Axel Kicillof y sus patrulleros, un móvil para la proyección nacional
Con la ayuda a Santa Fe, el gobernador trasciende las fronteras de Buenos Aires. Invitación a otras provincias y respuesta a las críticas de la oposición.
Axel Kicillof junto a Maximiliano Pullaro. Primer encuentro del bonaerense donde salta la grieta.
Más allá de las necesidades concretas en materia de seguridad, Axel Kicillof parece haber encontrado con su asistencia a Santa Fe una ventana por donde penetrar en otros territorios y profundizar su proyección nacional. "Esto tendría que ocurrir con otras provincias, para poder coordinar recursos y asistirnos en momentos de emergencia", dijo el gobernador de Buenos Aires.
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Buenos Aires, al rescate de las “provincias hermanas”
Con Pullaro a su lado, quien le había agradecido una y otra vez el gesto, Kicillof dijo que su provincia “no puede hacerse la distraída” porque Santa Fe “es una provincia hermana y el problema es el mismo”. “Si hoy decimos que Santa Fe se arregle sola, mañana si nos pasa a nosotros no nos gustaría que nos dejen solos”, justificó su accionar.
Lo dicho le dio pie a la declaración de más alto voltaje: “Esto tendría que ocurrir con otras provincias para poder coordinar recursos y asistirnos en momentos de emergencia, y trabajar en términos de inteligencia criminal y en términos de colaboración judicial, entre las provincias y con el gobierno nacional para dar una respuesta contundente a distritos complejos”.
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Axel Kicillof y Maximiliano Pullaro
El gobernador aprovechó para teñir sus dichos con los leit motivs que rigen su gobierno, dándole sustento a la tesis que pone a su ayuda en el marco de un plan para nacionalizarse: “La provincia de Buenos Aires sabe que nadie se salva solo” y “nuestro gobierno reafirma que sin un Estado presente estas cosas no se solucionan” fueron dos de los hits que tocó.
Los gobernadores precisaron que el contrato de comodato entre provincias tiene un plazo de 45 días extendible por 45 días más, pero que la idea es que Santa Fe los devuelva cuando comience a recibir los patrulleros de una compra que está instrumentando. “Las entregas de móviles a veces demoran mucho tiempo por la situación de la industria automotriz. Así que, ¿cómo no colaborar con 80 vehículos?”, se preguntó el bonaerense. Pullaro, a su lado, quiso llevar tranquilidad y avisó que en treinta días empezarían a llegar los móviles que compró.