Ajenos a las luces del escándalo provocado por la actuación de mediadores en la contratación de pólizas de organismos públicos durante la administración de Alberto Fernández, el mercado de las aseguradoras se dio cita esta semana en un encuentro que no tuvo mayor trascendencia pública pese a la participación de los principales representantes del poder del país.
Dos jueces de la Corte Suprema de Justicia, ministros del Gabinete de Javier Milei, senadores de las principales fuerzas políticas, jueces de diferentes fueros, dirigentes sindicales y las principales figuras del sector coincidieron el miércoles pasado en el Hotel Alvear, donde se realizó un coloquio sobre el "Impacto de la Litigiosidad en la Economía Argentina" organizado por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro (CIDeS).
En rigor, el encuentro del flamante think tank armado por las principales compañías y encabezado por Alejandro Simon, ceo de Sancor Seguros, fue una demostración de la permeabilidad de las aseguradoras en todos los estamentos del poder. A modo de repaso rápido, en el seminario participaron el supremo Ricardo Lorenzetti, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, Martín Menem, Andrés de La Cruz, entre otros, quienes debatieron sobre la cuantificación de daños y la litigiosidad en el sector.
La pelea por el control de las ARTs
Quienes actuaron como anfitriones, además obviamente de Simón, fueron Guillermo Plate y Gustavo Morón, superintendentes del Seguro y de Riesgos de Trabajo, respectivamente. Ambos compartieron escenario al inicio de la jornada en el panel de bienvenida, pero mantienen una disputa subterránea que se expresó sutilmente durante el encuentro y que gira alrededor de un viejo proyecto que pretende fusionar las reparticiones.
Como anticipó Letra P, "Willy" Plate de la mano de Juan Pazo, viene impulsando una reestructuración del mercado del seguro bajo un paradigma que promueve, por un lado, la restricción del ingreso de nuevos prestadores al mercado y la simplificación de las superintendencias en un solo organismo, no sin tropiezos de gestión que lo sometieron al escarnio público, como la fallida resolución para exceptuar a las aseguradoras del servicio de acarreo que fue revertida por orden de la Casa Rosada.
Parte del plan se puso en marcha en marzo cuando el superintendente del Seguro modificó de la normativa de funcionamiento de las ARTs e introdujo cambios en las condiciones contables en las empresas que operan este servicio que incluyeron una nueva fórmula para calcular la reserva por juicios a futuro sólo para las compañías que quieran entrar al negocio. En castellano, aumentó los montos del capital con que deben contar las nuevas compañías prestadoras para responder ante eventuales siniestros.
Morón, un exfuncionario de Mauricio Macri vinculado a Guillermo Montenegro y que conduce la super de Riesgos de Trabajo por segunda vez, conoce los planes de la dupla pero no los comparte. Y así se lo hizo saber elípticamente durante el encuentro del CIDeS.
Los cruces frente a las aseguradoras
Durante su participación en la apertura, Morón se mantuvo en línea con el tema establecido en el coloquio y resaltó el trabajo que realizó en el organismo que conduce para reducir la litigiosidad. En ese sentido, destacó que durante su gestión al frente de la SRT, los juicios laborales por accidentes en los lugares de trabajo se redujeron de 120.000 a 40.000, pero lamentó que volvieron aumentar durante el gobierno del Frente de Todos.
En ese mismo segmento, Plate hizo énfasis en la necesidad de "tener una superintendencia fuerte, que supervise y pueda ayudar a la justicia. El proyecto que tengo se inscribe en el proyecto general del gobierno, transparente, eficiente y profesionalizada, apuntando a la desregulación del sector”, aseguró y destacó que durante su gestión “excluimos aseguradoras porque llenaban de juicios los juzgados”. A la hora de referirse al sector de ARTs, el funcionario calificó a los funcionarios y al organismos como "primos hermanos menores".
La mención sobre la administradoras de riesgos de trabajo no hubiera pasado a mayores, pero el funcionario nacional volvió a repetirla durante la tarde, en otro panel dedicado al sector de las ARTs. Quien lo cruzó ante la humorada fue el gerente general de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, Fernando Pérez, que en el mismo escenario cortó las aspiraciones de Plate diciendo sin mucha sonrisa que "somos primos hermanos, es cierto, pero esto funciona como las familias, cada uno en su casa".
En línea similar, el secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, un sindicalista muy escuchado por el mundo empresario, también destacó el funcionamiento de la SRT. Sin expresarse explícitamente sobre el plan oficial para fusionar las superintendencias resaltó que se trata de "un subsistema de la seguridad social y queremos que se mantenga esa diferencia. La superintendencia tiene que tener una competencia determinada".