La asistencia con módulos alimentarios del gobierno de Santa Fe pegó un salto superior al 50% en los últimos seis meses, producto de la espiralización de la demanda de comida por parte de adultos y adultas mayores, incluso quienes cuentan con una jubilación o pensión nacional, según precisaron a Letra P fuentes relevantes de la gestión de Maximiliano Pullaro.
Si se observa la evolución en los últimos meses de los registros de la Subsecretaría de Seguridad Alimentaria de la provincia, que depende del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano conducido por Victoria Tejeda, surge otra evidencia de la crítica situación social causada por el devenir de la economía de Javier Milei.
En noviembre de 2025, la Casa Gris asistía con comida a 326.346 personas. El mes pasado, esa cifra trepó a 368.173. Es decir, 41.827 personas más, una suba de un 12,82%.
Ese número global incluye a residentes de la provincia de Santa Fe que reciben ayuda estatal para comer a través del programa Santa Fe Nutre en sus diferentes variantes: Tarjeta Única de Ciudadanía, Tarjeta Institucional y Localidades. Asimismo, figuran allí los beneficiarios de módulos alimentarios. No están contados en esta cifra los chicos y chicas que asisten a comedores escolares
Cáritas comida pobreza
La motosierra de Javier Milei dejó a la Iglesia al frente de la emergencia social en los barrios
Para tener una dimensión del fenómeno: según el Censo 2022, la capital provincial tiene 408.572 habitantes. Como ya se dijo, la cantidad de personas asistidas con alimentación el mes pasado fue de 368.173. Es como si el Estado santafesino estuviera procurándole comida a más del 90% de la cabecera provincial.
Todo ello implicó una inversión pública, sólo en abril, de $ 5.189.582.228, sin sumar las erogaciones en comedores escolares. Los intentos por convencer a la Nación de compartir el esfuerzo resultaron, al menos por ahora, fallidos.
Las personas
Un salto de estas características en el universo de personas asistidas se explica, según confirmaron fuentes oficiales a este medio, en un aumento considerable de los pedidos de comida por diferentes canales institucionales, con una población especialmente afectada: adultos mayores.
“Está cambiando la demanda. Ahora los centros de jubilados nos piden módulos alimentarios y los clubes de barrio nos piden para tener copa de leche”, se explayaron en el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano.
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El reclamo de los jubilados suma adhesiones cada miércoles y concentra la oposición social al gobierno de Javier Milei.
O sea que el reclamo por comida proviene, incluso, de personas que cuentan con un haber previsional nacional y una obra social, PAMI, con los problemas ya conocidos de recortes en sus prestaciones. Es lógico: la jubilación mínima con bono se ubica en la actualidad en 463.174 pesos y una Pensión para Adulto Mayor (PUAM) en 384.539 pesos.
Esta coyuntura dramática se verifica en la evolución de la entrega de módulos alimentarios: 80.000 en noviembre de 2025, 120.387 en abril de 2026. Más de un 50% de aumento en bolsones de emergencia. Ahí está el salto de la demanda y de la asistencia.
La crisis se siente en Santa Fe
En este contexto, en el gobierno de Pullaro ven “con mucha preocupación cómo cada vez más personas mayores se acercan a distintos espacios comunitarios y programas de asistencia alimentaria para pedir ayuda”, especialmente teniendo en cuenta que “muchas de ellas nunca antes habían necesitado hacerlo, pero la situación económica y social que atraviesa el país golpea también en la provincia de Santa Fe y termina impactando directamente en su vida cotidiana”.
“Hoy nos encontramos con jubilados y jubiladas que tienen que elegir entre comprar alimentos, pagar el alquiler o acceder a sus medicamentos. Esa es una realidad muy dura que estamos escuchando todos los días en el territorio", amplían. En ese sentido, afirman que personas mayores que antes podían sostenerse con sus ingresos hoy no llegan a cubrir necesidades básicas.
"Muchas veces tienen que decidir qué medicamento comprar y cuál dejar de lado porque no pueden afrontar todos los gastos. Eso genera muchísima angustia y deteriora su calidad de vida”, completan el diagnóstico en el ministerio que conduce Tejeda.
Frente a esta situación, en la cartera de Igualdad y Desarrollo Humano apuntan a “seguir fortaleciendo la presencia del Estado, acompañando a instituciones, comedores, centros de jubilados y espacios comunitarios que cumplen un rol fundamental en la contención de las personas mayores”.
Así, los datos de la Subsecretaría de Seguridad Alimentaria de la provincia configuran un nuevo indicio del complejo escenario económico para una parte considerable de la población santafesina.
El programa de refinanciación de deudas para trabajadores públicos y privados, la política de alivio fiscal para personas y empresas que se atrasaron en el pago de impuestos provinciales y la suba en la morosidad de usuarios de la EPE, entre otros, son indicadores consistentes en esa misma línea.