La victoria holgada del frente pergeñado en Bariloche por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y el intendente Walter Cortés significó este domingo un duro golpe para la estrategia electoral de Martín y Lule Menem, quienes en el oficialismo impulsan listas propias para competir en 2027 y demoran los acuerdos con los gobernadores aliados para avanzar con la suspensión de las PASO.
Con el 88% de las mesas escrutadas en la ciudad más poblada de la provincia, la alianza oficialista Estamos Haciendo Bariloche cosechaba el 34,33% de los votos (17.215), seguida por el peronismo nucleado en Fuerza Bariloche, que reunió el 16,41% (8.228). Tercera se ubicó La Libertad Avanza con el 12,84% (6.437).
El espacio libertario consiguió apenas dos convencionales, frente a los ocho de la alianza ganadora y tres del peronismo.
Un tropiezo para La Libertad Avanza
Las elecciones constituyentes que definieron representantes para redactar la nueva Carta Orgánica de Bariloche fueron un laboratorio que ofició de anticipo del mapa electoral 2027 en Río Negro.
En el caso de la tropa libertaria, representaba una prueba para el armado territorial. El espacio que responde a los Menem había logrado conformar una alianza con el PRO, el partido CREO de Aníbal Tortoriello y sectores vecinalistas, con el objetivo de construir una alternativa competitiva frente al oficialismo provincial y municipal.
Sin embargo, la amplitud del acuerdo no se tradujo en votos. La lista encabezada por Martín Govetto quedó relegada al tercer lugar, incluso por detrás de un peronismo que llegó fragmentado a las urnas.
El resultado trajo a la memoria de la dirigencia violeta las elecciones municipales celebradas en Marcos Juárez, Córdoba, hace casi dos meses. Aunque sin el sello de LLA, el armado libertario también evitó allí un acuerdo con el oficialismo cordobesista, que con Germán Font ganó con el 46,06% de los votos. El libertario Gerardo Pasquali, liderando la boleta Marcos Juárez Despierta, entró tercero con el 17,2%.
La dimensión nacional del caso Bariloche
El resultado adquiere especial relevancia por las diferencias que atraviesan a la mesa política del Gobierno respecto de la estrategia electoral para 2027.
Los primos Menem se encuentran entre los dirigentes más reticentes a cerrar acuerdos amplios con los gobernadores aliados y dialoguistas. Su posición apunta a fortalecer la estructura territorial de La Libertad Avanza y preservar la posibilidad de presentar candidatos propios en la mayor cantidad de provincias, bajo la premisa de que la marca libertaria puede competir con posibilidades de triunfo frente a los oficialismos locales.
En esa línea, vienen fogoneando el despliegue territorial de su fuerza en distintas provincias de la mano de sus referentes juveniles.
Del otro lado, otros integrantes de la mesa política como el ministro de Economía, Toto Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo y la senadora Patricia Bullrich se inclinan por acelerar las negociaciones con los gobernadores aliados y dialoguistas para construir acuerdos políticos y electorales de cara a 2027.
En el medio está Karina Milei, quien no fija aún una posición definitiva sobre la estrategia, cuando resta poco más de un mes para que finalicen las sesiones ordinarias en el Congreso, donde el Ejecutivo busca aprobar su proyecto de reforma laboral.
La suspensión de las PASO, primer punto de discordia
Las diferentes posturas en el seno del Gobierno vinculadas al armado electoral del próximo año han generado tensiones dentro del oficialismo y demoras en las conversaciones con los mandatarios provinciales, que reclaman garantías electorales antes de comprometer el respaldo de sus legisladores a la suspensión de las primarias.
En ese contexto, el resultado de Bariloche fortalece los argumentos de quienes sostienen que la Casa Rosada necesita privilegiar los acuerdos con los gobernadores aliados antes que apostar a una expansión territorial exclusivamente libertaria.
Bariloche dejó en evidencia que las estructuras provinciales y municipales pueden tener mayor peso que las marcas nacionales cuando se disputan cargos locales. Weretilneck logró capitalizar su acuerdo con Cortés y obtener una victoria contundente, mientras La Libertad Avanza, incluso con el respaldo del PRO y otros sectores de centroderecha, quedó lejos de disputar el primer lugar.
De cara a 2027, el resultado abre un interrogante para la conducción libertaria: hasta qué punto le conviene insistir con listas propias pintadas de violeta en distritos gobernados por aliados, en lugar de privilegiar acuerdos con quienes ya tienen poder territorial.
Este martes a las 13 la mesa política del Gobierno volverá a reunirse. Mientras siguen de cerca la votación en los Estados Unidos, seguramente el caso Bariloche será parte de la discusión.