel nacional en el segundo semestre. Sus colaboradores más cercanos ya avisan que no será cerca de los libertarios.