Ni coordinada ni con injerencia de Brasil. A contramano de lo que proclamó Javier Milei, la conversación hostil que se generó en las redes sociales en torno a la Argentina a partir del Mundial fue masiva pero no organizada y quedó dispersa en diferentes tópicos, que fueron liderados por el fútbol.
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Las conclusiones surgen de un estudio realizado por la consultora Inteligencia Analítica sobre 587.907 tuits de 325.627 cuentas, recolectados desde una hora antes del inicio de la final del Mundial hasta 32 horas después, en el pico de mayor actividad. El análisis acumuló 552 millones de impresiones.
De acuerdo con el estudio, uno de los puntos que prueba la inexistencia de la campaña tiene que ver con la antigüedad de las cuentas que intervinieron en la conversación. Según se detectó, solo el 0,29% de las cuentas de Twitter fue creado después del inicio del Mundial mientras que, en promedio, los perfiles tenían 7,46 años antigüedad. En tanto, solo 111 cuentas se crearon desde el 1 de julio. Este dato es central para analizar si las cuentas se generaron especialmente para participar de la supuesta campaña.
Durante la final del Mundial pareció que Twitter entero se había puesto de acuerdo para atacar a Argentina.
¿Hubo una campaña organizada? ¿Cuentas creadas para instalar discursos? ¿O fue una reacción masiva y espontánea?
— Inteligencia Analítica (@InteligenciaACA) July 26, 2026
El otro punto fue que la conversación giró mayoritariamente en torno a la cuestión futbolística. Según el revelamiento, “el marco de trampa/arbitraje aparece en el 8,2–8,9 % de los tuits según el estrato y alcanza el 13,2 % de las impresiones”, mientras que “ningún otro marco supera el 2,4 % en prevalencia”.
Los otros marcos analizados fueron extrafutbolísticos: las acusaciones de racismo, lo relacionado con el posicionamiento de Argentina sobre Israel y Palestina, la discusión por Malvinas y las supuestas vinculaciones del país con el nazismo. En todos los casos, los temas tuvieron incidencias menores en la conversación internacional.
Los datos contrastan con la proclama del Gobierno, que señaló la existencia de una campaña antiargentina que habría sido orquestada en el plano internacional supuestamente “por los enemigos de occidente”, entre los cuales el sistema libertario identificó a la izquierda, el progresismo, “el Soviet”, Irán y el comunismo.
El fin de semana, Milei fue más específico al señalar directamente al presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva como responsable del financiamiento. “¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil”, dijo el primer mandatario al visitar La Rural, sin especificar la fuente del dato.
Las menciones al racismo en Brasil
El caso del racismo merece una mención específica del estudio de Inteligencia Analítica. De acuerdo con el análisis, los argentinos fueron quienes más hablaron del tema: destinaron el 2,61% de los tuits, frente al 1,17% -1,28% del resto de los países y regiones. Esa participación fue tan activa porque incluyó tanto la acusación como el rechazo y la defensa.
El informe muestra que las cuentas argentinas invocaron el marco del racismo a más del doble de la tasa de la mayoría de los demás orígenes (2,61 % frente a 1,17 % en España, 1,19 % en EE.UU. y 1,28 % en el resto).
El único origen con una tasa comparable fue Brasil (2,54 %), que también fue parte activa de la conversación, posiblemente por cuestiones relacionadas con episodios de racismo protagonizados por argentinos en ese país.
En tanto, la conversación general incluyó mayoritariamente a hispanoparlantes. El 55,2% de los tuits se emitieron en español, mientras que el 26,1% fue en inglés. El portugués participó en un 4,3%.